miércoles, abril 9

sapere aude 4

Revista sapere aude
número 4

editorial

Los llamados “años locos” o “felices años veinte” denominan a ese periodo incierto de prosperidad económica que tuvieron los Estados Unidos tras el fin de la Primera Guerra1922 a 1929. Sin embargo, y en la recepción de textos de esta convocatoria lo hemos comprobado, en nuestro imaginario las palabras “años locos” no se restringen a la referencia de un momento histórico sino a un fenómeno más amplio, inserto en el tiempo pero fuera de la historia: un acontecimiento individual y universal. En este entendido, las sociedades, los países, pero también nosotros, tenemos nuestros “años locos”: ese tiempo irremediablemente fugaz o neciamente prolongado en el que nos sumergimos en el río del presente y retirados de la lucidez nos entregamos a la “bella alegría animal” de la que hablaba María Zambrano. Sin embargo, es en esas épocas felices cuando tras la cortina festiva aparece con mayor nitidez el acertijo del fin de los días. Baudelaire lo dijo para una generación similar, la de la Mundial y que, en estricto sentido, corresponde a los años que van de belle epoque, cuando habló del arreglo del dandy como un vestir para la muerte y como una conciencia cotidiana del fin. En ese sentido los “años locos”, más allá de la frivolidad y el exceso, significaron una encrucijada para los hombres de su tiempo: ¿qué actitud debemos tomar ante el final?

En sapere aude hemos decidido dedicar este número a los “años locos”, no sólo por las sospechosas coincidencias entre los hábitos de los personajes nocturnos de ese tiempo y los universitarios del nuestro, sino porque sentimos que asistimos a una sensibilidad y una temporalidad similar a la de aquellos años veinte. Nuevamente aparece el fantasma de la abundancia y la inmediatez, la esfinge vuelve a plantarse frente a nuestra generación para hacernos la misma pregunta ¿qué hacer ante la inminencia de la muerte? Pensamos que, como una publicación estudiantil y humanista, es nuestro deber acometer, en estas páginas, dicho cuestionamiento desde la reflexión, el análisis y la crítica. No creemos tanto en la importancia de nuestra respuesta como en la responsabilidad y el compromiso con el que la asumamos. Por ello hemos decido abrir este número –a diferencia de los anteriores– con una editorial propia que sirva para afirmar nuestra voluntad crítica y creativa, y que valga de antesala para presentar los excelentes trabajos que, de Baudelaire a la ciencia en la década de los veinte, abordan el tema de nuestros años locos.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Una duda: ¿por qué ahora tu firma? Al menos para mí queda claro qué es tuyo y qué no.
Otra pregunta: ¿sabrás tú diferenciarlo?

Anuar Jalife dijo...

Es que lo copié del archivo tal cual lo envíe a la revista, por eso la firma. La otra pregunta es de esas que circulan mucho por acá y que nunca respondo porque no sé cómo hacerlo: soy un sujeto muy mundano!

Anónimo dijo...

Sí, justamente un viernes lo supe. Sin embargo, a pesar de lo ciego, lo terráqueo -no mundano- que seas, confío en el tiempo... en tu sensibilidad y esperaré sin esperarte y sin pensar que algo saldrá de esa espera.
Yo.

llorch dijo...

Bueno, ¿y no hay revistas de regalo?

No seas codo