Sueño con su loba cabellera de mujer, que se derrama, mientras me miro enmudecido en el fulgor femenino de sus fauces. ¿Por qué me engaño? Jamás busqué mujer mansa. El abismo de sus piernas me llama y quisiera bailar con esta perra de la noche hasta ahogarme en su espuma y morir de temor al agua. Perra del amor doliente, debería buscarte y rondar tu casa, debería pasearme insomne por estas tres calles y decirte que tus ojos son algo parecido al espejo de la luna, pero tus ojos son sólo ojos, dos cuencas amargas y salinas, en esta noche sin poesía. Además en mi calle –y en la tuya– no queda higuera en pie para el vulgar beso de los amantes.
miércoles, agosto 13
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3 comentarios:
mmm hace falta la higuera? Se reserva la vulgaridad para su sombra? que pena.
-cara de sopresa- ¡cada vez tienes más poderes diabólicos!
XOXO
¿has soñado con la cabellera de una mujer-loba?
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