Parece un lugar común pero resulta inevitable examinar el tiempo en días de aniversario. Hoy, por ejemplo, cumplo 24 años y no puedo evitar la sensación de vivir semanas dobles, repetidas, como si transitara por los días y sus sombras, por los días y sus reflejos. Las horas marchan, avanzan las semanas, se desbordan, caen con prisa y, sin embargo, todo permanece o todo se repite y los ríos parecen contradecir a Heráclito. Un año no es nada en la cuenta de los hombres malditos, de los melancólicos, de los fracasados, de los que zozobran. Un año no transcurre, no se cuenta, en medio del mar, la isla desierta o la ciudad de los fantasmas. Un año no es nada para estos hombres desposeídos del tiempo. Un año, con sus días y sus noches, con sus jornadas de trabajo y de ocio; un año, lo que su oleaje trajo y llevó; un año con todas sus noches de tener el corazón apretado y la frente en llamas, no basta para escribir una tesis infinita, publicar una revista, dejar de fumar, ahorrar un peso o llevar mujer a la cama. Porque un año sólo guarda las suficientes horas para perderse. Un año tiene el tiempo justo para perder otro año…
Twitter y la Humanidad como Autor [Teorías]
Hace 11 horas

4 comentarios:
durante este año pudetenerlo como amigo!!
un abrazOOOOoOo por sus decadentes 24 batz...
Feliz cumpleaños. Más años, más sabio (hay que verle el lado positivo)
Felicidades, Anuar, te mando un abrazo y a mi novio para que te la pases re-bien!!!
Un año es más que suficiente, un día, una hora.
Lo que no es suficiente es la contingencia.
¿cuándo despertaste del sueño de ser Dorian Grey?
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