<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258</id><updated>2011-11-27T17:58:15.189-06:00</updated><title type='text'>el archipiélago</title><subtitle type='html'>a blog is a blog is a blog is a blog</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>56</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-5358872896973590998</id><published>2010-10-22T21:53:00.001-05:00</published><updated>2010-10-22T21:55:10.920-05:00</updated><title type='text'>No es lo mismo Caifanes, que 20 años después</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/TMJOg8WCJ4I/AAAAAAAAAO0/KHmD5RXl2hc/s1600/Marcovich.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="228" src="http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/TMJOg8WCJ4I/AAAAAAAAAO0/KHmD5RXl2hc/s400/Marcovich.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Llego corriendo a la Alhóndiga de Granaditas, preguntándome si el concierto ya empezó. El estruendo de las distorsiones —casi una línea de Maples Arce— y unos versos de “La cucaracha” a gritos me sacan de toda duda. Mientras nos cortan los boletos le advierto a mi hermano: “Tú empuja y reparte codazos a discreción porque va a estar cabrón que alcancemos lugar”. No me responde, sólo dibuja una sonrisa de &lt;i&gt;hooligan&lt;/i&gt;. Cruzamos el umbral con la imagen de Kevin Costner en &lt;i&gt;The Bodyguard&lt;/i&gt;, dispuestos a abrirnos paso como sea, pero encontramos sillas desocupadas y parejas de cincuentones dejando el lugar entre alaridos de “porque no tiene, porque le falta, marihuana que fumar”. El concierto es prometedor, pienso, si con la primera canción han auyentado a todos los que se dejaron engañar por el ambiguo nombre del evento: &lt;i&gt;1910-2010: canciones de la Revolución... revolucionadas!!! &lt;/i&gt;(sic).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Han pasado dos canciones después de "La cucaracha" y mi hermano, después de ese tiempo, como para no pecar de ignorante, me pregunta: "¿Y Marcovich?". "Ese ese güey" le digo y señalo al tipo con una guitarra al frente del escenario iluminado por cinco reflectores. "¿Y sus chinos?" Lo examino: es cierto, el antiguo caifán ha envejecido: está completamente calvo, un poco encorvado incluso y viste unos pantalones entubados que ningún joven, mucho menos un anciano, debería utilizar. Después de revisar al guitarrista hago lo propio con el grupo. Pero ¿esto es un grupo? En el programa sólo anuncian al argentino. De hecho, el verlo acompañado ha resultado una sorpresa. E incluso la distribución de la banda en el escenario resulta poco natural; contraviene la tradición rockera de que el guitarrista goce de los reflectores sólo mientras toca un requinto como poseído. De otro modo son demasiados los rasgueos y muy poca la magia. El guitarrista debe resignarse a ese espacio un poco marginal que en realidad es su mayor privilegio. Los cantantes se exponen demasiado a las luces y casi siempre terminan quemándose; los guitarristas sólo dan un paso adelante para verdaderamente brillar y pasan a la historia como los genios solitarios de las bandas. Con este Marcovich-acompañado pasa lo opuesto: a su diestra hay un vocalista que con torpeza trata de interpretar al mismo tiempo su papel de &lt;i&gt;rockstar &lt;/i&gt;y no robarle los reflectores a la verdadera estrella. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Pasa una canción y otra, “La Valentina”, “Carabina 30-30”, “Adelita”, pero sólo puedo preguntarme cuándo se callará el vocalista. Lo escucho, lo observo, no termino de entender por qué rechazo su presencia y entonces tengo la revelación: nadie con un peinado más conservador que el mío me puede resultar un &lt;i&gt;rockstar &lt;/i&gt;verosímil. Finalmente, el vocalista se calla y le cede la voz al argentino, quien después de un requinto introductorio sencillamente chingón, comienza a destrozar “Caballo prieto azabache”. Después de media hora de concierto me encuentro francamente confundido. Y creo que todo el público lo está. A mis espaldas una pareja de cincuentones encopetados que no huyó después de la primera canción permanece estóica, evocando seguramente aquel lema de que “el rock es cultura”; a mi lado, un par de gringos jubilados observan atónitos el escenario sin comprender bien lo que pasa, imagino que se han quedado porque al fondo del escenario se proyectan imágenes sepia de Pancho Villa y Zapata, de sombrerudos subiéndose a una locomotora y de &lt;i&gt;revolucionary mexicans&lt;/i&gt; derramándose pulque en los bigotes; en una orilla de las gradas un grupo de neoemos de 14 o 15 años bailan lo inbailable y gritan algo ininteligible. El guitarrista, buscando quizás a sus únicos interlocutores de la noche, les hace dirigir las luces y los saluda abriéndose paso entre una nube de hielo seco, como Zeuz horadando el cielo para hablar con los mortales. Pero los neo emos siguen bailando, le dan la espalda y continúan con su grito, que ahora se comprende, o al menos se escucha: "¡a hueeeeevo, a hueeeeeevo, a hueeeeevo, ahuevo, ahuevo, ahuevo!" Marcovich sólo puede decir: "¿eh?" Y luego completar un poco encabronado: "es que no saben, pero ahí hay una fiesta". El viejo rockero se ha amargado. Pero la fiesta sigue, una que no tiene nada que ver con él, ni con sus canciones “revolucionadas”, ni con el Cervantino, sino con no tener 15 años y no saber quien es ese guitarrista calvo y estar una noche con los amigos lejos de casa.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;El concierto continúa sin más novedades hasta que Marcovich, esta vez solo, como todos lo imaginábamos, interpreta "México lindo y querido" como pieza final. Una ovación franca se levanta por fin. El guitarrista agradece y se despide. Es casi imposible que el público de la Alhóndiga no se desviva por quienes suben al escenario, no importa si es Chavela Vargas o un ballet folclórico local, pero esta vez, apenas se han apagado las luces, la gente comienza a salir a paso veloz. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Unos pocos comenzamos a silbar, a pedir otra. Entre la oscuridad del escenario se distinguen las siluetas de los músicos que esperan un llamado unánime. En el otro extremo del escenario los técnicos vacilan, no saben si esperar o comenzar a recoger los cables. Al fin, un par se anima y empieza a hacer su trabajo. Quizás más por esta afrenta que por los gritos apagados de sus fieles, Marcovich regresa. Lo hace sólo para repetir “La cucaracha” y encontrarse con una Alhóndiga que se ha vaciado en menos de un minuto. Al terminar la canción, se escuchan gritos y aplausos, se escucha corear su nombre, pero estas porras parecen venir de lejos, de muy lejos, de otra década, de otras noches, no de esta.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-5358872896973590998?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/5358872896973590998/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=5358872896973590998' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/5358872896973590998'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/5358872896973590998'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2010/10/no-es-lo-mismo-caifanes-que-20-anos.html' title='No es lo mismo Caifanes, que 20 años después'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/TMJOg8WCJ4I/AAAAAAAAAO0/KHmD5RXl2hc/s72-c/Marcovich.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-2175589578863620947</id><published>2010-10-21T00:00:00.003-05:00</published><updated>2010-10-22T11:55:06.824-05:00</updated><title type='text'>De la música en los árboles</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; color: black; font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/TL-_On-_N9I/AAAAAAAAAOw/mIQLe_v4iw8/s1600/DSC04300.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://1.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/TL-_On-_N9I/AAAAAAAAAOw/mIQLe_v4iw8/s320/DSC04300.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black; font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Lo dije ya en algún lugar, la primera vez que me ocurrió imaginé que estaba en la dimensión desconocida, que el mundo se había convertido en un infinito promocional de Turismo o en una sala de espera gigante. Caminaba por el Jardín de la Unión, como todas las mañanas, y escuché una canción que sin distinción podía haber sido de Enya, Deep Forest, The Art of Noise o similares. Tuve un rápido y trágico recuerdo de cuando me regalaron &lt;i&gt;The Best of World Music&lt;/i&gt;, un disco de new age —donde venían todos estos— aparecido a finales de los noventa, adelanto de la &lt;i&gt;buenaonda &lt;/i&gt;que auguraba la llegada del Milenio. El título —eminentemente falaz, después lo supe— me ilusionó. Y es que como primogénito —carente de un hermano mayor con el gusto formado— todos mis descubrimientos musicales fueron tardíos. Grupos tan disímbolos como Nirvana, Metallica o Guns N Roses, fueron un hallazgo acrítico y simultaneo pasados los 15; igual que Zeppelin, Sabath o Pink Floyd, un año después. No sé qué esperaba escuchar, pero en definitiva no eran aquellos coros virginales. Estaba por recordar a profundidad que clase de música me hacían imaginar aquellos nombres cuando me interrumpió un “ay cabrón” interior, al descubrir que la música no venía de los restaurantes cercanos, sino de los árboles. Busqué en los ojos de la gente alguna mirada de extrañeza que significara que no estaba loco, pero nada. Rapidamente convencido de mi psicosis e instalado ya en mi papel me acerqué a uno de los árboles que cantaban más fuerte: “aaa / oooaaa / aaa” decía y continuaba con unos versos ininteligibles en inglés o alguna lengua africana. No se ocurría otra cosa que abrazar a aquel ficus y&amp;nbsp; confesarle mis crímenes ecocidas, pero me detuve cuando entre sus ramas alcance a ver un par de bocinas. Me fui de ahí fingiendo que nada había pasado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: black; font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Con el paso de los días el asombro se convirtió en enojo. Las primeras horas de la mañana eran las únicas durante las cuales se podía atravesar el Jardín en relativo silencio. Pues, pasadas las 9 se convierte en Babel: los boleadores de zapatos sintonizan al unísono el noticiero de Pedro Ferriz de Con y asienten con la cabeza como acompñamiento coreográfico; en esa misma esquina, de La Botellita sale un tufo a Fabuloso lavanda, agua espumosa y la voz nasal de Anahí; enfrente, en el Starbucks apenas se escucha un rumor de jazz y los nombres inverosímiles de los cafés que piden las gringas jubiladas: “un capuccino java chocolate cream con leche deslactosada light, chispas de chocolate, canela, venti, para llevar”, un poco más tarde, a un costado, en el Valadez, el pianista más frustrado del mundo interpreta en un teclado “La chica de Ipanema” o “Las hojas muertas”; del otro lado del Jardín, apenas a unos metros, comienza la verdadera fiesta, afuera del Bar Luna un mariachi tortura a un cumpleañero y a los transeúntes con alguna canción de &lt;i&gt;El Potrillo&lt;/i&gt;; al lado, en el Van Gogh un trovador que ha madrugado comienza a cantar inspirado, los parpados apretados, el rostro hacia el cielo, la voz trémula, el último éxito de Camila; en el Santa Fe, un disco de la Rondalla Guanajuatense, en las bancas que rodean al parque grupos de ranchero, norteño e híbridos, afinan tropetas, guitarras, acordeones y tololoches; en algún bar un sabio pone una de José Alfredo; mientras, en La Botellita ya no se escucha a Anahí sino a los Enanitos Verdes; pasado el mediodía un tropel de púberes endémicos recién salidos de la secundaria (léase cholitos adolescentes) se pasean en círculos presumiendo el volumen de sus celulares con un &lt;i&gt;reggaeton &lt;/i&gt;tan cursi como &lt;i&gt;underground &lt;/i&gt;y un señor entona unos versos de metro, ritmo y rima desconocidos por la lírica española hasta hoy: “la Alhóndiga, el Castillo de Santa Cecilia y el Pípila / Guanajuato qué bonito es”.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: black; font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Sin embargo, todo eso estaba bien. Eran los famosos “sonidos de la calle” y se correspondían con algo: a un lado de los mariachis, un borracho con la cara enrojecida; frente al cantante lírico, unos incautos fastidiados; entre los &lt;i&gt;reggaetones &lt;/i&gt;cursis, dos adolescentes fajando atrás de un árbol; saliendo del jazz anónimo del café un fulano con bufanda a medio verano. Pero ¿qué realidad puede coincidir con "The Return to Innocence"? Al menos yo, en todos estos años, nunca he visto un corro de vírgenes níveas paseándose por la plaza o a niños de todas las razas abrazados, sonrientes, bailando alrededor del kiosco como en un comercial de Parmalat. No, por las mañanas uno camina por un Jardín semidesierto, con un frío que quema, sobre un piso pegosteoso y mientras en las copas de los árboles se escucha una voz alivianada que canta “Don't care what people say /Just follow your own way / Don't give up and use the chance / To return to innocence”, una indigente avecindada en la plaza sale al paso y con voz de varón dice: “Eh, dame un peso ¿no?”&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: black; font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Pero mientras escribo esto se me ocurre que la música ambiental puede ser una vieja obsesión de la región y que quizá entrañe el sentido profundo de la identidad guanajuatenes. Mucho antes de estas bocinas, a otro guanajuatense ilustre, ilustrado de hecho, José Ignacio Bartolache, se le ocurrió durante una fuerte epidemia de viruela ocurrida en la Ciudad de México a finales del XVIII, que compañías de música recorrieran las calles durante la noche para “minorar la consternación de los ánimos”. No estoy seguro, pero quiero pensar que a aquel noble déspota que tenía que decidirse o no por la recomendación, optó sanamente por lo segundo. Por el contrario, a nuestro Bartolache contemporáneo lejos de ponerle un freno, parecen alentarlo; así lo demuestra la versatilidad y extensión que ha adquirido en su repertorio musical. Las primeras semanas de septiembre, por ejemplo, sólo se pudo escuchar el &lt;i&gt;Guapango&lt;/i&gt;, de Moncayo, repetido &lt;i&gt;ad nauseam&lt;/i&gt;.&amp;nbsp; Además su tiempo se ha extendido y en estas fechas de Cervantino —razón por la que escribí esto— su horario original de 8 a 10 de la mañana se prolonga hasta la media tarde.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Aunque ahora que pienso un poco a detalle en las siniestras posibilidades que ofrecen aquellas bocinas, me tomo las cosas con más optimismo. En lugar de new age, Moncayo y música instrumental podrían retransmitir misa de gallo, programar infomerciales o música de la Estudiantina, presentar las memorias del &lt;i&gt;Perro &lt;/i&gt;Bermúdez —narradas por él mismo—, a Enrique Rocha leyendo la Biblia o, en el peor de los mundos posibles, enlazarse con el audio del Canal del Congreso. Ante esta perspectiva, más real que imaginaria, y ya resignado, quizá sea más grato preguntarse cuál será la selección de este Bartolache para el 2 de noviembre: ¿“La llorona” o “Thriller”?; el 20 ¿repetirá a Moncayo, será Revueltas o alguna de Alejandro Fernández, nuestro Zapata 2040? En navidad estoy seguro de que nos torturará con algun disco de villancico interpretados por Lucero y un coro de huérfanos, down con cáncer. Por lo pronto, su imagen del Cervantino, quizá de la cultura en general, me parece ambigua e inexplicable como la obra de todos los genios, pues estos días si uno pasa por el Jardín se escuchan canciones de los Beatles interpretadas con arpas, guiros y flautas de pan.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-2175589578863620947?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/2175589578863620947/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=2175589578863620947' title='7 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/2175589578863620947'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/2175589578863620947'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2010/10/de-la-musica-en-los-arboles.html' title='De la música en los árboles'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/TL-_On-_N9I/AAAAAAAAAOw/mIQLe_v4iw8/s72-c/DSC04300.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-7901758366991041244</id><published>2010-10-12T11:02:00.005-05:00</published><updated>2010-10-13T10:18:09.529-05:00</updated><title type='text'>Los indestructibles</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/TLSFiWbGAxI/AAAAAAAAAOs/x812c2q4cuQ/s1600/Poster-Los-Indestructibles.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/TLSFiWbGAxI/AAAAAAAAAOs/x812c2q4cuQ/s320/Poster-Los-Indestructibles.jpg" width="225" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;Los indestructibles&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;(EUA, 2010)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: left;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: left;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Dirigida por Sylvester Stallone, acaso el último gran héroe de acción, &lt;i&gt;Los indestructibles&lt;/i&gt; (&lt;i&gt;The Expendebles&lt;/i&gt;) prometía ser el mejor churro de este verano y, en el caso de algunos pueblos olvidados como Guanajuato, de este otoño. La publicidad anunciaba desde mayo u abril pasados una nómina que conjugaba los panteones de dos generaciones, de los clásicos de oro de los noventa, Stallone, Arlond Schwarzenegger —cuyo apellido asombrosamente Word no me marca como error— y Bruce Willis, a los menos entrañables &lt;i&gt;action men &lt;/i&gt;del milenio, Jason Statham, Randy Couture y Jet Li, con algunos excelentes agregados marginales como Mickey Rourke —algo así como un G.I. Joe para intelectuales— y Dolph Lundgren, el gigante Drago de &lt;i&gt;Rocky IV&lt;/i&gt;. El tráiler era un aviso elocuente de los que sería el filme: contra la tradición propia del género que en cinco minutos de &lt;i&gt;heavy metal &lt;/i&gt;acostumbra mostrar un centenar de “die motherfuckers!”, otro de explosiones, otro de hombres fulminados por una ráfaga anónima y, finalmente, sin música de fondo, a un hombre solitario, cubierto de sangre y lodo, gritando “Johny, noooo!”, el promocional de &lt;i&gt;Los indestructibles&lt;/i&gt; se limitaba a presentar los rostros de su nómina de lujo reflejados en la superficie lustrosa de una calavera metálica y luego a mostrar los apellidos de cada uno, escritos con una tipografía galvánica, cayendo virilmente durante dos largos minutos. Esto y una escena donde Stallone y Willis observan la llegada luminosa del &lt;i&gt;gobernator&lt;/i&gt; para formar una triada que cualquier púbero de los noventa hubiera soñado, en los límites del homoerotismo machín permisible.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Con esta promesa y el mejor de los ánimos vi &lt;i&gt;Los indestructibles &lt;/i&gt;y salí un poco más que decepcionado. Stallone conoce las reglas del juego y sabe que si quiere tener éxito no debe transgredirlas demasiado, pues la película de acción es eminentemente ritual. No busca destruir ninguna norma, social o ficcional, ni transformar la visión del mundo de nadie, ni reescribir la historia, ni nada similar. Quienes acuden al género no lo hacen con expectaciones epifánicas o catárticas, sino con la esperanza —quizás inconsciente— de actualizar sus nociones de justicia y virilidad, de destreza y temeridad, o al menos de participar de ellas a través de la ficción. El de acción es el más vulgar y, por lo tanto, el más universal de los héroes contemporáneos. Su mérito es esencialmente moral. Indiferente a la caída de los grandes relatos, él, entre todos nosotros, discierne perfectamente entre el bien y el mal, por lo tanto no teme nunca ser injusto, y &lt;i&gt;actúa&lt;/i&gt;. Mientras los políticos, los intelectuales y nuestras instituciones mismas se entrampan en los laberintos del lenguaje, el héroe de acción habla lo menos posible, y dispara, dispara grotescamente y deja todo en llamas. Es un radical que no cree en otra redención que en la que se encuentra por el contacto con una bala o, mejor aún, con cientos de ellas. En ese sentido, la película de Stallone cumple y parece ser ese espacio de rito donde se actualiza el mito del macho norteamericano, ese buen salvaje contemporáneo que ha cambiado la choza por el &lt;i&gt;garage&lt;/i&gt;, el taparrabos por una camisa de franela y la bestia por una motocicleta. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: left;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Así, la película reúne todos los lugares comunes a la mano: unos solterones sin amor propio, bebedores de cerveza, fumadores de habanos, mezcla de mecánicos, tatuadores, chopers y casanovas, constituyen un grupo de mercenarios de élite unidos por los valores universales de la lealtad, la valentía y el amor al dinero, pero sobre todo por una fraternidad inquebrantable. La misión que da argumento a la película se trata de otro cliché de los buenos. Un agente encubierto de la CIA encomienda a los mercenarios de Stallone el asesinato de un dictador militar caribeño —el general Suárez o Velez— que habla español con acento gringo y tiene envuelta a su isla en el terror, pero que en realidad es el títere de un narcotraficante de cocaína, ex agente de la CIA, quién viste de corbata y traje en el Caribe y cree que es más fácil sembrar, procesar y distribuir su propia droga que comprársela al Chapo. Stallone hace un viaje de reconocimiento acompañado de Statham, especie de discípulo y rival fraterno, durante el cual ve con suficiente horror el estado militarizado en el que se encuentra el insignificante país y conoce a una bella-joven-latina-mosca muerta —que en realidad es hija del dictador— de la cual queda inmediatamente enamorado. Como siempre, algo sale mal y los héroes tienen que salir de la isla entre una lluvia de balas, para no volver jamás. Pero Stallone, cuyo viejo y duro corazón ha vuelto a ser presa del amor, tiene que regresar y salvar a la joven en lo que parece una hazaña imposible, que, sin embargo, quiere hacer él solo. En una muestra más de hermandad, los indestructibles prefieren arriesgarse a algo cercano a un suicidio colectivo que dejar a su líder morir solo. Finalmente, como era de esperarse, cinco hombres armados hasta los dientes penetran en la isla, sacan del castillo a la princesa y asesinan al dragón y a su ejército repartiendo calor al más puro estilo de la vieja escuela hollywoodense. Pasada la masacre vemos a un Stallone que regresa a casa, tranquilo y soltero, pues no puede perder su condición de hombre libre, y al parecer —en una grave desviación del género de acción— sin haber tenido tratos carnales con la latina. La última parte nos muestra a todos tomándose unas frías, lanzando cuchillos a un tiro al blanco e improvisando un poema burlesco: un fin de semana cualquiera.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: left;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Anécdotas más, anécdotas menos, la trama parece cumplir; sin embargo, hay algo que la hace un churro fallido. La película no soporta un análisis, se desmorona. El todo no es mayor a la suma de sus clichés. Quizá porque en realidad no hay suma, hay yuxtaposición de figuras e imágenes de la cultura macho-pop estadounidense. Antes dije que Stallone estaba consciente de que no debía salirse demasiado de las reglas del juego, quizás fue lo que terminó haciendo. Una película de acción nunca debe ser demasiado ambiciosa o terminará siendo de Tarantino. Stallone se excedió en su reparto —o en la promesa de éste, pues Schwarzenegger y Willis tienen una participación ínfima— y al final no supo qué hacer con él. Quiso darle una historia implícita a cada personaje a través de pequeños guiños, pero estos son inconsistentes y repetitivos. A los personajes de acción no se les puede pedir profundidad, pero sí algo de relieve: Stallone obviamente es el viejo líder melancólico que la puede contra todos; Statham su relevo, una versión de él mismo pero joven, calva y sin ascendencia italiana; Jet Li, un poco el pendejo del grupo; Rourke, un mercenario arrepentido y rompecorazones, gurú espiritual de la pandilla; Randy Couture, el otro pendejo; Terry Crews, el negro cabrón que lo vuela todo en pedazos y Dolph Lundgren, verdadero Judas del grupo, un viejo mercenario drogadicto y cruel que contraviene la buena moral de todo asesino a sueldo y traiciona a Stallone quien, sin mayor remedio lo mata, aunque al final Lundgren ríe y toma cervezas con el resto, verdadero enigma que en el filme resuelve cuando Stallone le pregunta: “¿Así que volviste de la muerte?”, a lo que Drago responde: “Así es”, luego Stallone vuelve a preguntar: “¿Y estás mejor?”, “Sí” responde el traidor con una sonrisa que nos deja duda de su franqueza. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: left;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Escenas como esta y unos pésimos efectos especiales &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;pecado generalizado del género en nuestros días, que ha olvidado que la caldiad de un filme es proporcional al daño ecológico que causa&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;: nadie olvidará las nubes negras que se levantaban en &lt;i&gt;Rambo II&lt;/i&gt;, por ejemplo—&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; hacen tambalear a la película. Eso, y otra gran omisión de un mito moderno que subyace a todo filme de acción: el mito del trabajo y el mejoramiento. Todo héroe de acción sufre un proceso de mejoramiento gradual, proporcional a las pruebas que enfrenta. De entrada sabemos que el héroe de la película es el mejor: John Rambo “es el mejor de su clase” no se cansa de advertir el coronel Trautman al sheriff Teasle; Terminator, el T-800, el ángel exterminador de la humanidad. Sin embargo, ambos van encarando situaciones cada vez más complicadas donde su heroísmo se ve exigido más allá de sí mismo, hasta lindar con lo insuperable. Rambo se enfrentará a un pequeño ejército, Terminator a su versión de un futuro todavía más lejano, el T-1000. En ambos casos se abre un espacio en el que dudamos de nuestros héroes. Aunque de antemano sabemos que resolverán la situación, toda narrativa heroica debe abrir ese espacio retórico para acercarnos al personaje, que en ese momento de vulnerabilidad se vuelve real. Las famosas irrupciones del narrador en las caricaturas: “¿Podrá Superman escapar de las garras de Lutor?”, “¿Podrán nuestros héroes detener al malvado Guasón?”, etc., son la explicitación de ese momento de apertura del personaje. En &lt;i&gt;Los indestructibles&lt;/i&gt; nunca ocurre tal cosa. La primera situación es tan peligrosa como la última, sus habilidades y recursos son los mismos, incluso hay retrocesos. A Statham, por ejemplo, lo vemos desfigurar a cinco señores que juegan basketball, lo cual no está mal, pero no nos impresiona porque unos minutos antes lo hemos visto rescatar un grupo de rehenes apresados por unos traficantes somalíes, asesinar a cuchillazos a un comando militar latinoamericano y volar en pedazos un muelle repleto de soldados abriendo fuego como si no hubiera mañana.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: left;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; font-size: small;"&gt;Quizá Stallone quiso repetir una fórmula que antes le funcionó. Quiso, como en &lt;i&gt;Rocky Balboa&lt;/i&gt;, abusar de nuestra nostalgia y de su propia imagen de toro envejecido. En ese sentido no me parece gratuita la inclusión de Rourke, cuyo reciente resurgimiento lo ha conseguido interpretándose a sí mismo. Supongo que Stallone partió de esa premisa, la de hacer una película en cuyo fondo se lea “a los cabrones también les salen arrugas”, con todos interpretándose a sí mismos. Sin embargo, el traslape entre realidad y ficción —que es un poco lo que ocurre en &lt;i&gt;Balboa &lt;/i&gt;y lo que pasa sin dudas en &lt;i&gt;The Wrestler&lt;/i&gt;— no se da aquí exitosamente. Quizás porque más que de nuestra nostalgia, abusa de nuestra imaginación: el filme, como decía, insinúa algunas las historias personales y el carácter de los personajes, y Stallone, confiado en el áura mítica de buena parte de su elenco, supone que eso es suficiente para que nosotros completemos esa parte oscura de la trama, pero esto definitivamente no sucede, quizás porque antes ya hemos agotado todos nuestros esfuerzos creativos en imaginar la épica que una lista de nombres así promete...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-7901758366991041244?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/7901758366991041244/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=7901758366991041244' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/7901758366991041244'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/7901758366991041244'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2010/10/los-indestructibles-o-la-promesa.html' title='Los indestructibles'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/TLSFiWbGAxI/AAAAAAAAAOs/x812c2q4cuQ/s72-c/Poster-Los-Indestructibles.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-7398916715505400714</id><published>2010-06-28T13:20:00.000-05:00</published><updated>2010-06-28T13:20:54.925-05:00</updated><title type='text'>Aguirre o el hombre que quiso permanecer equivocado (Parte II)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/TCjn8dFIvBI/AAAAAAAAAOc/O6riBEg4hLc/s1600/Bofo.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="214" src="http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/TCjn8dFIvBI/AAAAAAAAAOc/O6riBEg4hLc/s320/Bofo.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
Ya en Sudáfrica y con la doble mala suerte no sólo de enfrentar al anfitrión sino de inaugurar el torneo -con todo el nervio que debe implicar- México dio un primer partido deslucido, merodeo el área rival durante 90 minutos, como ante cualquiera de las escuadras imbatibles del Caribe con las que está acostumbrado a jugar, y finalmente empató a dos goles, en un encuentro más bien anodino. La presión comenzaba junto con las preguntas por el &lt;i&gt;Chícharo&lt;/i&gt;. Guille Franco anunciaba su desaparición futura en la cancha. Y el gol de los africanos había caído gracias a una desatención de un futuro héroe de los octavos, jugador del futbol alemán o, mejor dicho, de las bancas del futbol alemán, pues llevaba seis meses sin jugar: Ricardo Osorio, un chaparrito con complejo de Roberto Carlos cuyo último buen torneo con la selección -excelente debo admitir- lo dio en la Copa Confederaciones de Alemania: más soberbio pero más joven también, todavía con la sed que ya no tienen los "indiscutibles"; aunque, si mal no recuerdo, fue un penal fallado por él, el que nos valió la descalificación aquella vez, aunque en estos cinco años nadie lo ha cuestionado, ni ha querido recordar eso -como nadie recuerda que se negó a participar en la Copa América- pues forma parte de esa generación de verdaderas superestrellas del futbol mundial, mejor conocida como "los europeos".&lt;br /&gt;
Una semana después vino la reivindicación ante una Francia cancerosa, llena de tumores, dirigida por un astrólogo que se dio el lujo de no llamar a Trezeguet y dejar en la banca a Henry y su mano santa. La victoria, conseguida con un primer gol del esperado &lt;i&gt;Chícharo &lt;/i&gt;en fuera de lugar y un penal sobre el menos esperado pero igualmente brillante Pablo Barrera, reavivó las ilusiones de siempre. Nadie quiso ver a esa Francia desahuciada -como en los partidos de preparación no quisieron ver a esa Italia abúlica-; por el contrario, una de las prensas, la mexicana, más acríticas y falsamente nacionalistas del mundo, se dedicó a resaltar el "valor histórico" de la victoria sobre el "subcampeón" y a recordar la otra, sobre el "campeón". Así, con una perspectiva más clara que la de Peña Nieto para el 2012, México parecía encumbrarse hacía ese mítico quinto partido. Pero el descalabro regresó muy pronto, otra vez. En un partido en el que se especulaba incluso un arreglo por el empate para que mexicanos y uruguayos pasaran, México se encontró con un viejo conocido bastante aguerrido y en plan grande, sin ganas de negociar nada. Este juego, uno de los peores que ha dado la selección desde el 94, sirvió para consagrar al Guille Franco como el antihéroe nacional, terminó de desvanecer la magia de un blanco completamente acabado y demostró fehacientemente la necedad y la falta de ideas del &lt;i&gt;Vasco&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;
Así se llegó contra Argentina. Villoro lo apuntó bien en su momento, después del partido contra Uruguay cuando la selección y Aguirre habían dado las muestras más claras de su incompetencia: "Si una nación se encandila en forma unánime con un héroe, ¿no vale la  pena darle una oportunidad? Javier Hernández es el favorito de la tribu.  [...] Si el &lt;em&gt;Chicharito &lt;/em&gt;jugara  los 90 minutos y de todas formas perdiéramos, estaríamos más  orgullosos". Creo que en ello se cifra el fracaso de Aguirre. Creo que nadie con más de dos dedos de frente esperaba que México fuera campeón, ni siquiera que llegará al absurdo quinto partido. Si hay Francias e Italias eliminadas en la primera ronda, si hay Inglaterras vapuleadas, etc., por qué habría que exigirle más a una selección de medio pelo como la nuestra. Sin embargo, al menos en los últimos cuatro mundiales, México había reforzado, al menos, el mito de su futbol: en Estados Unidos, los suéteres de Campos, un gol épico de Marcelino, un héroe incierto en la banca y contra los búlgaros, la &lt;i&gt;maldición &lt;/i&gt;de los penales; en el 98, Luis Hernández y Cuauhtémoc Blanco: los dioscuros del barrio, un empate contra Holanda que recordaremos como una final, la promesa incumplida del Cabrito, Lara -el villano americanista- y el genio de Klinsman; en Japón, el empate contra Italia, Borgetti haciendo lo único que sabe hacer, la consagración del Cuau y una tragedia olvidada: la victoria del némesis, la locura de Márquez, el banquete de ese Saturno llamado Estados Unidos; hace cuatro años, un argentino polémico, su yerno Chiquis García de vacaciones en Alemania, el ídolo viendo el mundial desde su casa, la inmensa sombra de Hugo Sánchez, un Omar Bravo que nació y se extinguió en 3 semanas y un partido perfecto contra Argentina sólo superado por un zapatazo de Maxi Rodríguez. Ayer, el Bofo de arranque. El sábado, Aguirre y su gorra.&lt;br /&gt;
Tras la derrota, leo las declaraciones y me quedó con la de Carlos Salcido, uno de los "europeos" que detesto pero que se comportó a la altura. "Nos falta la suerte que tienen los grandes" dijo, y contra lo que todos puedan pensar creo que tiene razón. México no puede jugar a ganar la Copa del Mundo; Holanda no la ha ganado, España tampoco, Inglaterra tiene 40 años sin hacerlo, Uruguay la ganó -como cuando Chivas y América hicieron la mitad de sus títulos- en épocas en que jugaban dos equipos y se repartían tres copas, etc. México, entonces -y es lo que quería decir en el párrafo anterior pero me perdí- juega más a ilusionarnos, a ser ese equipo llamado por los dioses y traicionado por los mismos en el momento de la verdad. México juega a ser un equipo grande con la suerte de los mediocres y Aguirre no quiso respetar esa tradición y con ello integró uno de los equipos más pusilánimes y con menos capacidad de identificación con su público. Quizás al principio no pudo o no supo cómo respetar la "mística" del equipo mexicano, pero al final fue un sabotaje deliberado. En la conferencia de prensa del sábado, escondido tras su gorra y su chamarra, Aguirre anunciaba la derrota, como un niño que guarda silencio antes de hacer la travesura. ¿Fue demasiada la presión para el Vasco y sus muchachos? ¿Fueron muchos los cuestionamientos? ¿Demasiados los insultos? Hay que recordar que el jugador mexicano tiene la autoestima de una quinceañera, altanera y coqueta pero capaz de quebrarse en cualquier momento -eso se demostró con Hugo y su "falta de tacto" para tratar a sus superestrellas, balonesdeoro del futbol europeo. Un factor inédito hasta este mundial, fue la apertura que tuvieron los jugadores a las reacciones de ese numen bipolar conocido como "la gente". A unas horas de la derrota ante Uruguay, en cientos de sitios de internet, en Facebook, Twiter y demás, comenzaron a circular a granel, mentadas de madre, reclamos airados, fotomontajes que mostraban el amor homosexual de Aguirre y Franco, etc. Hasta antes de esta Copa, los jugadores no tenían contacto con esta clase de manifestaciones sino hasta su regreso y sus enfrentamientos con el público se limitaban a un par de preguntas incómodas de la prensa. ¿Mellaron las miles de refrescadas de madre el ánimo de Aguirre hasta llevarlo al autosabotaje? Es probable. Aunque antes de todo eso, el &lt;i&gt;Vasco &lt;/i&gt;ya había dado signos de su esquizofrenia o de su desprecio por México y sus jugadores. El caso es que contra Argentina alineó finalmente al &lt;i&gt;Chicharito &lt;/i&gt;y a Guardado, sentó a Franco y a Cuauhtémoc pero, en una contramentada de madre pública y masiva, incluyó a Adolfo &lt;i&gt;El Bofo&lt;/i&gt; Bautista en el once titular. No encuentro mejor adjetivo para definir de la actitud de Aguirre que el que le leí a Antonio Ortuño: "dadaista", es decir, un Aguirre destructor, iconoclasta, vengativo, arbitrario, cuyo gesto culminante -eso creía antes de la entrada de Guille-, no sé si dada o kisch, fue meter a un turista descartado de la mente de todos nosotros; en ese sentido -Ortuño lo leyó bien- el Vasco se comportó como un verdadero artista, un poeta, alguien que con su obra sobrepasa nuestras capacidades imaginativas. A pesar de todo, México salió ordenado y jugó bien los primeros 15 minutos, haciendo honor al mito de "crecerse ante los grandes". Pero, otra vez el mal hado y las manos tibias de Óscar Pérez le arrebataron la posibilidad de protagonizar todos los actos de la tragedia. Un gol en un grotesco fuera de lugar dermoronó la delicada moral nacional y comenzó la repartición de la leña, los insultos y los pases errados, Márquez pareció enloquecer como en un &lt;i&gt;dèja vu&lt;/i&gt; de los octavos contra EU, en Japón, y las eliminatorias contra Portugal, en Alemania, pero alguien lo salvó de ser expulsado con una aberración mayor, un viejo conocido, Ricardo Osorio, dio tremendo pase para un Higuaín agradecido. Para iniciar el segundo tiempo -un poco tarde para muchos- Aguirre pareciá querer recomponer no sólo un mal partido, sino un mal mundial, con Barrera, &lt;i&gt;Chícharo &lt;/i&gt;y Guardado en la cancha, pero apenas vio que los jóvenes del equipo mexicano se hacían de algo de agallas decidió sacar nuevamente al jugador más gallardo del torneo, otra vez Andrés Guardado por, ni más ni menos, que el hijo pródigo aguirrista, Guillermo Franco. El mensaje fue claro: "este juego está perdido, me voy con la mía y chinguen a su madre". Contra eso, quedó un gol de gran factura otra vez de Javier Hernández, sólo para engrandecer su calidad de víctima y un bello desborde de un Barrera deseperado.&lt;br /&gt;
Tan pronto como terminó el partido, lo anunciado: se prometen reformas, se esperan cambios radicales, transoformaciones estructurales, etc., toda la jerga tecnocrática en pleno. Yo imaginó que nunca veré a México ganar un Mundial, ni siquiera llegar a las semifinales, y creo que todos los esfuerzos que se hagan serán en vano, si se encaminan hacia esas metas. Los deportistas son, en cierta medida, el reflejo de una sociedad (Alemania) y, en algunos, casos el fruto de una tradición que la contradice (Brasil), México parece quedar en el medio y más bien una sociedad gangrenada. Por ello, en lugar de imaginar planes y transformaciones irrealizables, la selección debería comenzar respetar sus propios mitos, reconocer a sus ídolos y abandonarse a su buena estrella, para regalarnos al menos una trágedia completa y darnos la oportunidad de la catarsis, de sentirnos tristes e identificados y no simplemente rabiosos por media docena de decisiones a todas luces equivocadas...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-7398916715505400714?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/7398916715505400714/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=7398916715505400714' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/7398916715505400714'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/7398916715505400714'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2010/06/aguirre-o-el-hombre-que-quiso.html' title='Aguirre o el hombre que quiso permanecer equivocado (Parte II)'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/TCjn8dFIvBI/AAAAAAAAAOc/O6riBEg4hLc/s72-c/Bofo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-4010265229666280101</id><published>2010-06-27T19:18:00.004-05:00</published><updated>2010-06-27T20:15:51.781-05:00</updated><title type='text'>Aguirre: el director emo o el hombre que quiso permanecer equivocado. Parte I</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/TCe9og_FfxI/AAAAAAAAAOU/oXNlTgiYUPw/s1600/g_aguirre_javier_300x400.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://1.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/TCe9og_FfxI/AAAAAAAAAOU/oXNlTgiYUPw/s320/g_aguirre_javier_300x400.jpg" width="240" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
Sábado por la tarde. Sale a conferencia de prensa alguien que no sabemos si es Javier Aguirre, Benji Price o el subcomandante Marcos. Con la visera de la gorra cubriéndole media cara y el cuello de la chamarra al estilo de un Danny Suko sin &lt;i&gt;sex appeal&lt;/i&gt;, Aguirre salió a pisotear las expectativas de un país que esperaba más el discurso demagógico de un Churchill (sangre, sudor y lágrimas) o el de un López Portillo (defenderé el gol como un perro) y que en su lugar tuvo el de un entrenador emo que ante el disgusto mediático y popular decidió correr encaprichado a encerrarse en su alcoba.&lt;br /&gt;
No tiene caso repetir aquí lo que se ha dicho y dirá en todos lados. Joserra, Carlos Albert y, en esta ocasión y ante la claridad del fracaso, hasta los televisos e Inés Saenz estarán ahí para recordarnos el problema de las canteras, las fuerzas básicas, la corrupción de los promotores, la contratación indiscriminada de extranjeros, el alto salario de los futbolistas mexicanos, la falta de continuidad en los procesos, los intereses económicos de por medio, las falsas expectativas generadas por la prensa y todo una serie de tópicos que discutirán como si se tratara de otro Fobaproa.&lt;br /&gt;
Lo que quedará por comentar será un par de gestos si no sintomáticos, por lo menos elocuentes del vasco y su selección con respecto a nuestra realidad. Muchas páginas se perdieron a propósito de los partidos de preparación y la primera ronda, que nos darían una imagen más completa de "lo que pasó", pero sirva solamente esta reseña a proposito del partido contra Argentina como síntesis y colofón. Hay que comenzar con la pregunta anunciada: ¿Qué pasó? o más específicamente, ¿qué paso en los últimos 4 años?&lt;br /&gt;
Paso que la enorme boca de Hugo Sánchez y un bicampeonato, hasta ahora irrepetible, le mereció la dirección de la selección nacional, pero tan pronto como las facturas mediáticas fueron cobradas y el ego del pentapichichi -nótese la naturalidad con que estos dos últimos sustantivos se juntan- comenzó a brillar más que el de algunos jugadores, sobre todo "europeos" como Salcido y el hoy célebre Osorio, las cosas comenzaron a andar mal y tras una eliminación preolímpica, digna de Monty Python, contra Haití, coronada por las fallas épicas de Landin y Santiago Fernández; el macho, nuestra única leyenda viva, junto con Chávez y Valenzuela -y no Lorena Ochoa, como dicen Banamex y Televisa- salió por la puerta de atrás, vituperado por los mismos medios que lo ensalzaron de inicio y especialmente por los comentaristas de TV Azteca, quienes -recuerdo- tras el nombramiento y como un gesto para sellar su traición a José Ramón Fernández, lo llevaron a sus foros con la sonrisa de una mujer que se revuelca con su amante en el lecho matrimonial. Hugo también fue destituido por una afición ingrata y ansiosa, incapaz de reconocer y respetar sus propios mitos. Luego vino un sueco que Vergara -una verdadera ficha del futbol nacional- le vendió a la Federación, la prensa y el impaciente público como un espejito de lujo. De Eriksson no tengo mayor memoria ni le encuentro otro mérito que el de haber convocado a los jugadores más insólitos y desconocidos que haya visto cualquier selección mexicana; eso y el haber eliminado groseramente a una de las más bellas selecciones africanas, Costa de Marfil; eso, y los millones de dólares que se llevó por su triste dirección -porque a diferencia de Hugo, a él no le hicieron un contrato basado en "resultados".&lt;br /&gt;
Así, sobre la hora y apelando al eterno retorno, un Aguirre desempleado tras sus problemas, más bien políticos, en el Atlético, llegó a regañadientes a dirigir a una selección nacional que, en un principio, no reconoció o confundió con la que había dirigido en Corea y Japón, convocando para su primer partido contra El Salvador -el cual perdió-, a un desde entonces polémico Conejo Pérez, a Kevin Rojas (sic), a Franco, todavía a Nery Castillo y otros. Finalmente las cosas salieron conforme lo imaginado y México logró conseguir uno de los boletos al mundial de Sudáfrica más peleados y reñidos de todo el orbe, los que se disputan en Concacaf; sin embargo, a partir de ese momento, paradójicamente después de haber batido a las potencias del Caribe y Centroamérica, las cosas comenzaron a complicarse y Aguirre fue perdiendo la brújula de una selección cada vez más irreconocible. El primer guiño de la mala fortuna apareció muy pronto, en el sorteo de grupos, cuando el nombre de México apareció junto al de Francia, Uruguay y el anfitrión. Desde entonces, el fracaso anticipado pareció comenzar a menguar la salud mental de Aguirre y empezaron a llegar las decisiones polémicas, no tanto por lo que tuvieran de razón o no, sino porque se notaban improvisadas: la convocatoria del Conejo, del Bofo y del Guille, la ausencia de Zinha y Braulio Luna, la salida de último momento de Jonathan Dos Santos -un crack completamente desconocido y que hasta donde sé no ha ganado nada-, etc. Todo esto minó la de por sí fragil confianza de la selección mexicana, la cual llegó al primer partido contra Sudáfrica con Óscar Pérez -quien al final cumplió- en la puerta, Guille en punta, un lateral cuyo nombre sinceramente no recuerdo, Memo Ochoa en todos los comerciales, dos talentos: Barrera y Chícharo en la banca, Márquez en la media, una afición ilusa, unos medios inflados y un director esquizofrénico -como se vería más adelante- en la banca.(continuará...)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-4010265229666280101?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/4010265229666280101/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=4010265229666280101' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/4010265229666280101'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/4010265229666280101'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2010/06/aguirre-el-director-emo-o-el-hombre-que.html' title='Aguirre: el director emo o el hombre que quiso permanecer equivocado. Parte I'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/TCe9og_FfxI/AAAAAAAAAOU/oXNlTgiYUPw/s72-c/g_aguirre_javier_300x400.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-8169688088839585081</id><published>2010-05-19T14:48:00.003-05:00</published><updated>2010-05-19T14:53:26.206-05:00</updated><title type='text'>Morder la piedra</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/S_RBrAvOOOI/AAAAAAAAAOM/KL9lhrbPrVs/s1600/corel.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/S_RBrAvOOOI/AAAAAAAAAOM/KL9lhrbPrVs/s320/corel.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"&gt;Presentación editorial&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color: #990000;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color: #990000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"&gt;&lt;i style="color: #6aa84f;"&gt;&lt;span style="color: #76923c;"&gt;Morder la piedra&lt;/span&gt;&lt;/i&gt; (Mantis Editores/Ponciano Arriaga, 2009)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"&gt;Daniel Bencomo&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"&gt;jueves 20 de mayo, 16:00 horas&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"&gt;Feria del Libro de León, salón uno&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif;"&gt;Comentan: el autor y  Anuar Jalife&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-8169688088839585081?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/8169688088839585081/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=8169688088839585081' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/8169688088839585081'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/8169688088839585081'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2010/05/morder-la-piedra.html' title='Morder la piedra'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/S_RBrAvOOOI/AAAAAAAAAOM/KL9lhrbPrVs/s72-c/corel.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-8715694092848010300</id><published>2010-05-19T14:23:00.002-05:00</published><updated>2010-05-19T14:49:28.620-05:00</updated><title type='text'>el Geney en Guanajuato</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/S_Q4kRHuuvI/AAAAAAAAANs/R8Eqv058avI/s320/hablade2%5B1%5D+portada+final+primera.JPG" /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/S_Q5n97BHeI/AAAAAAAAAN8/gxP4EjDJE58/s1600/sueno_refugio_arma125.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/S_Q5n97BHeI/AAAAAAAAAN8/gxP4EjDJE58/s320/sueno_refugio_arma125.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
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&lt;div style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Doble presentación editorial&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color: #990000;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color: #990000; font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Habla de lo que sabes&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt; (Jus, 2009)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"&gt;&lt;i style="color: #6aa84f;"&gt;&lt;span style="color: #76923c; font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;El sueño no es un refugio sino un arma&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt; (UNAM, 2009)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Geney Beltrán Félix&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;jueves 20 de mayo, 19:00 horas&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Corcho de Baco, Campanero núm 9&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Guanajuato, Gto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Comentan: el autor, Daniel Ayala y Anuar Jalife&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-8715694092848010300?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/8715694092848010300/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=8715694092848010300' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/8715694092848010300'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/8715694092848010300'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2010/05/el-geney-en-guanajuato.html' title='el Geney en Guanajuato'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/S_Q4kRHuuvI/AAAAAAAAANs/R8Eqv058avI/s72-c/hablade2%5B1%5D+portada+final+primera.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-5670696031179637470</id><published>2010-05-17T14:10:00.013-05:00</published><updated>2010-05-18T09:06:55.179-05:00</updated><title type='text'>La importancia de llamarse Anuar</title><content type='html'>&lt;meta content="text/html; charset=utf-8" http-equiv="Content-Type"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;meta content="Word.Document" name="ProgId"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;meta content="Microsoft Word 12" name="Generator"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;meta content="Microsoft Word 12" name="Originator"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;link href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CAnuar%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_filelist.xml" rel="File-List"&gt;&lt;/link&gt;&lt;link href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CAnuar%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_themedata.thmx" rel="themeData"&gt;&lt;/link&gt;&lt;link href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CAnuar%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_colorschememapping.xml" rel="colorSchemeMapping"&gt;&lt;/link&gt;&lt;style&gt;
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El número intitulado "Almalafa y Caligrafía" Literatura de Origen Árabe en América Latina, gracias al excelente trabajo de Rose Mary Salum, reúne a más de 45 autores, debutantes y consagrados, con este perfil; entre los que destacan Gabriel Zaid, Jaime Sabines, Ikram Antaki y Matías Rafide, por citar sólo algunos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin: 0cm 0cm 6pt; text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 10.5pt;"&gt;* * * &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 10.5pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin: 0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 10.5pt;"&gt;Como la mayoría de las identidades hispanoamericanas, la del mexicano está fundada sobre la base de un acendrado nacionalismo que, en el caso de nuestro país, puede cifrarse en unos cuantos lugares comunes tan difundidos que varios han terminado por adoptar con sinceridad. El rostro de todo nacionalismo se teje más con el hilo de sus fobias que con el de sus simpatías. El nacionalista, de este modo, se define por vía negativa: yo soy aquello que no rechazo. Sin embargo, el nacionalismo mexicano representa un caso singular por su declarado eclecticismo. Acompañando nuestra defensa a ultranza de los “valores de la patria”, entre los cuales figura un épico odio a lo “gringo”, está el hecho de ser uno de los países que más Coca-Cola consume en el mundo o que el catálogo contemporáneo de nuestros grupos musicales se desvanezca en una nomenclatura indescifrable pero inconfundiblemente anglosajona: Porter, Concorde, Alisson, Austin TV, etc.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 10.5pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin: 0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 10.5pt;"&gt;Esta “contaminación” nominal ha llegado a tocar hondo en el imaginario popular o familiar. De tal modo que hoy no resulta extraño encontrarse a un par de jóvenes, oriundos de Tarandacuao, enfundados en su jersey de la selección, comiendo quesadillas de huitlacoche, que respondan a los nombres de Paul Hernández y Brandon Michél. Pero este carácter mestizo ­­­­—o esta vocación de “quedar bien con todos” como decía Ibargüengoitia—, es sumamente selectiva. Así, Paul y Brandon, sin problemas e interrogatorios, diariamente conocen nueva gente, realizan trámites, pasan lista y, en fin, van por estas calles de Dios como si fueran Pedro y Juan. En cambio, si uno se llama Anuar las cosas son muy diferentes.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 10.5pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin: 0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 10.5pt;"&gt;Hugo de Sanctis escribe: “El nombre no sólo designa sino que designia”, únicamente alguien bautizado extrañamente puede conocer la verdad de este verso. Ignoro cuáles fueron las razones de mis padres para llamarme Anuar. Nacido en la década de los ochenta, podría suponerse que fue debido a mi pertenencia a esa generación en la que comenzaron a abundar los “nombres raros”. Sin embargo, mis padres llevaron esta condición generacional a sus extremos, al añadir al nombrecito dos apellidos propios de la Franja de Gaza, Jalife y Jacobo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 10.5pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin: 0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 10.5pt;"&gt;Llamarse así lo lleva a uno a la alienación más profunda. Recuerdo que cuando era niño siempre me detenía en los calendarios a buscar mi “santo”. Como todos suponen, nunca lo encontré. No entendía por qué. Además, como mi familia no era católica el misterio se volvía doble. ¿A ciencia cierta, que carajo era un santo? Trato de hacer memoria y recordar qué imaginaba cuando mis compañeros festejaban el suyo. Creo que para mí era un equivalente perfecto del cumpleaños pero en una versión austera. Mención aparte merecen todas las interacciones burocráticas que tuve desde la infancia y que comenzaron, obviamente, en la primaria. Recuerdo que cada inicio de curso despertaba en mí la incógnita no de qué nuevos compañeros tendría, ni qué materias, sino de cómo pronunciaría la profesora en turno mi nombre. Ambar, Omar, Januar fueron algunas de mis identidades provisorias. Con el apellido paterno se inauguraba otra lista: Felipe, Jelipe, Califa. Finalmente, con el apellido de mi madre, el problema no pasaba de que se comieran una “o” y me dijeran: Jacob. Sin embargo, una vez superadas las dificultades fonéticas, iniciaban las estructurales. ¿Cuál era el nombre?, ¿cuál el apellido? Para cuando las cosas quedaban aclaradas faltaban un par de días para que el año escolar terminara. Por un tiempo creí que estos equívocos se debían a esa especie de incomunicabilidad en la que permanecemos durante la infancia. Pero salí del error cuando el último día de la preparatoria, mi mejor amigo de entonces, al ver mi certificado preguntó atónito: “¿A poco sí te llamas Jalife? Yo pensé que era tu apodo”. “Es mi apellido” le aclaré. Remató simplemente: “¿Qué no era Anuar?”.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 10.5pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin: 0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 10.5pt;"&gt;Así, entre el desfile de nombres que se repetían año con año nunca tuve la experiencia de encontrarme con un tocayo —palabra que me parecía casi mágica y que me despertaba un sentimiento oscilante entre el orgullo y la envidia—. Fue hasta sexto de primaria que me enteré, como quien descubre que tiene un hermano gemelo, de la llegada de un Anwar al sexto C. Por semanas —quizá sólo fueron un par de días— esa presencia inusitada me quitó el sueño. Pero lo que más me intrigaba era la indolencia de mis compañeros. Si por años me habían martirizado con sesiones inquisidoras sobre mis orígenes y los periplos imaginarios de mi familia —supongo que nos imaginaban con turbante y camellos— por qué ahora que la “extrañeza” se duplicaba permanecían indiferentes. Unos pocos me preguntaban si lo conocía, si ya lo había visto, si éramos primos, si profesábamos la misma religión. A todas esas cuestiones yo respondía displicente que sí o que no, nada más. Sin embargo, la verdad era que no me había atrevido a verle la cara a este otro que sin esperarlo había aparecido en el salón contiguo. Un día, no recuerdo por qué, finalmente tuvimos que vernos las caras. No sabía como iniciar la conversación. Solté una risita nerviosa. ¿Qué propios secretos descubriría en este niño? ¿Qué daría inició aquí: una amistad entrañable o una terrible rivalidad? “Tú también te llamas Anuar, ¿verdad?” le dije. “Sí” me contestó sin asombro y en ese momento sentí verdadero miedo. “Anuar ¿qué?” le dije y experimenté el placer de ser yo, por primera vez en la vida, quien hiciera esa pregunta. “Anuar González Torres”. Aquella tarde regresé a casa, tranquilo y defraudado.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 10.5pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin: 0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 10.5pt;"&gt;El sábado de esa misma semana les pedí a mis padres ir al pasaje de Mesones y Uruguay a comprar pan árabe, arracadas y jocoque, como para festejar mi renovado ánimo identitario. Siempre me gustó ir a esa parte del Centro porque en esas calles mi padre evocaba su infancia casi mítica en Correo Mayor, adonde mi abuelo había llegado de Líbano. Y es que he mentido al principio de este ensayo porque, en realidad, Freud y yo tenemos muy claras las razones de mi nombre. El mío, el de mis hermanos y el de algunos primos: Anuar, Said, Hamed, Amir, Fadua, Faruk, constituyen un prolongado homenaje —o una prolongada disculpa— a don José Jalife Rezek, verdadero personaje de la mitología familiar, quien merece un ensayo aparte y entre cuyas hazañas se cuenta la de haber rechazado un trabajo con Lázaro Cárdenas y haber estado a punto de atropellar, trompeta en mano, a Pérez Prado y dos de sus músicos. ¿Cuál será la verdad detrás de este personaje en tinieblas que siempre tenía una Coca de litro y un puro en la mano? No lo sé. No tengo otra memoria de él más que la de sus relatos real-maravillosos. Por metonimia a su personalidad, en mi familia, Jalife es sinónimo de mal carácter, necedad e impaciencia; sin embargo, lo solemos usar en frases orgullosas como “Entonces, me salió lo Jalife” o en denominal “Me ajalifé” como para decir que “entonces se resolvió todo”. A veces me pregunto si los hijos de mi abuelo lo homenajearon al ponerle estos nombres a sus nietos, o si más bien fue una última forma de contradecirlo, &amp;nbsp;de ajalifarse. Si no ¿por qué, entonces, ellos se llaman Jorge, Arturo, José y Elvira? (Julio de 2009).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: 10.5pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 11pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-5670696031179637470?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/5670696031179637470/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=5670696031179637470' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/5670696031179637470'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/5670696031179637470'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2010/05/la-importancia-de-llamarse-anuar.html' title='La importancia de llamarse Anuar'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/S_GSNRzX_dI/AAAAAAAAANc/xWSca9n5XN0/s72-c/Hostos+Review.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-4605210334239781783</id><published>2010-05-10T18:00:00.003-05:00</published><updated>2010-05-10T18:16:27.983-05:00</updated><title type='text'>Cratilismo</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/S-iQRpwWHmI/AAAAAAAAANM/Ldnzd0eNRdU/s1600/Cratilismo.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 210px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/S-iQRpwWHmI/AAAAAAAAANM/Ldnzd0eNRdU/s320/Cratilismo.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5469780380382273122" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;

&lt;span style="font-style: italic; font-family: trebuchet ms; color: rgb(153, 51, 0);"&gt;Cratilismo&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Andreas Kurz&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Presentación editorial
jueves 13 de mayo&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;, 19:00 horas&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Capilla Barroca del Museo del Pueblo &lt;/span&gt;
&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Comentan: Andreas Kurz, Javier Corona y Anuar Jalife&lt;/span&gt;

&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;"En el diálogo titulado "Cratilo o del lenguaje", Platón presenta a un Sócrates que disputa primero con Hermógenes y luego con el joven Cratilo sobre dos posiciones contrarias acerca del origen y de la naturaleza del lenguaje. Hermógenes está convencido de que las palabras, los "nombres", sólo se deben a una convención: el lenguaje no es capaz de imitar o reflejar la realidad. el signo no nombra nada, excepto a sí mismo. Cratilio, por otro lado, defiende el potencial imitatorio del idioma. Todos los nombres son imágenes que imitan sus originales..."&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-4605210334239781783?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/4605210334239781783/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=4605210334239781783' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/4605210334239781783'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/4605210334239781783'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2010/05/cratilismo.html' title='Cratilismo'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/S-iQRpwWHmI/AAAAAAAAANM/Ldnzd0eNRdU/s72-c/Cratilismo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-7729157382425870884</id><published>2010-02-24T16:12:00.009-06:00</published><updated>2010-05-10T19:09:13.069-05:00</updated><title type='text'>La sonrisa de Hiroshima</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="font-family: trebuchet ms;" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/S4Wl2F0iFxI/AAAAAAAAANE/-Oxr-NKFymQ/s1600-h/Port.-Hiroshima.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 214px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/S4Wl2F0iFxI/AAAAAAAAANE/-Oxr-NKFymQ/s320/Port.-Hiroshima.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5441938073441146642" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"  &gt;
&lt;/span&gt;&lt;div  style="text-align: left;font-family:trebuchet ms;"&gt;
&lt;span style="font-style: italic; font-family: trebuchet ms;font-size:100%;" &gt;&lt;span style="color: rgb(51, 102, 255);"&gt;La sonrisa de Hiroshima&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;font-size:100%;" &gt;Eugen Jebeleanu&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;font-size:100%;" &gt;Traducción de Omar Lara&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;font-size:100%;" &gt;Jueves 25 de febrero&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;font-size:100%;" &gt;Mesón de San Antonio, 19:00 horas&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;font-size:100%;" &gt;Presentan Omar Lara y A. Jalife&lt;/span&gt;

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&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-7729157382425870884?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/7729157382425870884/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=7729157382425870884' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/7729157382425870884'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/7729157382425870884'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2010/02/la-sonrisa-de-hiroshima.html' title='La sonrisa de Hiroshima'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/S4Wl2F0iFxI/AAAAAAAAANE/-Oxr-NKFymQ/s72-c/Port.-Hiroshima.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-4898756436632353956</id><published>2009-09-08T14:43:00.011-05:00</published><updated>2010-05-10T18:36:03.943-05:00</updated><title type='text'>El encanto del noveno arte</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:100%;"  &gt;Un brevísimo texto mío en la&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:trebuchet ms;font-size:100%;"  &gt; literal 18&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:100%;"  &gt;, que por lo demás me parece uno de los esfuerzos editoriales más serios e interesantes de los últimos años, hecho desde Houston, Tx.&lt;/span&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;a style="font-family: trebuchet ms;" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/Sqa0--OxeZI/AAAAAAAAAMw/DzE-Kmu6NiI/s1600-h/literal+18.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 290px; height: 400px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/Sqa0--OxeZI/AAAAAAAAAMw/DzE-Kmu6NiI/s400/literal+18.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5379185798890486162" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link style="font-family: trebuchet ms;" rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CADMINI%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt; 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O al menos nunca uno completo. Y esto no se debe a que sienta alguna animadversión por este género, considerado materia de &lt;i style=""&gt;freaks&lt;/i&gt;. Por el contrario, mi relación con el cómic, ha sido siempre la de una admiración velada. Como con muchas otras cosas, mi primer contacto con él fue a través de una pantalla. Ahí descubrí a &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;estos nuevos héroes, nuveas máscaras contemporáneas. Si no ¿quién, por ejemplo, no ha reconocido la venganza en &lt;i style=""&gt;The Punisher &lt;/i&gt;antes que en Dumás?, ¿o el arrebato de ira, en Wolverine antes que en Ajax? Así, cuando vi por primera vez a uno de estos personajes que yo imaginaba exclusivos de la televisión, sentí el azoro de quien acude a la fuente original. Y es que el cómic se ha vuelto material de una erudición alterna. Tal como se retrata en innumerables series, el cómic es capaz de convocar a congresos multitudinarios, generar especialistas y hacer de sus números verdaderos incunables pero, sobre todo, ha tenido la capacidad de forjar clásicos contemporáneos. Habría que repensar el cómic y acudir a él sin el prejuicio genérico. Yo, ahora que lo pienso, creo estar más cerca los cómics de lo que creía. Hace un año, por ejemplo, me encontraba en la conferencia de una leyenda –cuyo nombre penosamente no recuerdo– del Grupo Editorial Vid, la casa editora de cómics más importante de México. Las miradas se detenían en él, incrédulas y distantes. Puse atención en su ropa y en su peinado, parecían inverosímiles: demasiado colorido (rojos, verdes, azules) y un copete tremendo. Era risible que este hombre pareciera personaje de sus historietas. Entonces nos vi a nosotros, los “serios”, en otro lugar común: grises, negros, marrones, disfrazados de Kafka, y comprendí que nos ligaba la misma nostalgia de la ficción.&lt;i style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;
&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-4898756436632353956?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/4898756436632353956/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=4898756436632353956' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/4898756436632353956'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/4898756436632353956'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2009/09/el-encanto-del-noveno-arte.html' title='El encanto del noveno arte'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/Sqa0--OxeZI/AAAAAAAAAMw/DzE-Kmu6NiI/s72-c/literal+18.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-1201406512941671280</id><published>2009-09-04T10:29:00.008-05:00</published><updated>2010-05-10T18:56:42.936-05:00</updated><title type='text'>Guanajuato: apuntes para turistas</title><content type='html'>&lt;span style="font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"  &gt;Este mes un artículito en la  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"  &gt;Tierra Adentro 159&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"  &gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;, en el marco del ejercicio Ciudades visibles/Ciudades invisibles Siete crónicas urbanas.&lt;/span&gt;

&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SqEzsElfrtI/AAAAAAAAAMo/7sA2KgLW3D8/s1600-h/tierra+adentro+159.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 290px; height: 400px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SqEzsElfrtI/AAAAAAAAAMo/7sA2KgLW3D8/s400/tierra+adentro+159.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5377636262295350994" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link style="font-family: trebuchet ms;" rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CADMINI%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt; 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A Guanajuato parece regresarse siempre, como un hijo pródigo acosado por una sed idéntica a la de la partida. Regreso, entonces, y como tantas otras veces el primer contagio con la ciudad está tamizado por una experiencia universal, la del transporte colectivo. Imagino que arriba de un tren bala, una guagua, un colectivo, un microbús o el metro se siente la misma soledad que entre estos cuerpos disociados que a una cierta hora de la tarde, cerca del ocaso, dejan sus risas y sus charlas para callar y observar anónimamente los fragmentos de la calle a través de la ventanilla. Así, imagino que es una condición de contemporaneidad o, al menos, una experiencia común a los hombres de este tiempo, el haber regresado a casa, alguna vez o siempre, con la cabeza recargada en el cristal, sintiendo las irregularidades de la topografía urbana sobre la sien.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;"  class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Mientras el camión abandona los márgenes de la ciudad para internarse en ella, comienzo a ver la proliferación de letreros que anuncian la proximidad de Guanajuato y sus eventos, como si siguiera el rastro de un calendario geográfico que se hubiera desojado sobre la avenida. Enmarcada en esta especie de imagen corporativa, Guanajuato ha ido perdiendo, poco a poco, ese encanto misterioso de ser una ciudad laberíntica y oscura, anclada en el tiempo de sus leyendas y sus edificios. Bautizada, a fuerza, con epítetos fuera de proporción, ha perdido su rostro entre las máscaras que lo cubren. “Patrimonio Cultural de &lt;st1:personname productid="la Humanidad" st="on"&gt;la  Humanidad&lt;/st1:personname&gt;”, “Capital Cervantina de América”, “Ciudad Luz” o “Capital del Beso” son ejemplos de los significantes que, como los dos últimos: del plagio a la redención política, han difuminado la identidad de la ciudad en un ambiguo pero prolongado proyecto de turismo cultural que podría resumirse, básicamente, en la señalética de esta entrada a la ciudad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;"  class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Sin embargo, Guanajuato ha sobrevivido al enmascaramiento impuesto para defender el que le es propio. Como todas las ciudades, Guanajuato es dueña de sus propios secretos y ocultamientos, que en su caso son una carta robada de Poe: oculta mostrando. Quizá ese sea el sentido de sus famosas momias. Se trata de exhibir el tabú, de esconder el universal temor a la muerte detrás de la vitrina transparente de lo cotidiano. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;"  class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Lo mismo ocurre con sus prostitutas, sus cinturones de pobreza, y su cañería. Guanajuato, “ciudad de las buenas conciencias”, es famosa –o infame– por no tener burdeles, tables dance o establecimientos similares que alimenten la locura de su vida nocturna; sin embargo, con la llegada de la noche, las cantinas del centro se llenan de hombres bragados que, no se sabe si influenciados por la luna, terminan por encontrarle el gusto al propio género o, en el otro extremo, vistiéndose como el opuesto. No en vano los nombres de estos lugares –contrariamente a los letreros promovidos por el Estado– son completamente elocuentes: “Guanajuato libre”, por ejemplo. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;"  class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Su periferia representa otro caso, pues además de extenderse horizontalmente, lo hace hacia lo alto, hacía lo visible. Así, en la parte más baja de la cañada coinciden la basílica, la cámara de diputados, el congreso, la alcaldía, la propia universidad, el grueso de los bares, restaurantes y negocios turísticos y, como una gran escenografía que adorna la fotografía del recuerdo, el pintoresco caserío que puebla los cerros. Basta acercar un poco la mirada, adentrarse en los callejones de la postal, para ver cómo los pisos se convierten en tierra y las casas se empobrecen conforme se asciende, en un gesto urbanístico contra los dos valores fundamentales de la ciudad: los escalafones de la burocracia y el imaginario católico del paraíso en lo alto. Es la periferia vertical, a la vista de todos y de nadie. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;"  class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Otro caso ejemplar, recientemente promovido por TV Azteca como una de las “siete maravillas de México”(sic), es el desagüe de la ciudad, mejor conocido como Calle Subterránea.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Trazada exactamente sobre las curvas del río Guanajuato, hoy extinto, se trata, como casi todo en la capital, de una construcción paradójica y plural, que a la vez es maravilla, caño, avenida, estacionamiento, fuente de terror en temporada de lluvias y referente del nivel original de la ciudad. Y es que el Guanajuato actual más que una ciudad colonial, como acostumbra venderse, es una superposición decimonónica, pues debido a una inundación, casi mítica, que arrasó con el centro de la ciudad, ésta se reconstruyó lejos de la amenaza pluvial, en algo que podríamos llamar el antecedente histórico de los segundos pisos. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;"  class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Mientras pienso en esto, soy testigo de algunos de los vestigios de esa necrópolis, de esa gran momia enterrada bajo la ciudad. El camión ha dejado definitivamente las afueras de la capital para internarse en &lt;st1:personname productid="la Subterránea. Ahí" st="on"&gt;la  Subterránea. Ahí&lt;/st1:personname&gt; se multiplican puertas, ventanas y escaleras que dan al vacío y parecen flotar como en un cuadro surrealista. Sin embargo, estas no responden a ninguna voluntad irracional u onírica, en su aparente caos, en su dar hacía la nada, se adivinan funciones prácticas y específicas, las cuales hacen posible reconstruir o imaginar una ciudad fantasma cuyo trazo lo inicia una viga que sobresale, un hueco rectangular, un balcón tapeado. Entramos a un túnel oscuro. Por sinestesia, el silencio parece más profundo. El chofer enciende las luces parcas del interior del camión. Al igual que la ciudad imaginada que se dibuja en la subterránea, el camión se puebla de fantasmas, son los reflejos de los pasajeros en la ventanilla: yo y mi doble con la mirada igualmente perdida. ¿Qué observa mi reflejo? Quizá la misma oscuridad de afuera pero adentro, a pesar de las luces, a pesar de nosotros mismos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;"  class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Dicen que quien llega a Guanajuato nunca se va. Más allá de su sentido metafórico, esta frase tiene su parte de absoluta realidad. Muchos son los que llegan a Guanajuato cada año para no salir jamás o para irse y regresar, regresar siempre. El camión hace su última parada. Estamos debajo del Mercado Hidalgo: un edifico porfiriano, replica de una estación de trenes francesa, que terminó, como muchas otras cosas que se someten a su sino guanajuatense, con un destino insospechado: el de mercado. Mientras nos apeamos del camión, descubro un catálogo costumbrista de la población guanajuatense. Bajan unas señoras oriundas, acompañadas por una caterva de niños y, algunas, de sus esposos; un grupo de estudiantes descienden entre risas; un joven guía de turistas, adolescente casi, baja detrás de ellos, silencioso; y, finalmente, se apea pausadamente un grupo de extranjeros instalados en su eterno y falso asombro. Todos ellos dueños de sus propias señas y de su propia Guanajuato, inconfundibles, irreconciliables quizá. Viéndolos, pienso que en mí, todos estas personae –estás máscaras– se han vuelto, más bien, indiscernibles. Hace más de siete años que llegué a la ciudad como un estudiante pero, a fuerza de los días, me siento cada vez más oriundo, más propio; y sin embargo, la ciudad cotidianamente me ofrece un gesto para recordarme mi extranjería, mi desarraigo: una fecha célebre ignorada, un callejón desconocido, una dirección ignota. Ahora mismo se esfuerza en dar cuenta de mi intrusión y de mi alienamiento: me hace imposible ensayarla, escribirla; estas páginas no son sino un guión más de esos merolicos que en cada esquina legitiman sus leyendas y falsean su historia, no son sino unos apuntes más para turistas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;span style="font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"  &gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"  &gt;
&lt;a href="http://www.conaculta.gob.mx/tierra/images_cont/revista/151_180/revista_159.htm"&gt;www.conaculta.gob.mx/tierra&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"  &gt;
&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"  &gt;
&lt;/span&gt;

&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-1201406512941671280?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/1201406512941671280/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=1201406512941671280' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/1201406512941671280'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/1201406512941671280'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2009/09/guanajuato-apuntes-para-turistas.html' title='Guanajuato: apuntes para turistas'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SqEzsElfrtI/AAAAAAAAAMo/7sA2KgLW3D8/s72-c/tierra+adentro+159.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-7664249410689577153</id><published>2009-06-22T14:10:00.005-05:00</published><updated>2010-05-10T19:00:27.508-05:00</updated><title type='text'>Par de notas sobre "Los cojos"</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/Sj_X1k1EfaI/AAAAAAAAAMg/nzyHiRC0jaI/s1600-h/Ale+Peart+y+yo.jpeg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; 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Presentan a premio Nacional de Literatura Gto.
LUIS MEZA
NOTA PUBLICADA: 6/20/200&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;El texto, ganador del Premio Nacional de Cuento Efrén Hernández 2008, fue presentado por los jóvenes escritores y editores Alejandra Peart y Anuar Jalife, en ausencia del autor, quien ejerce el periodismo en medios impresos como Poder y Negocios. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;“Los Cojos”, fue elegido como ganador del certamen convocado por el Instituto Estatal de &lt;st1:personname productid="la Cultura" st="on"&gt;la Cultura&lt;/st1:personname&gt;, por un jurado integrado por Ignacio Betancourt, Juan Carlos Quezadas y Juan José Rodríguez. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;El libro reúne tres relatos, el mayor de los cuales (que da título a todo el conjunto) cuenta la historia de un hombre pusilánime que se casa con una mujer a la que le falta una pierna y que, tras serle ella infiel, se involucra en acostones efímeros a manera de venganza. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Alejandra Peart expresó que la historia “maneja de fondo la mutilación física, espiritual y moral. El protagonista confiesa su incapacidad de relacionarse con mujeres a menos que tengan la autoestima por los suelos” y que sus personajes “se encuentran en la tradición literaria del tonto y el pícaro, que al equivocarse, al rebelarse de una manera cómica, ponen en entredicho la lógica del orden humano”. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Anuar Jalife ponderó a Maurizio Guerrero como un cuentista de estilo claro y convencional, alejado de estridencias vanguardistas, que se destaca por “el oficio con que crea ambientes y escenarios; así como perfiles y situaciones dramáticas”, así como por un uso práctico y ágil del lenguaje, heredero de su quehacer periodístico. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Jalife explicó que, aunque sólo en uno de los relatos se aborda la cojera de manera corporal, esta condición está presente de modo espiritual en los dos cuentos que completan el libro, con personajes “lastimados por la orfandad y la extranjería. Todos han sido víctimas de una mutilación que intentan resarcir a través del lenguaje”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Milenio Diario&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;‘Los cojos’: personajes tristes y solitarios&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;2009-06-21&lt;a href="http://impreso.milenio.com/print/8595331"&gt;
&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Con el retrato de seres imposibilitados para la felicidad, crípticos y solitarios en extremo, Maurizio Guerrero se abre paso en la narrativa con el libro de cuentos “Los cojos”, que le valió el Premio Nacional de Cuento Efrén Hernández 2008.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Durante la presentación del libro realizado en &lt;st1:personname productid="la Fenal" st="on"&gt;la Fenal&lt;/st1:personname&gt; 2009, Alejandra Peart Cuevas, en representación del autor, leyó un texto donde se destacan las preocupaciones estéticas del escritor originario del Distrito Federal.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;“Es un libro sobre nuestras propias mutilaciones como individuos, faltas que van más allá de lo físico, evidenciando otras mutilaciones de índole espiritual.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;“¿No es una de las funciones de la literatura? ¿Mostrarnos precisamente aquello que no queremos ver?”, planteó la editora ante un auditorio escaso.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Peart Cuevas habló generalidades de cada uno de los tres textos que conforman el volumen de cuentos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Del cuento: “Hijo de extraterrestres”, destacó su crítica ácida y aparente comicidad en voz del protagonista, un hijo ilegítimo, que no encuentra un origen común al de los demás personajes, además de la crítica que el relato hace a la sociedad de Puebla.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;“En ‘los cojos’, el relato con el que fue nombrado el libro, se maneja a fondo esta circunstancia, la mutilación física, y la mutilación espiritual y moral.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;“El protagonista desde un principio confiesa su incapacidad para relacionarse con mujeres a no ser que estas tuvieran el autoestima por los suelos y termina casado con una mujer de alta sociedad a la cual le falta una pierna y no puede tener hijos a causa de un accidente”, remató.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Anuar Jalife en tanto, calificó a Guerrero como un cuentista muy convencional en el mejor sentido de la palabra pues sabe contar muy bien las historias de principio a fin.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;El editor de la revista “Los perros del alba”, dijo que los personajes del cuentista constituyen una suerte de confesión en busca de su catarsis.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;“Quizá la cojera sea la metáfora mejor lograda de la mediocridad”, apuntó.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Publicado por Ediciones &lt;st1:personname productid="La Rana" st="on"&gt;La Rana&lt;/st1:personname&gt;, del Instituto Estatal de &lt;st1:personname productid="la Cultura" st="on"&gt;la Cultura&lt;/st1:personname&gt;, en su colección de Premios Nacionales, el libro también incluye el cuento “El curso que tomamos”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;León • Manolo García&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-7664249410689577153?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/7664249410689577153/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=7664249410689577153' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/7664249410689577153'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/7664249410689577153'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2009/06/periodico.html' title='Par de notas sobre &quot;Los cojos&quot;'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/Sj_X1k1EfaI/AAAAAAAAAMg/nzyHiRC0jaI/s72-c/Ale+Peart+y+yo.jpeg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-5652942575301576425</id><published>2009-06-17T12:20:00.007-05:00</published><updated>2009-06-17T12:26:54.951-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/Sjkmb5ddsAI/AAAAAAAAAMY/qHuMfl6_YoM/s1600-h/Portada+pda3.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5348348293201899522" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 343px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/Sjkmb5ddsAI/AAAAAAAAAMY/qHuMfl6_YoM/s400/Portada+pda3.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:180%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:180%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:180%;"&gt;Presentación número 3&lt;/span&gt;
&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;em&gt;los perros del alba&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Feria Nacional del Libro FeNaL 2009&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Poliforum León, salón 3&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-size:180%;"&gt;jueves 18&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-size:180%;"&gt;18.00 horas&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-5652942575301576425?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/5652942575301576425/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=5652942575301576425' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/5652942575301576425'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/5652942575301576425'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2009/06/presentacion-numero-3-los-perros-del.html' title=''/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/Sjkmb5ddsAI/AAAAAAAAAMY/qHuMfl6_YoM/s72-c/Portada+pda3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-5190185122497199224</id><published>2009-04-27T11:39:00.005-05:00</published><updated>2010-05-10T19:07:54.306-05:00</updated><title type='text'>La influenza o el fin</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 10"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 10"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CADMINI%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Font Definitions */  @font-face 	{font-family:Times; 	panose-1:2 2 6 3 5 4 5 2 3 4; 	mso-font-charset:0; 	mso-generic-font-family:roman; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:536902279 -2147483648 8 0 511 0;}  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:Times; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; 	mso-bidi-font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:ES;} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:35.4pt; 	mso-footer-margin:35.4pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman";} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:100%;"  lang="ES" &gt;&lt;span lang="ES"&gt;Acostumbrados por la tradición hollywoodense a concebir Nueva York, Los Ángeles, San Franciso, Londres o París, como los únicos escenarios imaginables para el Apocalipsis o sus similares; ante el brote de la influenza porcina, los mexicanos no encontramos un referente acertado con base al cual conducir nuestras acciones. Según los ejemplos del cine deberíamos a) migrar en tropel al campo, b) enviar a un grupo de hombres vulgares pero valientes a resolver el problema o c) escondernos en el sótano. Como todos podrán ir adivinando ninguna de las opciones anteriores representa una solución en nuestro contexto porque a) nuestro problema vino del campo, b) nuestros hombres vulgares ya han sido enviados: son nuestros gobernantes, y c) no tenemos sótanos. Inmersos en nuestro caos cotidiano y en nuestra diaria tragedia hemos desarrollado la conciencia de vivir en las ruinas de lo que fuera una civilización distante: ¿la revolucionaria, la del PRI y el Estado benefactor?, no lo sé, sería trabajo de antropólogos o sociólogos descubrir los vestigios de la cultura que habitamos imaginariamente. Así, en el tránsito diario por nuestras necrópolis somos incapaces de avisar una catástrofe mayor a la que experimentamos en nuestra cotidianidad social o en nuestro mundo interior. Somos incapaces de imaginar un meteorito que derrita al Ángel de la Independencia, un simio enorme escalando la Torre Latinoamericana o un monstruo marino desbordando las aguas casi negras de Caleta y Caletilla porque esas metáforas del desastre en México se encarnizan a diario. Sólo países como los Estados Unidos o Japón, quienes presumen del orden de sus instituciones, son capaces de fabular la pesadilla de su derrumbe&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;.
En México, contrariamente a lo que la tradición milenarista quisiera, se escriben cumbias sobre el tema (cfr. milenio.com), se anticipa la llegada del puente pero, sobre todo, se recupera la vocación filosófica de la duda. Entonces, la trama pierde su carácter apocalíptico para convertirse en detectivesca. A un mes de que nuestra democracia crezca, y crezcamos todos, al mexicano le resulta inevitable pensar que la dichosa influenza porcina no sea sino la versión sofisticada del chupacabras o los náufragos que vivieron de gaviotas y agua de lluvia durante seis meses en el Pacífico. Sin embargo, la proliferación de los cubrebocas por algunas ciudades del país denota cierta credulidad en los mensajes del Estado. Quizá en la inteligencia de que, efectivamente, el distractor esta vez es demasiado elaborado y verosímil, sin la dosis fantástica a la que nos tiene acostumbrados el gobierno. Más hubiera valido el descubrimiento de restos extraterrestres en algunas ruinas mayas o la aparición en público del bebé de la tigresa que el complicado argumento de una nueva cepa del virus de la influeza, derivado de la combinación del virus aviar, el porcino y el humano, en un subtipo B, etc. Por lo pronto, yo hipocondríaco, me daré una sobredosis de simi vitamina C y me andaré sin saludarlos. Esperemos que esto más que la aparición de un nuevo virus sea la de un nuevo genio y en unos días un nuevo Welles aparezca en pantalla diciendo “los engañé”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-5190185122497199224?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/5190185122497199224/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=5190185122497199224' title='8 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/5190185122497199224'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/5190185122497199224'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2009/04/la-influenza-o-el-fin.html' title='La influenza o el fin'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-1582151241977409041</id><published>2009-04-21T21:54:00.004-05:00</published><updated>2009-04-21T21:58:17.561-05:00</updated><title type='text'>Viernes de perros en Irapuato</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/Se6HhbTDv6I/AAAAAAAAAMA/qoHosVyIAEA/s1600-h/perros.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5327344417559003042" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 126px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/Se6HhbTDv6I/AAAAAAAAAMA/qoHosVyIAEA/s400/perros.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;

&lt;div align="right"&gt;Presentación editorial&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;los perros del alba&lt;/em&gt;.
Irapuato.
Viernes 24 de abril.
Casa de la Cultura.
20.00 horas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-1582151241977409041?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/1582151241977409041/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=1582151241977409041' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/1582151241977409041'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/1582151241977409041'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2009/04/viernes-de-perros-en-irapuato.html' title='Viernes de perros en Irapuato'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/Se6HhbTDv6I/AAAAAAAAAMA/qoHosVyIAEA/s72-c/perros.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-7984018298141109522</id><published>2009-04-02T16:25:00.004-06:00</published><updated>2009-04-02T16:33:18.598-06:00</updated><title type='text'>Presentación de Yo mismo de Valdivia</title><content type='html'>Hoy presento junto con Francisco López &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Yo mismo (y otros ensayos sobre percepción y literatura) &lt;/span&gt;de Benjamín Valdivia.

&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SdU7qsxav3I/AAAAAAAAAL4/6DPQ6HT5FF4/s1600-h/Port.-YO+MISMO.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 217px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SdU7qsxav3I/AAAAAAAAAL4/6DPQ6HT5FF4/s320/Port.-YO+MISMO.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5320224139567087474" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;Auditorio Euquerio GuerreroJueves 2 de abril
18.00 horas
&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-7984018298141109522?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/7984018298141109522/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=7984018298141109522' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/7984018298141109522'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/7984018298141109522'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2009/04/presentacion-de-yo-mismo-de-valdivia.html' title='Presentación de Yo mismo de Valdivia'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SdU7qsxav3I/AAAAAAAAAL4/6DPQ6HT5FF4/s72-c/Port.-YO+MISMO.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-9003929560897787803</id><published>2009-02-25T11:47:00.011-06:00</published><updated>2009-03-06T13:27:07.143-06:00</updated><title type='text'>Sean, Mickey, Barcelona</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SaWGU-sVYrI/AAAAAAAAAJ4/Q24iQbTQ6dY/s1600-h/the-wrestler-01.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5306795430910452402" style="margin: 0px auto 10px; display: block; width: 320px; cursor: pointer; height: 213px; text-align: center;" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SaWGU-sVYrI/AAAAAAAAAJ4/Q24iQbTQ6dY/s320/the-wrestler-01.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Lunes, un día después de los Oscares. La primera página de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La jornada&lt;/span&gt; muestra a un orgulloso Sean Penn abrazando a Kate Winslet y Penélope Cruz con disparidad –todos estatuilla en mano. Si la famosa Academia juzgara menos desde la política y más desde la sensibilidad o el sentido común, imagino que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La jornada&lt;/span&gt; mostraría hoy la improbable imagen de Mickey Rourke, en un abrazo menos decoroso, con las actrices premiadas. Y es que, contrariamente a las expectativas, Rourke perdió un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Oscar &lt;/span&gt;anticipado por su conmovedora actuación en T&lt;span style="font-style: italic;"&gt;he Wrestler&lt;/span&gt;, debido a intereses que supongo más allá de lo fílmico. Quisiera haber visto &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Milk &lt;/span&gt;–la película que le mereció el premio de Mejor actor a Sean Penn– para afirmar sin dudas que la entrega de su premio no fue sino un guiño a la creciente comunidad gay, una expiación de culpas que una sociedad históricamente puritana e intolerante hace desde el centelleante corazón de su imaginario: Hollywood.
Pequeño distrito de El Pueblo de Nuestra señora la Reina de Los Ángeles de Porciúncula –hoy simplemente conocido como L.A.– , Hollywood representa el cúmulo de aspiraciones olvidadas de la sociedad norteamericana. A pesar de la acendrada tradición realista de sus producciones fílmicas y televisivas, en Hollywood se muestra todo lo que Estados Unidos no es, todo lo que alguna vez quisieron ser y que hoy, resignados y complacidos, lo reducen a una verdad mediática. Así como el retrato de lo mexicano, en sus pantallas, se reduce a un caserío polvoriento de adobe llamado Tijuana, esa imagen de los United States of America como la cima de Occidente, como una nación que se debate eternamente ante la manzana del poderoso: la justicia o la tiranía; esa figura de una tierra donde las lanzas de lo apolineo y lo dionisiaco se cruzan en las cortes y los casinos, en las universidades y los clubs, es igualmente una construcción hiperbólica que Hollywood nos ha entregado no sólo para consuelo de los americanos sino del resto del mundo. Todos podemos dormir tranquilos con el sueño del triunfo de la Civilización, al menos en un rincón del mundo.
Si este gran edificio imaginario levantado en Los Ángeles, cuya sombra cobija a las frentes de Munich o Iztapalapa, está erigido sobre la fábula de lo que no fue, era de esperarse que Sean Penn –el enfant terrible reformado– con &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Milk &lt;/span&gt;–un filme que expone las injusticias del pasado para así evidenciar la “evolución moral” del presente– arrebatará el premio a la cinta Aronofsky y, más aún, a Mickey Rourke.
Rourke y la cinta fueron reconocidos por varios frentes de la crítica americana e internacional; sin embargo, supongo que a los gringos, el aire autobiográfico del filme le debió parecer demasiado ominoso como para reconocerlo ante los dioses dorados de su cultura. Entre Rourke y Randy &lt;span style="font-style: italic;"&gt;The Ram &lt;/span&gt;Robinson, el personaje que interpreta, existe una línea fronteriza casi invisible. Una línea tan delgada que atenta contra la preeminencia de la ficción en Hollywood. Una línea frágil que al desvanecerse deja escapar la hiel y la pus de la moral gangrenada de la sociedad estadounidense. ¿No es ese el sentido argumental de T&lt;span style="font-style: italic;"&gt;he Wrestler&lt;/span&gt;? Randy &lt;span style="font-style: italic;"&gt;The Ram&lt;/span&gt;, un luchador profesional acosado por la pobreza, las drogas y la enfermedad, intenta reconstruir su vida con base al acostumbrado modelo americano, el trabajo y la familia. En una escena terrible Randy despachando carne en un supermercado es acosado por un fanático que dice reconocerlo, Randy entonces se descubre él es efectivamente &lt;span style="font-style: italic;"&gt;The Ram&lt;/span&gt; un luchador adicto, enfermo y desordenado. Randy-Rourke ha sufrido un momento de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;anagnórisis&lt;/span&gt;, un instante de reconocimiento: no se puede dejar de ser quien se es -una sardónica apología del destino. Ese mismo momento donde la ignorancia de sí cede ante el conocimiento es que la Academia le ha negado su público. Más que hosexuales, comunistas, defensores de los derechos humanos; los gringos me parecen viejos luchadores oxigenados anhelantes de sus glorias perdidas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-9003929560897787803?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/9003929560897787803/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=9003929560897787803' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/9003929560897787803'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/9003929560897787803'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2009/02/sean-mickey-barcelona.html' title='Sean, Mickey, Barcelona'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SaWGU-sVYrI/AAAAAAAAAJ4/Q24iQbTQ6dY/s72-c/the-wrestler-01.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-5445141837284372146</id><published>2009-02-24T10:23:00.003-06:00</published><updated>2009-02-24T11:16:00.317-06:00</updated><title type='text'>Presentación en Minería</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SaQqOfD9gmI/AAAAAAAAAJI/rTEWDHWD0Co/s1600-h/Presentaci%C3%B3n+miner%C3%ADa2.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 342px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SaQqOfD9gmI/AAAAAAAAAJI/rTEWDHWD0Co/s400/Presentaci%C3%B3n+miner%C3%ADa2.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5306412689293935202" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SaQgcBeArKI/AAAAAAAAAJA/zZ3u4qNPJTo/s1600-h/Presentaci%C3%B3n+miner%C3%ADa.jpg"&gt;
&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-5445141837284372146?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/5445141837284372146/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=5445141837284372146' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/5445141837284372146'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/5445141837284372146'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2009/02/presentacion-en-mineria.html' title='Presentación en Minería'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SaQqOfD9gmI/AAAAAAAAAJI/rTEWDHWD0Co/s72-c/Presentaci%C3%B3n+miner%C3%ADa2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-3708993812436753123</id><published>2009-02-05T16:22:00.006-06:00</published><updated>2009-02-26T17:47:06.685-06:00</updated><title type='text'>Yo mismo</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SYN9uGNn8GI/AAAAAAAAAIQ/3trmzoAlLEA/s1600-h/Port.-YO+MISMO.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5297215817613045858" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 217px; CURSOR: pointer; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SYN9uGNn8GI/AAAAAAAAAIQ/3trmzoAlLEA/s320/Port.-YO+MISMO.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,153)"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:100%;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,153)"&gt;Benjamín Valdivia&lt;/span&gt;
&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:100%;"&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Yo mismo (y otros ensayos sobre percepción y literatura)&lt;/span&gt;
&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:100%;"&gt;Universidad de Guanajuato, 2008
&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:100%;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Poseedor de una prosa ejemplar, a un tiempo precisa, lúdica y minuciosa, Benjamín Valdivia retoma, desde el título de su obra, la célebre consigna de Montaigne (Je suis moi-même la matière de mon livre) para escribir desde el yo mismo esta serie de ensayos surgidos de una voz múltiple e individual a la vez. Dividido en cuatro partes que se ocupan de los aspectos de la conciencia, el lugar, la persona y los otros, la lectura de este libro nos deja constancia de estar ante una verdadera escritura ensayística. Y es que Valdivia parece tener la clara conciencia de que el principal compromiso del ensayista, su única deuda, es con la palabra misma. Así, las páginas de &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Yo mismo (y otros ensayos sobre percepción y literatura)&lt;/span&gt; no pretenden demostrar sino apuntar o sugerir, mostrar. En ese sentido, cada ensayo es sólo una tentativa por un fragmento de la realidad. En su lectura no asistimos a la comprobación de una idea sino a la gestación, línea a línea, de un pensamiento posible. Observamos al escritor en la soledad de su ejercicio y en la intimidad de su taller. El autor se descubre en sus ensayos y nos dice tanto o más de sí y de nosotros mismos como de los temas que aborda. Escritura inacabada a condición de su sentido abierto, &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Yo mismo&lt;/span&gt; –como afirma el propio autor respecto al ensayo– nos obliga “a ver más allá de lo visible, lo que nunca se hubiera imaginado”.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-3708993812436753123?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/3708993812436753123/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=3708993812436753123' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/3708993812436753123'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/3708993812436753123'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2009/02/yo-mismo.html' title='Yo mismo'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SYN9uGNn8GI/AAAAAAAAAIQ/3trmzoAlLEA/s72-c/Port.-YO+MISMO.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-2137105900161571684</id><published>2009-01-30T16:12:00.007-06:00</published><updated>2009-02-06T10:19:30.927-06:00</updated><title type='text'>El pudor de la muerte</title><content type='html'>&lt;div  style="text-align: justify;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 0, 0);font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 10"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 10"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CADMINI%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman";} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;o:shapedefaults ext="edit" spidmax="1026"&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;o:shapelayout ext="edit"&gt;   &lt;o:idmap ext="edit" data="1"&gt;  &lt;/o:shapelayout&gt;&lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p face="trebuchet ms" style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SYN7t23TuYI/AAAAAAAAAII/DVT1tOK58Oc/s1600-h/Port.Pudor-6.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 216px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SYN7t23TuYI/AAAAAAAAAII/DVT1tOK58Oc/s320/Port.Pudor-6.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5297213614469659010" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"  &gt;&lt;span style="color: rgb(204, 0, 0);"&gt;Carlos Oliva Mendoza&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El pudor de la muerte&lt;/span&gt;
Universidad de Guanajuato, 2008&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Durante tres días de una cenicienta semana londinense, un hombre escapa de su soledad a través de las páginas de un diario intelectual en el que –entre la novela y el ensayo– se adentra en los motivos del género policial. A la par de sus reflexiones, como en una caja de espejos, otras tramas policiales se van urdiendo a su alrededor; por un lado, en los periódicos que siguen el misterioso regreso &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;a Viena de los restos de un soldado austriaco asesinado en México, durante la intervención francesa; y por el otro, en el tránsito cotidiano de su propia vida, entre los pubs, los desencuentros con la mesera Grillet y las calles invernales de la capital británica. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Poe, Chesterton, Stevenson, De Quincey, Haycraft y Borges, entre otros maestros del género, lo acompañarán en este viaje inmóvil a través de la “única forma de la literatura popular en la que se expresa algún sentido de la poesía de la vida moderna”. Carlos Oliva –nueva figura central del ensayo mexicano– con gran solvencia y lucidez, logra llevar el vértigo y la emoción del relato policiaco a esta obra híbrida y plural, atravesada por una multitud de narraciones, cauces discursivos y voces que nos conducen a lo largo de la historia del género policial y su pudor de la muerte.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-2137105900161571684?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/2137105900161571684/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=2137105900161571684' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/2137105900161571684'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/2137105900161571684'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2009/01/el-pudor-de-la-muerte.html' title='El pudor de la muerte'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SYN7t23TuYI/AAAAAAAAAII/DVT1tOK58Oc/s72-c/Port.Pudor-6.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-6914015556852371842</id><published>2009-01-20T15:40:00.005-06:00</published><updated>2009-03-07T23:41:36.841-06:00</updated><title type='text'>los perros del alba 2o núm.</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbNaMdF6osI/AAAAAAAAAKo/k1cw9hXpm7A/s1600-h/Portada+pda2.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5310687555614319298" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 262px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbNaMdF6osI/AAAAAAAAAKo/k1cw9hXpm7A/s320/Portada+pda2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SXeiqek5JWI/AAAAAAAAAHo/0XlKSi2Uvcs/s1600-h/Gr%C3%A1fico1.jpg"&gt;&lt;/a&gt;

Al fin, la nueva entrega de &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;los perros del alba&lt;/span&gt;.

En este número:

&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Portafolio&lt;/span&gt;
Antonio Téllez Pasaye

&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Dossier&lt;/span&gt;
Tribulaciones de un joven poeta - Malva Flores
Inventario en un café - Alejandro Palizada
Del &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;cinema verité &lt;/span&gt;a la generación &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;McWorld&lt;/span&gt; - Rolando Briseño
La genialidad entre vida y literatura - Daniel Ayala Bertoglio
Esto no es, pero podría serlo - Héctor Villarreal
Genios (guía mínima) - Eduardo Huchín

&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Taller&lt;/span&gt;
Daniel Silva
José Agostinho Baptista
Oliverio Macías
Daniel Bencomo
Álvaro Solís
Tomás Segovia

&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Los perros de la uva&lt;/span&gt;
Poemas de Francisco Castañeda Rojano
Comentario de Eusebio Ruvalcaba
Correspondencias
Carta a Hugo Gola - Carlos Ulises Mata

&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Reseñas&lt;/span&gt;
&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Animalia &lt;/span&gt;de Rafael Toriz - Daniela Bojórquez
&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Yo mismo&lt;/span&gt; de Benjamín Valdivia - Alejandro Palizada

&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Aletheia&lt;/span&gt;
Aristófanes y el mito de las contigencias corporales - David Delgado

&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Columnas&lt;/span&gt;
Música - El cavernario
Cine - Rogelio Castro. Miguel Rohán
Cómic - Bernardo Monroy
Televisión - Juana Rocha Luna&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-6914015556852371842?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/6914015556852371842/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=6914015556852371842' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/6914015556852371842'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/6914015556852371842'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2009/01/los-perros-del-alba-2o-nm.html' title='los perros del alba 2o núm.'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbNaMdF6osI/AAAAAAAAAKo/k1cw9hXpm7A/s72-c/Portada+pda2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-7126593607519013225</id><published>2008-09-18T11:33:00.014-05:00</published><updated>2008-09-26T16:21:58.679-05:00</updated><title type='text'>Cuau, no nos dejes</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SN1Sa7DhcDI/AAAAAAAAAEg/eNwsuN9aYsY/s1600-h/071407mex4.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SN1Sa7DhcDI/AAAAAAAAAEg/eNwsuN9aYsY/s320/071407mex4.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5250443363066409010" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;I.
Miércoles. Paso por afuera de una cantina. Me he olvidado del juego de la selección. Quizá porque no imagino un partido más anodino que contra los canadienses. En eliminatorias de Concacaf enfrentar a los equipos caribeños, por ejemplo, despierta la anacrónica esperanza de una goleada obscena; ir contra los guatemaltecos es una suerte de catarsis y nos deja la ambigua sensación de pisar un espejo; y los partidos contra Estados Unidos se han convertido en una suerte de rito nacional que corrobora y renueva nuestro destino como fracaso: ser devorados por el gigante, perder ese último reducto de dignidad de 120 x 90m. Pero con los canadienses no hay filiaciones –tampoco rencores– que ameriten el grito en la tribuna o el roce en la cancha. En fin… me acerco y por encima de las puertas plegables alcanzo a leer el 2-1 que anuncia la victoria de México y el rostro inmutable de Sven mientras aplaude uno de los goles. Pienso que esa imagen, que esos números no me dicen nada y decido marcharme, pero acto seguido aparece la figura henchida de un Cuauhtémoc Blanco con el torso desnudo dando una vuelta olímpica por el estadio chiapaneco. No entiendo. En la cantina también los rostros alcoholizados alcanzan a guardar un espacio para la sorpresa. “¡Cuau, no nos dejes!” grita un obrero destrozado, que realiza el esfuerzo casi sobrehumano de levantar la frente de la barra. “No nos dejes” repite, más tranquilo, esta vez como para sí mismo, y se queda con los ojos fijos en las botellas del aparador como si su mirada atada a esos vinos fuera lo único que le sostuviera sobre el banco.

II.
No puedo negar que, durante muchos años, en mi imaginario futbolístico Blanco representó una figura detestable. Su vulgaridad sin gracia, sus declaraciones desafortunadas, sus actitudes sobradas y, sobre todo, su acendrada filiación por el americanismo constituían un catálogo de antivalores futbolísticos que le valieron el desprecio de una afición que se había formado ante una generación casi ejemplar: el México del 94, es decir, aquella camada puma –como no ha vuelto a ver otra el fútbol mexicano a pesar de que ahora nuestros futbolistas se paseen como princesas por Europa– campeona en 1990. Al imaginario creado por esta generación se sumaba, obviamente, la figura crepuscular de un triunfador polémico en su abrumadora grandeza: Hugo Sánchez.
En este marco, que un personaje como el Témoc representará lo mejor de nuestro fútbol resultaba no sólo vergonzoso sino inverosímil. (Hoy pienso que quienes le odiábamos no hacíamos sino negar una realidad evidente, cegados por el mito de aquella “edad dorada” de la Selección mexicana). Sin embargo, Blanco, poco a poco fue adquiriendo no sólo los logros de un ídolo sino el carisma. En 1998, contra todo pronóstico, la selección dirigida por Manolo Lapuente jugó cuatro partidos memorables de la mano de una estrella naciente: Cuauhtémoc Blanco quien, como un elemento de color, ejecutó una suerte acorde a su estatura futbolística y al temple de nuestra sociedad: la “cuauhtemiña” –esa fue la primera y la última vez que la hizo. Y es que aquí llegamos a un punto sensible y elocuente de la historia del hijo pródigo de Tepito: si Pelé, Maradona y, en nuestro caso, Hugo Sánchez encontraban su lucimiento en actos plenos de virtuosismo, para nuestro tiempo decadente y de sentidos trastocados, la “cuauthemiña” –bautizada a fuerza por una crónica televisiva perversa– es signo de un talento extraño pero, sobre todo, un acto lleno de elocuencia. Al margen entre lo legal y lo ilegal –recuérdese que después la prohibieron por considerarla retensión de balón– lo ridículo y lo virtuoso, lo efectivo y lo banal, la “cuauhtemiña” en su ambigüedad, en la opacidad de su sentido, tuvo fuertes ecos en nuestra empobrecida sensibilidad –recuerdo que en la secundaria, aún los detractores del Cuau, buscábamos cualquier ocasión de la cáscara para cubrirnos de gloria en su ejecución.
Así, con otros actos de similar elocuencia, Cuauhtémoc se fue forjando la imagen de un héroe contemporáneo. Muchos no lo entendimos. José Ramón Fernández, por ejemplo, testigo de grandes glorias, fue incapaz de reconocer nada en la persona de Blanco y es, hasta ahora y con un poco de alivio pienso yo, que habla con respeto del futbolista tepiteño. Imagino que José Ramón suelta un gran suspiro, que un aliento denso lo abandona cuando puede afirmar que Blanco es el último gran referente de la selección o un ídolo de las masas. Y es que resulta un alivio saberlo y poder decirlo porque esto significa que aún en una sociedad como la nuestra es posible para unos pocos hombres levantarse y jugar su mismo juego perverso. Rafael Márquez –un ídolo que nos han querido vender a la fuerza–, Pardo, Salcido, Osorio, Bravo y toda la lista de figuras de papel maché que juegan en Europa son incapaces de ejecutar la hazaña de Cuauhtémoc. Porque el mérito de Blanco no está en el plano futbolístico sino en el simbólico. Como los boxeadores, el futbolista capitalino ha salido del barrio sin abandonarlo: el gesto ceñudo, la fealdad, la violencia, el narcisismo proletario, la voluptuosidad de sus mujeres, la desfachatez en la cancha y esa imaginación extraña que lo conduce a la “cuahutemiña”, a bajar balones con las nalgas y dar pases con la joroba, son todas expresiones del terruño que lo acompaña. Cuauhtémoc es la mediocridad perfecta: sus logros carecen de “verdadera” grandeza y, sin embargo, son más significativos que los de Márquez, por ejemplo. Ganar una Champion League entre las sombras, desde atrás, viendo a los mejores del mundo resolver el partido no tiene –no tuvo– tantas repercusiones en nuestro imaginario como el hecho de que un solo hombre haga de un equipo patibulario como el Veracruz una escuadra soberbia, casi lujosa; o que sacié la sed de un América que tenía años sin ver no sólo un campeonato sino cualquier esbozo de buen fútbol.

III.
Hoy Cuahutémoc nuevamente es un hombre que exorciza los males de la tribu. En su tercer o cuarto aire, Blanco ha emprendido la conquista no de Europa como anuncian en la TV –Europa está cada vez más lejos de nosotros– sino de nuestra verdadera sombra: los Estados Unidos. Cuau ha despertado una fiebre futbolística en nuestro vecino del norte y su fama en aquel país es sólo equiparable a la Donovan o el mismo Beckham –e incluso superior. He visto reportajes sobre su estancia en los Estados Unidos: Cuauhtémoc –¡un hombre llamado Cuauhtémoc!– camina sin elegancia, casi de forma agresiva, por las calles de Chicago, entre la nieve, con un abrigo que se presume muy fino. No es un anónimo, como el resto de los mexicanos en ese país, ni un alienado, las miradas se desvían ante su paso, algunos saludan, otros sonríen, otros deliberadamente lo ignoran. Pero Cuau sólo esboza una sonrisa triste y se sube a su deportivo plateado.
La mirada de Cuauhtémoc ha cambiado, hoy es más melancólica. Siempre ha tenido una expresión de dolor y, más allá de la estética, el de Blanco ha sido siempre un rostro terrible. Ignoro cuáles sean sus demonios, quizás ningunos, quizás su semblante eternamente desencajado le auguraba este día, el de su retiro. Quizás sabe que es un héroe de pacotilla para un pueblo mediocre. Pienso esto mientras lo veo dar su vuelta olímpica, un close up me confirma lo dicho sobre su rostro. Quizás es sólo que alcanza a escuchar a ese hombre derrotado por su bebida que balbucea “Cuau, no nos dejes”.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-7126593607519013225?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/7126593607519013225/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=7126593607519013225' title='13 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/7126593607519013225'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/7126593607519013225'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2008/09/cuau-no-nos-dejes.html' title='Cuau, no nos dejes'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SN1Sa7DhcDI/AAAAAAAAAEg/eNwsuN9aYsY/s72-c/071407mex4.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-2914692936932153592</id><published>2008-08-18T11:43:00.006-05:00</published><updated>2009-01-30T16:30:30.443-06:00</updated><title type='text'>aquella ambigua yegua del alba</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:85%;"&gt;No me importa si esa mañana vuelve. Si vuelve el tiempo y las sombras que calladas andan, sobre sus pasos, el camino de la madrugada. Porque esa lenta y prolongada, y efímera a su vez, mirada del alba, ha sido tan blanca y mía. He visto caer esa gota de la mañana sobre el entumecido lago de los días y le he visto temblar. El cuarto guarda, todavía, algunos rescoldos del humor del los insomnes. Y aunque hoy sea un lunes lluvioso y el mío un cuello entumecido, mi cuerpo, mi bilis, mi enojo, pesan menos sobre el lomo de aquella ambigua yegua del alba.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-2914692936932153592?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/2914692936932153592/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=2914692936932153592' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/2914692936932153592'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/2914692936932153592'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2008/08/aquella-ambigua-yegua-del-alba.html' title='aquella ambigua yegua del alba'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-5361440193996289515</id><published>2008-08-15T09:00:00.000-05:00</published><updated>2008-08-15T09:00:02.634-05:00</updated><title type='text'>presentación "los perros del alba"</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:130%;" &gt;&lt;span style="color: rgb(204, 153, 51);"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;jueves 21 de agosto&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;a las&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt; 7.00pm&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-weight: bold;font-size:130%;" &gt;&lt;span style="color: rgb(204, 153, 51);"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;presentación oficial del número 1 de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-weight: bold;font-size:130%;" &gt;&lt;span style="color: rgb(204, 153, 51);"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:130%;" &gt;&lt;span style="color: rgb(204, 153, 51);"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic; color: rgb(102, 102, 102);"&gt;los perros del alba&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:130%;" &gt;&lt;span style="color: rgb(204, 153, 51);"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-weight: bold;font-size:130%;" &gt;&lt;span style="color: rgb(204, 153, 51);"&gt;Patio de la Ex Cárcel&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:130%;" &gt;&lt;span style="color: rgb(204, 153, 51);"&gt;,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-weight: bold;font-size:130%;" &gt;&lt;span style="color: rgb(204, 153, 51);"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Justo Sierra #202 esq. Belisario Domínguez, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-weight: bold;font-size:130%;" &gt;&lt;span style="color: rgb(204, 153, 51);"&gt;Centro Histórico, León, Gto.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_wZqRPGsoBzI/SJDArtX4rVI/AAAAAAAAAB8/D06xth-4NHY/s1600-h/musica.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp0.blogger.com/_wZqRPGsoBzI/SJDArtX4rVI/AAAAAAAAAB8/D06xth-4NHY/s400/musica.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5228891024523832658" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-5361440193996289515?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/5361440193996289515/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=5361440193996289515' title='7 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/5361440193996289515'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/5361440193996289515'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2008/08/presentacin-los-perros-del-alba.html' title='presentación &quot;los perros del alba&quot;'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_wZqRPGsoBzI/SJDArtX4rVI/AAAAAAAAAB8/D06xth-4NHY/s72-c/musica.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-7252166369029457084</id><published>2008-08-13T16:45:00.004-05:00</published><updated>2009-01-30T16:29:43.003-06:00</updated><title type='text'>Sueño con su loba cabellera de mujer</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:85%;"&gt;Sueño con su loba cabellera de mujer, que se derrama, mientras me miro enmudecido en el fulgor femenino de sus fauces. ¿Por qué me engaño? Jamás busqué mujer mansa. El abismo de sus piernas me llama y quisiera bailar con esta perra de la noche hasta ahogarme en su espuma y morir de temor al agua. Perra del amor doliente, debería buscarte y rondar tu casa, debería pasearme insomne por estas tres calles y decirte que tus ojos son algo parecido al espejo de la luna, pero tus ojos son sólo ojos, dos cuencas amargas y salinas, en esta noche sin poesía. Además en mi calle –y en la tuya– no queda higuera en pie para el vulgar beso de los amantes.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-7252166369029457084?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/7252166369029457084/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=7252166369029457084' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/7252166369029457084'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/7252166369029457084'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2008/08/sueo-con-su-loba-cabellera-de-mujer-que.html' title='Sueño con su loba cabellera de mujer'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-1127126666915874408</id><published>2008-08-05T17:00:00.003-05:00</published><updated>2009-01-30T16:26:14.753-06:00</updated><title type='text'>Editar una revista literaria o morir en el intento</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Ponencia no leída en el Foro FIAC
&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La imagen del escritor goza en nuestra sociedad de un carácter radicalmente ambiguo. Estas &lt;span style="font-style: italic;"&gt;raras avis&lt;/span&gt; del mundo profesional contemporáneo poseen, por un lado, el extraño prestigio de tener acceso a verdades y realidades “más profundas” que el común de la gente y, por el otro, la menos extraña fama de ser unos ociosos buenos para nada. Con los editores ocurre algo similar, aunque, en su caso, los límites entre un extremo y otro, son menos claros. Y es que cuando un editor confiesa su profesión, inmediatamente y sin excepciones sigue, de parte de su interlocutor, un “Ah, muy bien… ¿Pero a qué te dedicas?”. El editor puede responder sencillamente “Hago libros” o “hago revistas” pero entonces el interrogatorio continuará: “Ah, eres escritor”. “No, edito los textos de los escritores”, responderá el editor y todo quedará aclarado: “¡Ya, ya! Eres corrector de estilo”.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;“No, no es sólo corregirlos sino darles forma, editarlos” aclarará. “Ah. ¡Ya, ya, ya! Eres diseñador” &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Y no se crea que estas inquietudes aquejan solamente a cadeneros, diputados plurinominales y otros analfabetas; para los propios escritores la cuestión editorial resulta un misterio tan inefable como la Virgen del Comal. Ellos viven todo el proceso de edición como una lenta e innecesaria tortura. Haciendo de lado el tema del dictamen –cosa que consideran una descortesía–, les molesta en primer lugar la idea de la corrección de estilo u ortotipográfica como se le llama eufemísticamente. Y es que los escritores no conciben que su original –cosa nunca vista– pueda tener errores. Su texto es como un hijo y ellos se comportan como esos padres que viendo a su niño desfigurándole la cara a otro, dicen con una sonrisota “Es que es muy despierto”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;En estas épocas democráticamente tecnológicas, la cuestión del diseño editorial se ha vuelto otro problema. Así, por ejemplo, son cada vez más los casos en que un escritor viendo las pruebas definitivas de su libro diga “Me encantó el diseño, está perfecto. Pero ¿no podrías dejar mis poemas en tipo Arial del punto 14 y en negritas?, como te los envíe” –el editor quisiera pegarse un tiro. Otro problema que ha traído la tecnología, específicamente el internet, es relativo a las portadas e ilustraciones. Se incluyen en los originales como “propuestas” de portada o ilustraciones Meninas, Guernicas, Venus de Milo, Monalisas, etcétera. El editor se excusa argumentando una cuestión de derechos de autor a lo que los escritores responden “Pero si cito las páginas de donde las baje”. El editor desearía no haberse dado el tiro antes, para hacerlo ahora. Al editar una revista, estos dolores de cabeza aumentan en la misma cantidad que el número de sus colaboradores. Si se trata de una revista literaria que además es independiente o de bajo presupuesto estos se multiplicarán más que los chinos en la próxima década. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Hacer una revista literaria es un acto de heroísmo vacuo. Este tipo de editores –como las figuras contemporáneas del mártir o el guerrillero, es decir los promotores culturales– se devanan los sesos, vacían sus modestas arcas y pierden la salud por llevarle al público algo que no desea: leer. Esto no se limita únicamente al público en general, al público concebido como una masa informe que deambula por las calles del centro y entre cincuenta de las revistas que ofrece un puesto de periódicos se debate sólo entre el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tv notas&lt;/span&gt; y la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tv y novelas&lt;/span&gt;, es decir, entre Ninel Conde de frente o por detrás –yo, francamente, me llevaría las dos. Por el contrario, los problemas del público comienzan desde círculos más cercanos, y van desde el orden moral hasta el económico. Pareciera que el carácter modesto o independiente de una revista literaria la vuelve un producto comunista, propio de la colectividad cercana a los editores. De este modo, aparecen personajes que le interpelan al editor: “Ya oí que están haciendo una revista. ¿De qué es el número?” “Tratará de los nopales en la poesía mexicana” se les responde, por ejemplo. “Pues yo estoy trabajando algo de antecedentes helénicos y latinos en el deconstructivismo francés pero desde la perspectiva estructuralista del primer Barthes, ¿te lo mando no?”. Al editor ya no le quedan tiros. Como este sabio articulista, llegarán otros dos o tres tipos a los que uno sólo ha visto un par de veces en la vida ofreciendo sendos trabajos para ese mismo número: “Muerte sin fin y La historia sin fin: casualidad o plagio” o “Atarme las agujetas: la crónica de mi aprendizaje”. A estos se les añade una lista de recomendados del tipo “¿Por qué no invitaste a tu madrina?, escribe pensamientos muy bonitos” o “¿No vas invitar al gran poeta de por acá? Acaba de publicar un libro de villancicos, ya ves que se ha ganado todos los premios literarios de por acá y, por poco, hasta el melate”. Ante esta perspectiva, podría pensarse que se es el editor de una revista cotizada y prestigiosa en la que todo mundo desea colaborar. Esta equivocación sale a lucir cuando se pide a uno de estos colaboradores ansiosos que corrijan un texto, visiten algún patrocinador o repartan ejemplares. Bodas, bautizos o siestas vespertinas son sólo algunos ejemplos de sus excusas.
&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;El anhelado momento de la venta constituye otra oportunidad para desilusionarse. En una presentación, por ejemplo, se habla de los contenidos, del espíritu, del diseño, de los avatares y, en fin, hasta del papel que se usó en la revista con tal de fascinar al publico, luego se colocan en una mesa con un paño verde o azul marino cientos de ejemplares con el temor de que se agoten y el arrepentimiento de no haber traído más. Se aproximan los posibles lectores, uno la toma, la hojea, llama a otros “Mira aparece un artículo sobre Fulano”, “Escribe Perengano”, “Hay un poema de Sultano”, etc., todos cogen un ejemplar y cuando están a punto de marcharse con uno en la mano, el vendedor –que suele ser el mismo editor– les dice: “¿La quieren comprar?”. “¿No es gratis?”, preguntan con más indignación que sorpresa. “Cuesta veinte pesos”. “Órale, está muy chida”, dicen y la regresan a su lugar. Al final los editores no habrán vendido nada pero habrán regalado cuatro docenas: “para promocionarla”, se dirán incrédulos. Con los amigos y la familia las cosas no son muy diferentes. No falta quien llegué preguntando “¿Regálame unas veinte, no? Se vienen los cumpleaños de varios primos”. “No podemos andarlas regalando –responde el editor–, necesitamos el dinero para el próximo número”. “Cabrón, no pierdes nada. Con esto te puede ir muy bien, piensa en Krauze, piensa en Cabral”, dice el obsequiante con una Letras libres y una Tempestad en las manos. El editor se emociona, se anima y le regala los ejemplares. Mientras el obsequiante se aleja, el editor alcanza a ver la cuarta de forros de las respectivas revistas: Cemex y Audi; ve la de su propia publicación y encuentra una foto de su tía anunciando su tienda de vestidos para santos. El editor ya no recuerda cuantos tiros se ha dado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Precisamente este punto, el de la publicidad y la distribución, constituye el trago más amargo en la vida de una revista que nace. Aún no estoy seguro de si los limosneros cumplen con una labor más útil que la de un editor literario, pero comienzo a convencerme porque, al menos, a ellos se les trata con mayor deferencia y respeto. Un hombre en busca de publicidad para su revista debe prepararse para el escarnio y la ofensa. Como cliente nunca lo había notado, pero los dueños de cafés, restaurantes, librerías y escuelas son la representación moderna del señor feudal. Han cambiado las murallas por libreros o mesitas en las terrazas, y al foso y los paladines por secretarias oficiosas o capitanes de meseros. Le hablan a uno sin mirarlo a la cara mientras ordenan a sus empleados, como quien se prepara para la guerra, “pon esas papas en la esquina”, “pásame la relación de los libros fuera de catálogo” o el sencillo pero imponente “a ver, dígale que pase”. Es acongojante verlos recibir una oferta para anunciarse. Me imagino que piensan que en algo han fallado para que alguien crea que se quieren anunciar en una revista literaria. “¿Mi negocio en una revista literaria? ¡Qué vergüenza!”, deben decirse. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;&lt;span style=";font-size:85%;" &gt;Los alcances de la mercadotecnia en el mundo moderno son increíbles. Hoy en día, hasta el café más patibulario cuenta con una estrategia publicitaria finamente diseñada. Según explican algunos de estos señores, por ejemplo, una de las técnicas más redituables es la de repartir volantes a los transeúntes que pasean por las cercanías de sus negocios. Se les entrega el papelito y las personas no dan cinco pasos cuando lo arrojan al primer bote de basura o lo depositan cuidadosamente sobre el suelo. Por las noches estos volantes pueden ser recogidos y reutilizados el día siguiente y así: una estrategia literalmente redonda. Dicen que no hay publicidad mala pero me imagino que hasta Niurka se ofendería si se le vinculara con alguna revista literaria. Digo esto, porque ha ocurrido –y esto es absolutamente verdad– que un negocio rechace publicidad gratis. “¿Cómo que gratis? ¿A cambio de qué?” preguntó una señora completamente desconcertada. “A cambio de nada, es para mejorar la imagen de la revista”. “Lo veo muy difícil. Ahorita no podemos hacer gastos”. “Es gratis”. “Es que tendría que hablarle a mi esposo a Guadalajara y eso ya es un gasto”. El editor piensa en darle un tiro a la señora.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Al final los editores terminaran enemistados con la mitad de sus conocidos con aspiraciones literarias, borrados de la geografía cultural local por obra del poeta de por acá -que para entonces no habrá ganado el melate pero si un convocatoria institucional para trabajar en el gobierno- y con seis cajas con más de 500 ejemplares entregados a funciones tan variadas como ser mesa de centro, taburete y recordatorio infame de una empresa cultural fallida. Frente a este panorama, los editores -hombres de eterna acción y corazones épicos- se dirán "¿Y si cambiamos de rubro? No hay revista que triunfe. Hay que hacer algo de verdadero interes e impacto social". Producto de esa reflexión, mañana esos editores en algún transitado cruce de dos avenidas serán unos consagrados... vendedores de BonIce&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-1127126666915874408?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/1127126666915874408/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=1127126666915874408' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/1127126666915874408'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/1127126666915874408'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2008/08/editar-una-revista-literaria-o-morir-en.html' title='Editar una revista literaria o morir en el intento'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-6837648970620658168</id><published>2008-08-04T12:28:00.006-05:00</published><updated>2009-01-30T16:27:18.037-06:00</updated><title type='text'>Tenía 24 años y estaba loco</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:85%;"&gt;Parece un lugar común pero resulta inevitable examinar el tiempo en días de aniversario. Hoy, por ejemplo, cumplo 24 años y no puedo evitar la sensación de vivir semanas dobles, repetidas, como si transitara por los días y sus sombras, por los días y sus reflejos. Las horas marchan, avanzan las semanas, se desbordan, caen con prisa y, sin embargo, todo permanece o todo se repite y los ríos parecen contradecir a Heráclito. Un año no es nada en la cuenta de los hombres malditos, de los melancólicos, de los fracasados, de los que zozobran. Un año no transcurre, no se cuenta, en medio del mar, la isla desierta o la ciudad de los fantasmas. Un año no es nada para estos hombres desposeídos del tiempo. Un año, con sus días y sus noches, con sus jornadas de trabajo y de ocio; un año, lo que su oleaje trajo y llevó; un año con todas sus noches de tener el corazón apretado y la frente en llamas, no basta para escribir una tesis infinita, publicar una revista, dejar de fumar, ahorrar un peso o llevar mujer a la cama. Porque un año sólo guarda las suficientes horas para perderse. Un año tiene el tiempo justo para perder otro año…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-6837648970620658168?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/6837648970620658168/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=6837648970620658168' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/6837648970620658168'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/6837648970620658168'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2008/08/tena-24-aos.html' title='Tenía 24 años y estaba loco'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-9090950710741925074</id><published>2008-08-01T09:00:00.004-05:00</published><updated>2008-08-04T16:25:33.410-05:00</updated><title type='text'>Foro FIAC</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;span style="font-weight: bold;font-size:130%;" &gt; Presentaré una &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;ponencia&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:130%;" &gt; el&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:130%;" &gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:130%;" &gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 0);"&gt;
martes&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:180%;" &gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 0);"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 0); font-weight: bold;font-size:180%;" &gt;5&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 0); font-weight: bold;font-size:180%;" &gt; de agosto&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:180%;" &gt; &lt;span style="font-size:130%;"&gt;a las&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 0); font-weight: bold;font-size:180%;" &gt;5:00 &lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0); font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;de la tarde&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0); font-weight: bold;font-size:180%;" &gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:180%;" &gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;
en la&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:180%;" &gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 0);"&gt;Biblioteca Central WJM&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-size:130%;"&gt;dentro del &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;marco&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:130%;" &gt; del &lt;span style="font-size:180%;"&gt;Foro FIAC&lt;/span&gt; 2008&lt;/span&gt;&lt;a name="LISTA 2"&gt;&lt;span class="Estilo58"&gt;&lt;span class="Estilo60"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: center;font-family:trebuchet ms;" class="arial"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a name="LISTA 2"&gt;&lt;span class="Estilo58"&gt;&lt;span class="Estilo60"&gt;MESAS DE REFLEXIÓN&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;         &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: center;font-family:trebuchet ms;" class="arial"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="Estilo61"&gt;&lt;span class="arial"&gt;&lt;strong&gt;La tendencia del autoexilio, aproximaciones en las  lejanías&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;
Eduardo Padilla, Enrique Rangel, Anuar Jalife
       Modera: Amaranta Caballero
&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;         &lt;/div&gt;&lt;p  style="font-style: italic; text-align: center;font-family:trebuchet ms;" class="arial"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;En la apuesta literaria los jóvenes creadores exponen su postura desde las incursiones en otros espacios, en otros momentos y con otras visiones.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:180%;"  &gt;&lt;a href="http://www.leon.gob.mx/cultura/FIAC/forofiac.html#LISTA%205"&gt;Foro FIAC&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-9090950710741925074?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/9090950710741925074/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=9090950710741925074' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/9090950710741925074'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/9090950710741925074'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2008/08/foro-fiac.html' title='Foro FIAC'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-2499415241347623245</id><published>2008-07-31T09:00:00.002-05:00</published><updated>2009-01-30T16:28:11.750-06:00</updated><title type='text'>leoneses alfabetizados</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:85%;"&gt;Quienes me conocen saben que más que un individuo poco conforme, soy un amargado al que generalmente nada le parece. Sobre todo tratándose de políticas culturales y, más aun, de políticas culturales de la región –esa terrible palabra. Y es que la “cultura regional”, al menos en Guanajuato, es sinónimo de compadrazgo, chabacanería y vanidades desproporcionadas. Guanajuato y sus instancias culturales son como un gran lago en el que los mismos 5 o 6 poetas, pintores, músicos o lo que sean, se reúnen ocasionalmente para ver el mismo gigantesco y hermoso reflejo que llevan viendo desde hace 20 o 30 años. He platicado varias veces de esto con algunos compañeros de generación y no encuentro, no encontramos, la razón para que la inmovilidad cultural en Guanajuato sea tan radical y lapidaria. Francamente, el guanajuatense y su espíritu ultra conservador me sigue resultando un misterio que merece líneas aparte y mucha discusión.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:85%;"&gt;Sin embargo, dentro del panorama sepia de la “cultura institucional”, el Instituto Cultural de León ha dado muestras de una apertura inusitada en materia cultural. Y digo todo esto a propósito de dos proyectos que, poco a poco, se consolidan y que constituyen, con sus bemoles, un ejemplo de política regional aplicada a la cultura y de política cultural adaptada a estos tiempos. Me refiero a los programas de Becas en Apoyo a Proyectos de Pequeño Formato y al Festival Internacional de Arte Contemporáneo, ambos organizados por el ICL. En primer lugar, es sobresaliente que un municipio emprenda proyectos de tal envergadura y que compita incluso con los que se hacen desde el plano estatal. En segunda instancia, la forma o el espíritu que anima a dichos proyectos es de un carácter muy distinto a lo que se propone en las demás instituciones culturales del estado. Los programas de becas, por ejemplo, no están destinados al mecenazgo tercermundista de creadores sino al financiamiento real de “productos culturales” –perdón por el término– viables: un libro, una revista, una exposición, una serie de conciertos, etc. Además, los leoneses –tan criticados por su espíritu industrial– no le temen a la iniciativa privada y, al contrario de los intelectuales del resto del estado –comunistas trasnochados, pero eso sí, vividores del erario–, no se la piensan dos veces antes de sangrar a un empresario. Así, ni le temen ni se pelean con la publicidad, los financiamientos y los espacios privados; como pueden presentar un evento en una plaza pública, lo pueden hacer en un auditorio del TEC de Monterrey o la Ibero. Esto, lejos de parecerme una actitud elitista o entreguista, me parece una postura responsable y adecuada a nuestra situación actual. Si el dinero que viene de los impuestos puede venir de un empresario, mejor. Es una manera no sólo de ahorrar sino de sanear y de conseguir libertad e independencia creativa y de acción. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:85%;"&gt;Otro ejemplo del buen trabajo de las autoridades de cultura en León, es la organización del Festival Internacional de Arte Contemporáneo FIAC. Una mirada a su programa revela una sensibilidad plural y efectivamente contemporánea de sus organizadores. Nombres como los de David Miklos y Tryno Maldonado –nombres recientes de la literatura mexicana– aparecen a lado de un Tomás Segovia –del que no hace falta decir palabra– y de creadores locales como Eduardo Padilla o Eduardo Campos; apertura higiénica que entiende que la cultura regional no sólo la &lt;i style=""&gt;de &lt;/i&gt;la región sino también &lt;i style=""&gt;para &lt;/i&gt;la región. Encontrar creadores de todas partes en nuestra ciudad no nos quita espacio a los autóctonos como creen muchos, por el contrario, nos enriquece. En el ámbito de la música, las artes visuales y el cine, el FIAC ofrece propuestas similares que conjugan lo regional y lo internacional, el experimento y el canon, etc. Una oferta muy buena pero, sobre todo, necesaria en nuestro retrógrada estado:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:11;"   lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;font-size:85%;" &gt;&lt;a href="http://www.leon.gob.mx/cultura/FIAC/"&gt;Programa FIAC 2008 &lt;/a&gt;&lt;/span&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-2499415241347623245?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/2499415241347623245/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=2499415241347623245' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/2499415241347623245'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/2499415241347623245'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2008/07/leoneses-alfabetizados.html' title='leoneses alfabetizados'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-5016937071420361924</id><published>2008-07-30T09:59:00.002-05:00</published><updated>2009-02-06T10:22:44.974-06:00</updated><title type='text'>Meseras del Vips</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;En mi imaginario infantil de clase media –más bien golpeada– comer en el Vips constituía un símbolo de opulencia y festejo. Las grandes celebraciones de la vida cotidiana siempre tenían como telón de fondo un gabinete acolchonado y manteletas de papel. Así, cumpleaños, aniversarios o anuncios importantes tenían lugar en uno de estos restaurantes. Recuerdo, sobre todo, los de Echegaray, Satélite, Tlanepantla y Atzcapotzalco, que eran los cercanos a la propia casa o la de mis tíos. En los Vips no sólo descubrí que hasta en el “lujo” hay ahorros –mi madre siempre nos obligaba a elegir de la manteleta y sólo en ocasiones verdaderamente extraordinarias pedíamos a la carta– sino que tuve ahí mis primeras revelaciones sexuales. Y es que las meseras de estos lugares constituían la imagen viva de la mujer. Con la adolescencia esta visión idílica de los Vips se desvaneció –junto con todo el conjunto de mis imágenes optimistas. Descubrir que aquel lugar era más bien una cadena de restaurantes de medio pelo y que su nombre –verdadera incógnita de mi niñez– era un exceso de presunción –Very Important People’s– significó un verdadero desengaño y la pérdida de un espacio festivo y privilegiado. Sin embargo, la idealización de sus meseras nunca se minó del todo. Imágenes de la jovialidad y el decoro, la belleza y la amabilidad, la discreción y la juventud, las meseras de los Vips parecen ser las mismas desde hace 15 años. Eternamente enfundadas en su falda azul y su blusa de rayas blancas y rosas, estas mujeres parecen retar al tiempo y sus miserias. No importa cuánto envejezca uno, cuánto se amargue, estas meseras aparecen siempre con la misma sonrisa y la misma juventud en el rostro. Imágenes perenes de una belleza alcanzable&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;son el correlato burocrático de las mujeres de las revistas y los espectaculares. No imagino cuántos pensamientos lascivos han despertado entre una sopa y un café, mientras caminan inmutables y discretas por los pasillos del restaurante. Cuántos no habrán pensado en responder con una vulgaridad a la eterna pregunta de “¿Se le ofrece algo más?”. Y es que estas mujeres son el espejo ideal de la imagen femenina, una siempre dispuesta y que habla sólo lo indispensable. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;&lt;span style=";font-size:85%;" &gt;Siempre he creído que yo no podría pasar mi vida con alguna mujer que no comparta mi reducido mundo libresco, esta creencia desaparece cuando veo a una de estas meseras. Siento que son mujeres que rescatan dos históricos valores de lo femenino que hoy se encuentran perdidos: el silencio y la servicialidad. ¿Cuándo se ha visto a una de ellas carcajeándose hasta enseñar las anginas o tratando de explicarle a uno la concepción de sujeto de Kant? Ellas parecen atender cuestiones verdaderamente importantes: verse bien y complacer al cliente, ambas cosas, muy importante, sin vulgaridad. Y es que, ahora que tengo la misma edad que algunas, he notado que entre cliente y mesera suele darse un coqueteo velado –a todo hombre que se respete se le amarga un poco la comida cuando lo atiende un varón–, entre plato y plato se asoma una sonrisa o un joven culo que se aleja. Y son únicamente las meseras del Vips, porque colegas suyas de fondas, bares y restaurantes verdaderamente finos casi le avientan el plato a uno en la cara. Todos deberíamos vivir una temporada con alguna de estas meseras para recuperar la autoestima y redescubrir el amor por las mujeres. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;" &gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;font-size:85%;" &gt;Escribo todo esto porque estoy sentado precisamente en el gabinete de uno de estos restaurates. Una mujer obesa me pregunta con voz gangosa y mirando hacía la nada “¿Nada más va a tomar café?”. La miro atónito. Pienso en responderle que un arsénico también. Pero en cambio sólo digo secamente que sí. ¿Dios, por qué te empeñas en refutarme?&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-5016937071420361924?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/5016937071420361924/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=5016937071420361924' title='8 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/5016937071420361924'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/5016937071420361924'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2008/07/meseras-del-vips_30.html' title='Meseras del Vips'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-2578350486264415240</id><published>2008-06-30T19:58:00.001-05:00</published><updated>2008-06-30T20:00:53.858-05:00</updated><title type='text'>Fin de la rabia</title><content type='html'>"No me siento con ánimo de ser un misógino por el resto de mi vida"
Gilberto Owen

Vale, yo tampoco.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-2578350486264415240?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/2578350486264415240/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=2578350486264415240' title='26 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/2578350486264415240'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/2578350486264415240'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2008/06/fin-de-la-rabia.html' title='Fin de la rabia'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><thr:total>26</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-2927328721148419353</id><published>2008-06-26T14:15:00.008-05:00</published><updated>2008-08-06T13:23:42.813-05:00</updated><title type='text'>blog intervenido</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;En estos más de 3 años de blog, por estas páginas han corrido confesiones, interrogatorios, burlas y vituperios pero nunca se me había reclamado por la tesis. Así que, en un acto demagógico, y obligado por las circunstancias, no veo otro remedio que publicar un fragmento de la misma para saciar las ansias de aquellos deseperados que -los entiendo- no pueden aguardar por la verdad:&lt;/span&gt;

&lt;span style="font-style: italic;"&gt;(&lt;/span&gt;&lt;span&gt;Del cap. I "Perderse para encontrarse: los jóvenes Contemporáneos")&lt;/span&gt;
...desde los tiempos más antiguos los poetas han tenido la vaga impresión de que su voz no les pertenece del todo y que el aliento que la anima proviene de una región interior pero más vasta y profunda que ellos mismos. Desde la invocación a las musas de la poesía helénica hasta nuestros días, esta idea, con sus transformaciones, ha sido en ensencia, la misma: no es sólo el poeta quien habla en el poema, otra voz le dicta y otra mano detiene la prisa de su mano; la poesía dialoga con el sujeto y lo conduce a la morada del lenguaje, el sitio donde el veradero nombre de las cosas es revelado. Inspiración, éxtasis, arrobamiento, genio, son los nombres con los que se han aproximado a esta idea de la experiencia poética como un más allá de uno mismo. Sin embargo, es hasta la llegada de los románticos alemanes que estas intuiciones cobrarán su última forma y se convertirán en una clara certeza y en la estrella que señalará los caminos poéticos de los que aún proviene nuestra poesía; todos los empeños románticos y sus incursiones por los países del sueño y la noche derivarán en una frase de Rimbaud que será la epígrafe de toda la poesía del siglo XX y, obviamente, de la del "archipiélago de soledades": &lt;span style="font-style: italic;"&gt;j´est une autre.
&lt;/span&gt;&lt;span&gt;Bajo esa premisa y a los ojos del fracaso romántico que buscando al "yo" encontró su disolución, los Contemporáneos emprendieron la búsqueda de nuevas vías que los comunicarán con esa región del lenguaje donde...&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-2927328721148419353?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/2927328721148419353/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=2927328721148419353' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/2927328721148419353'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/2927328721148419353'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2008/06/blog-maculado.html' title='blog intervenido'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-3164052561679403245</id><published>2008-06-24T11:00:00.000-05:00</published><updated>2008-06-24T11:00:01.414-05:00</updated><title type='text'>Breve antología de la rabia 5</title><content type='html'>Sin otra opción...
escribo,
cojo,
meo,
me embriago
o bailo con ratas.
&lt;div style="text-align: right;"&gt;Mario Santiago Papasquiaro
&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-3164052561679403245?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/3164052561679403245/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=3164052561679403245' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/3164052561679403245'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/3164052561679403245'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2008/06/breve-antologa-de-la-rabia-5_24.html' title='Breve antología de la rabia 5'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-1946546814460261857</id><published>2008-05-15T11:49:00.003-05:00</published><updated>2009-02-06T10:24:23.392-06:00</updated><title type='text'>sin título</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: right; font-family: trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Oh sueño, por qué vives;
oh vida, por qué eres sueño.&lt;/span&gt;
Clemens Brentano&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Soñé que tenía que atravesar la Ciudad de México con un paquete de papeles muy importantes, que debía llevar a un edificio del centro. Sin saber cómo, terminaba en un andador de la Zona Rosa. Con cada paso que daba, la ciudad atardecía más y se multiplicaban, a la par, los montones de basura y el tránsito de alcohólicos y homosexuales, pero sobe todo de prostitutas, con los rostros maquillados por los colores azules y rosados del atardecer. Aquel andador del tiempo me conducía hasta la noche, a las afueras del Metro Insurgentes, donde un tropel de hombres y mujeres vulgares se apretaban en la angostura de la entrada. Entre las risas y los devaneos de aquella multitud infame sólo podía apretar los papeles a mi pecho, convertido en una estampa ridícula. Un terror y una náusea infantil aceleraban mi corazón en el sueño. Hasta que una de aquellas mujeres tomándome de la mano, me sacaba de ahí.&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Caminamos sin hablar hasta encontrarnos con la mañana. Un tamiz de humo y rocío se descorría, poco a poco, develando avenidas infinitas y el rostro proletario de aquella mujer. El rostro moreno y trágico de una niña de 16 años. Mientras la observaba podía ver miles de historias en cada línea de sus facciones, miles de hombres ahogados en sus pupilas. Sin embargo, su mano era húmeda y tibia como el sexo de los veranos.&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;–No teníamos que entrar ahí –me decía, finalmente–, podemos irnos en metrobus.&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;–No, no, es que no tengo la tarjeta, yo llego caminando –le respondía, con temor a que supiera que no era de la ciudad. Que venía de la provincia y que por la noche me encontraba perdido y asustado.&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;–Cómo quieras. ¿Dónde te veo, en una cantina, en un bar?&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;–En un café –le decía, pensando en que era una niña a pesar todo.&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Ya en el centro, con los papeles corrugados en los brazos, me encontraba con un amigo. La ciudad estaba desierta. Se había desabitado mientras atravesábamos la madrugada en silencio. Le entregaba los papeles a mi amigo. “Llévalos tú”, le decía. Él no entendía nada. Ya no me importaban sólo quería encontrar un café abierto, aquel donde la encontraría. Nada. Una ciudad fantasma. La caída del sol, lentamente, desdibujaba la tarde. Empezaba a correr, rumbo a Insurgentes, con la plena certeza de que ya no la encontraría.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-1946546814460261857?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/1946546814460261857/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=1946546814460261857' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/1946546814460261857'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/1946546814460261857'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2008/05/sin-ttulo.html' title='sin título'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-2561356129937043112</id><published>2008-05-14T15:04:00.002-05:00</published><updated>2008-05-14T15:07:07.085-05:00</updated><title type='text'>El pudor de la muerte</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"...la vida es infame. Cada vez que intentamos hacer lo correcto nos equivocamos. La suerte y el destino son dos filos de una misma navaja y la vida es eso, recoger la navaja, pasársela a alguien y esperar que el corte sea del tamaño de sus culpas"
Carlos Oliva, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El pudor de la muerte&lt;/span&gt; (de próxima aparición en la Universidad de Guanajuato)
&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-2561356129937043112?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/2561356129937043112/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=2561356129937043112' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/2561356129937043112'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/2561356129937043112'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2008/05/el-pudor-de-la-muerte.html' title='El pudor de la muerte'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-8073547809902672018</id><published>2008-05-12T13:23:00.003-05:00</published><updated>2009-02-06T10:28:10.017-06:00</updated><title type='text'>Back to black</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Oh Amy, no me canso de escucharte. Sueño con tus ojos, tus letras y tu voz. Y es que, nadie que cante como tú, nadie, ni siendo mujer, puede ser tan mala. Tengo pesadillas, sueño que te encuentro en el metro de Londres. Me ves como si me conocieras y entonces me acerco para decirte que te escucho, que te escucho todas las noches, que sueño que te encuentro en este metro y que en mi sueño me siento enamorado. Pero antes de llegar a ti, siento un aguijoneo: el piso está lleno de jeringas, agujas coronadas por una luz siniestra. Veo nuestros pies llenos de ellas y no siento miedo sino tristeza, una tristeza profunda y hermosa como la de tus canciones. “&lt;/span&gt;&lt;i style="font-family: trebuchet ms;"&gt;My tears are dry on their own&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;” pienso. Subo a un vagón y tú permaneces impávida entre los destellos del suelo. Adentro, la gente se burla, se enoja contigo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;font-size:85%;" &gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;“Una perdida” dicen. Mientras el tren se aleja me llega la conciencia de que no, de que lo tuyo es &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;font-size:85%;" &gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;un &lt;/span&gt;&lt;i style="font-family: trebuchet ms;"&gt;tete a tete&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt; con la mierda que es este mundo, un diálogo terrible: “cuando miramos al abismo, el abismo nos mira” dice Nietzche. Oh Amy, quisiera tener tu valentía extraña. Negar la “&lt;/span&gt;&lt;i style="font-family: trebuchet ms;"&gt;rehab&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;”, esa imagen posmoderna y fatua de la redención. Sabes que a nadie se le exonera y que antes del primer trago ya estábamos condenados. Lo sabes, lo sé. Sin embargo, prefiero quedarme con una de tus propias mentiras “&lt;/span&gt;&lt;i style="font-family: trebuchet ms;"&gt;I don’t&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ever going to drink again / I just, ooh! / just need a friend&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;”… sólo por el momento.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-8073547809902672018?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/8073547809902672018/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=8073547809902672018' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/8073547809902672018'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/8073547809902672018'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2008/05/back-to-black.html' title='Back to black'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-2090197013103651923</id><published>2008-05-09T11:18:00.003-05:00</published><updated>2008-05-09T11:27:25.755-05:00</updated><title type='text'>Animalia</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;de próxima aparición

&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_wZqRPGsoBzI/SCR519VUvrI/AAAAAAAAABI/iwoaRmBWyWw/s1600-h/Port.-Animalia.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_wZqRPGsoBzI/SCR519VUvrI/AAAAAAAAABI/iwoaRmBWyWw/s400/Port.-Animalia.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5198413837796425394" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;span style="color: rgb(102, 102, 0);"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 51, 204);"&gt;Rafael Toriz (Ilustraciones de Edgar Cano)&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-style: italic; color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Animalia&lt;/span&gt;
Universidad de Guanajuato / 2008

&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Desde el Physiologus, del siglo II, hasta los medievales de Aberdeen y Morgan, o la renacentista Historia Animalum de Konrad Gesner, los bestiarios han logrado atravesar edades, quizá porque nos entregan, a los hombres de cada tiempo, nuestro propio capítulo del llamado "libro de la naturaleza". Ellos dan nombre, voz e historia a las cosas mudas del mundo, llenándolas de sentido. y es que, contrario a lo que pueda suponerse, detrás de la confección de un bestiario no existe tanto un afán pedagógico o taxonomista, como la profunda y antigua convicción de que el mundo -sus rocas, sus plantas y sus bestias- es una escritura diina o de la imaginación. En ese entendido, este texto de Rafael Toriz, en extraordianria sinfonía con la obra gráfica de Edgar Cano, nos entrega el reino de animalia transfigurado por la imaginación y la sensibilidad, el humor y el lenguaje de un diálogo terriblemente contemporáneo.
&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-2090197013103651923?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/2090197013103651923/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=2090197013103651923' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/2090197013103651923'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/2090197013103651923'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2008/05/animalia.html' title='Animalia'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_wZqRPGsoBzI/SCR519VUvrI/AAAAAAAAABI/iwoaRmBWyWw/s72-c/Port.-Animalia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-3075806111357921502</id><published>2008-05-07T09:18:00.003-05:00</published><updated>2008-05-09T11:10:12.988-05:00</updated><title type='text'>Penélope</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Oh &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;Penélope&lt;/span&gt;, sería como un niño en tus brazos. Estaría tan perdido como &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;Owen&lt;/span&gt; en los cines de Filadelfia, soñando con &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;Katie&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;Griffin&lt;/span&gt; y sus muslos de celuloide. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;Penélope&lt;/span&gt;, la línea negra de tus ojos dibuja el trazo oscuro de esta prolongada pubertad. Y en la pantalla, tus labios descarnados se vuelven inmensos como la distancia que nos separa, a todos los extraviados, de ti. Inmensas también, en los espectaculares, en medio de las avenidas, tus piernas como dos diosas &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;desencontradas&lt;/span&gt; dividen las calles y el pensamiento de los hombres que marchan perdidos, como tu mirada, por encima de la ciudad. Amo el nombre de las muejres porque es lo único que ha de sobrevivir a sus enfermedades y a la caída de sus pechos, pero también a sus desdenes y sus miradas de quince años; y el tuyo es de dos hermosas deudas con Serrat y una larga espera. Por ello, he de regalarte cuatro o cinco hilares, porque navego en aguas más oscuras y vulgares que las del &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;Egeo&lt;/span&gt;: entre páginas de revistas, salas de cine y recortes de diarios, y naufrago, siempre, en las calcinas playas de este pueril deseo de soñar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-3075806111357921502?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/3075806111357921502/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=3075806111357921502' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/3075806111357921502'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/3075806111357921502'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2008/05/penlope.html' title='Penélope'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-3874442615789515788</id><published>2008-04-28T09:47:00.002-05:00</published><updated>2009-02-06T10:25:19.660-06:00</updated><title type='text'>15-0</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Soñé que los pumas le anotaban quince goles al Veracruz –de ese tamaño han de ser mis necesidades emocionales– y sin embargo, en el resumen televisivo sólo veía a Bernal sacar balones imposibles, lanzarse a los pies de los tiburón, acomodar barreras flojas, golpearse contra los postes. ¿Dónde están los quince goles? –pensaba en el sueño, mientras veía a Bernal limpiarse la sangre del suéter. Desperté pensando que así me siento. Que ese sueño es el del gran engaño que es la vida. Que soy el Bernal de mi sueño, el único del equipo que ni con una goliza es capaz de ganar.&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Ya me ha pasado antes. Mis sueños son nítidos como los de un niño necesitado de un triunfo, de una alegría. Hace unas noches, ya había soñado con una victoria de los pumas. En esa ocasión Hugo Sánchez los dirigía. El estadio estaba abarrotado. Leandro cruzaba una media cancha luminosa y parecía que lo que en verdad atravesaba era el medio día sobre Ciudad Universitaria. Hugo estaba ahí, lejos del fracaso preolímpico, con su saco negro, imponente, erguido, orgulloso como un padre. Y de vez, en vez, se acercaba a la tribuna para pedirnos consejo a Joaquín Sabina y a mí, que compartíamos asientos y reíamos con cada gol. Desperté haciéndome una pregunta: ¿Cuándo soñaré con una derrota de mis pumas?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-3874442615789515788?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/3874442615789515788/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=3874442615789515788' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/3874442615789515788'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/3874442615789515788'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2008/04/15-0.html' title='15-0'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-6425668168352747675</id><published>2008-04-18T10:35:00.002-05:00</published><updated>2008-04-18T10:37:57.713-05:00</updated><title type='text'>sabineana</title><content type='html'>&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:180%;"  &gt;lagrimas de desamor,
ruedan por la página
de un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;blog...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-6425668168352747675?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/6425668168352747675/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=6425668168352747675' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/6425668168352747675'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/6425668168352747675'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2008/04/sabineana.html' title='sabineana'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-8743255893395401061</id><published>2008-04-15T15:44:00.008-05:00</published><updated>2009-02-06T10:28:42.948-06:00</updated><title type='text'>De oscuro latir</title><content type='html'>&lt;span style=";font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span&gt;

&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_wZqRPGsoBzI/SAUV8CvVi7I/AAAAAAAAAAw/jCLwtNAh5fk/s1600-h/Port.oscuro+latir+gargo.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp0.blogger.com/_wZqRPGsoBzI/SAUV8CvVi7I/AAAAAAAAAAw/jCLwtNAh5fk/s320/Port.oscuro+latir+gargo.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5189578266886114226" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;span style="color: rgb(102, 102, 0); font-family: trebuchet ms;font-size:85%;" &gt;Federico Vite&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;font-size:85%;" &gt;
&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: trebuchet ms;font-size:85%;" &gt;De oscuro latir&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;font-size:85%;" &gt;
Universidad de Guanajuato / 2008

&lt;/span&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Es raro encontrar, entre nuestros narradores jóvenes, una escritura de tanto oficio como la de Federico Vite. Poseedor de una pluma ligera y sin artificios, Vite combina un exelente manejo de los recursos narrativos con una extraordinaria sensibilidad por lo contemporáneo. La fluidez de los diálogos, el manejo ágil del tiempo, la construcción instantánea de espacios y personajes, se mezclan con esta sensibilidad en la que el autor rescata elementos y presencias de nuestro tiempo cotidiano.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-size:85%;" &gt;En los nueve cuentos De oscuro latir, Federico Vite indaga sobre las pulsiones ocultas que habitan en cada uno de nosotros. Un mundo, de tremendo realismo, poblado por muertes, milagros siniestros, figuras violentas, hombres confundidos y ritos malignos, conforma las páginas de esta obra que, de lo sagrado a lo profano, nos descubre el oscuro pulso del corazón humano. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-8743255893395401061?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/8743255893395401061/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=8743255893395401061' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/8743255893395401061'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/8743255893395401061'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2008/04/de-oscuro-latir.html' title='De oscuro latir'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_wZqRPGsoBzI/SAUV8CvVi7I/AAAAAAAAAAw/jCLwtNAh5fk/s72-c/Port.oscuro+latir+gargo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-5653711971059497664</id><published>2008-04-09T15:07:00.006-05:00</published><updated>2009-02-06T10:39:43.425-06:00</updated><title type='text'>sapere aude 4</title><content type='html'>Revista &lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;sapere aude&lt;/span&gt;
&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;número 4&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;
&lt;/span&gt;
&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_wZqRPGsoBzI/R_0jKvLch0I/AAAAAAAAAAo/2WKWYUX90tg/s1600-h/sapere+aude.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_wZqRPGsoBzI/R_0jKvLch0I/AAAAAAAAAAo/2WKWYUX90tg/s320/sapere+aude.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5187341013170816834" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;font-size:85%;" &gt;editorial
&lt;/span&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Los llamados “años locos” o “felices años veinte” denominan a ese periodo incierto de prosperidad económica que tuvieron los Estados Unidos tras el fin de &lt;st1:personname productid="la Primera Guerra"&gt;la Primera Guerra&lt;/st1:personname&gt;&lt;st1:metricconverter productid="1922 a"&gt;1922 a&lt;/st1:metricconverter&gt; 1929. Sin embargo, y en la recepción de textos de esta convocatoria lo hemos comprobado, en nuestro imaginario las palabras “años locos” no se restringen a la referencia de un momento histórico sino a un fenómeno más amplio, inserto en el tiempo pero fuera de la historia: un acontecimiento individual y universal. En este entendido, las sociedades, los países, pero también nosotros, tenemos nuestros “años locos”: ese tiempo irremediablemente fugaz o neciamente prolongado en el que nos sumergimos en el río del presente y retirados de la lucidez nos entregamos a la “bella alegría animal” de la que hablaba María Zambrano. Sin embargo, es en esas épocas felices cuando tras la cortina festiva aparece con mayor nitidez el acertijo del fin de los días. Baudelaire lo dijo para una generación similar, la de la  Mundial y que, en estricto sentido, corresponde a los años que van de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;belle epoque&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;, cuando habló del arreglo del  dandy como un vestir para la muerte y como una conciencia cotidiana del fin. En ese sentido los “años locos”, más allá de la frivolidad y el exceso, significaron una encrucijada para los hombres de su tiempo: ¿qué actitud debemos tomar ante el final? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;En sapere aude hemos decidido dedicar este número a los “años locos”, no sólo por las sospechosas coincidencias entre los hábitos de los personajes nocturnos de ese tiempo y los universitarios del nuestro, sino porque sentimos que asistimos a una sensibilidad y una temporalidad similar a la de aquellos años veinte. Nuevamente aparece el fantasma de la abundancia y la inmediatez, la esfinge vuelve a plantarse frente a nuestra generación para hacernos la misma pregunta ¿qué hacer ante la inminencia de la muerte? Pensamos que, como una publicación estudiantil y humanista, es nuestro deber acometer, en estas páginas, dicho cuestionamiento desde la reflexión, el análisis y la crítica. No creemos tanto en la importancia de nuestra respuesta como en la responsabilidad y el compromiso con el que la asumamos. Por ello hemos decido abrir este número –a diferencia de los anteriores– con una editorial propia que sirva para afirmar nuestra voluntad crítica y creativa, y que valga de antesala para presentar los excelentes trabajos que, de Baudelaire a la ciencia en la década de los veinte, abordan el tema de nuestros años locos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-5653711971059497664?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/5653711971059497664/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=5653711971059497664' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/5653711971059497664'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/5653711971059497664'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2008/04/sapere-aude-4.html' title='sapere aude 4'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_wZqRPGsoBzI/R_0jKvLch0I/AAAAAAAAAAo/2WKWYUX90tg/s72-c/sapere+aude.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-1745054234383753950</id><published>2008-04-08T16:22:00.006-05:00</published><updated>2009-02-06T10:40:25.074-06:00</updated><title type='text'>Cantalao</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_wZqRPGsoBzI/R_vkBNUgm6I/AAAAAAAAAAg/Y3tS7jgPWAQ/s1600-h/Port.Cantalao-6.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_wZqRPGsoBzI/R_vkBNUgm6I/AAAAAAAAAAg/Y3tS7jgPWAQ/s320/Port.Cantalao-6.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5186990105253944226" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(0, 102, 0); font-family: trebuchet ms;font-size:85%;" &gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 0);"&gt;Cantalao&lt;/span&gt;
&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;font-size:85%;" &gt;Álvaro Solís
Universidad de Guanajuato / 2007

Presentación leída en las jornadas de octubre, Guanajuato, Gto.
&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Julio Torri escribió alguna vez que de las mujeres había que desconfiar como se desconfía de las cuartas de forros y de los presentadores de libros. Y es que Torri, maestro de la hibridación y la ironía, sabía muy bien de las trampas y las incertidumbres del género y más aun de las trampas y las incertidumbres de los textos carentes de tal. Y es que cuando uno va a presentar un libro la primer pregunta que acecha es “qué diantres es una presentación de libro como texto”: hermana del prólogo, el prefacio y la cuarta de forros, pero también del ensayo, el estudio crítico y el discurso oratorio, la “presentación de libro” tendría que ser un género aparte, dueño de sus propios clásicos, generador de sus propias teorías y motivo de disputas entre grupos y generaciones. Porque de otro modo, agobiados por esta incertidumbre, la mayoría de los presentadores como los enamorados, se deshacen en palabras que poco o nada tienen que ver con la realidad de la obra que presentan. Sujeto a estas mismas interrogantes, yo había optado por redactar una presentación en la que aparecían enunciados como el siguiente “El tiempo de Cantalao es un tiempo inaugurado por el lenguaje. Porque la palabra en el poema es palabra adánica, palabra de antes del tiempo y de antes del engaño del mundo”. Sin embargo, conforme releía esa presentación iba descubriendo que eran más mis obsesiones y no las del poema las que quedaban expuestas. Así que mejor decidí hablar de la experiencia vital y poética –¿habrá diferencia?– que resultó de la lectura del poemario. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Cuando tuve el manuscrito por primera vez en mis manos el título me despertó imaginaciones y referentes equivocados. Can-ta-lao me dije, y teniendo en mente que se trataba de un poeta tabasqueño, de inmediato pensé en Pellicer, y en un poema musical, lleno de la sensualidad del trópico. El paratexto con que abre el libro me sacó de mi error y me entrego noticias de Neruda que yo desconocía. Es un apartado breve que voy a citar in extenso porque además me parece una forma muy bella de comenzar el libro: &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Pablo Neruda quiso fundar un pueblo no muy lejos de Isla Negra. Para ello adquirió un terreno que terminó de pagar en los últimos años de su vida. Se trata de un lugar donde las olas golpean con tanta fuerza que se levantan a varios metros de altura y era llamado por los araucanos como Punta de tralca, que quiere decir “Punta de trueno”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Era la intención del poeta chileno construir varias casas para que los artistas pudieran llegar a trabajar en sus obras. Desgraciadamente el régimen de su país impidió la edificación del aquel lugar del que hoy, sólo queda el nombre: Cantalao. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;La parte final de esta hermosa introducción abre maravillosamente las posibilidades de lectura y&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:85%;" &gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;constituye a su vez la delgada fibra que hila los poemas hasta hacer de Cantalao –me atrevo a decir – un poema de largo aliento. Y en mí caso corregir prejuicios lectores. En efecto, ecos de Pellicer transitan por Cantalao pero también hay algo del mismo José Carlos Becerra, de Neruda, Sabines, Gorostiza, Cernuda, Borges, Horacio, Virgilio e incluso López Velarde. Aunque puede que otra vez sean mis filias y no las del poema. De cualquier modo, presencia o no, la influencia de otras voces en Cantalao es muy velada: una estafeta oculta pasa de poeta a poeta como una influencia que se da en secreto. Y es que una gran incógnita, un silencio terrible parece recorrer las páginas de Cantalao. “¿Quién es el mar, quién soy?” dice la epígrafe de Borges con que inicia el poemario y parece que esta misma pregunta se repite en cada poema. Jorge Fernández Granados define con mucho tino los poemas de Cantalao como “un conjunto ascendente de introspecciones”. Y Álvaro tiene ese don, ese oficio, de hacer del temple del poema, el temple del lector. No recuerdo quién escribió que una novela, un cuento, un poema es bueno en el momento en que nos provoca hacer una pausa involuntaria y levantar los ojos del texto: lo poético hasta lo fisiológico –como los famosos libros para leer de pie de Vasconcelos. Varias veces me ocurrió esto con la lectura de Cantalao. Los poemas de Álvaro nos conducen por este mundo inefable y desolado donde la pregunta poética es inquisición por el estado primero de las cosas, donde el poeta es profeta, es héroe, es niño. “Si los marinos por el mar se nombran, / ¿cómo se llama el que navega en ríos?” escribe Álvaro como un enfant terrible haciendo preguntas sin respuestas. De este modo Cantalao construye una inocencia lúcida y un saber desesperanzado: en “Ni tan hondo” el poeta escribe sobre el río de la muerte:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Parado en medio del río
el agua me llega hasta los hombros.
¿Para qué cruzar en barcas,
si han bastado siempre nuestros pasos?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;En otro poema leemos:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Me lo dijo Caronte (otra noche, en otro sueño)
-No guardes en el río los recuerdos
nunca volverás por ellos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Aunque pienso que la poesía no debe ser adjetivada. Creo que a la vista de fragmentos como estos Cantalao puede ser leído como un poema filosófico o que al menos posee un trasfondo de esta naturaleza, que lo hermana con esa tradición a la que pertenencen Canto a un dios mineral, Muerte sin fin y Piedra de sol, por ejemplo. Muchas veces me detuve en la lectura de Cantalao para indagar en estas imágenes sensibles y del pensamiento que el poema posee. Y es que el poemario penetra en el fondo último de sus motivos y entabla un coloquio entre sus poemas que corren por la línea del aforismo, el mundo onírico, la autorreflexión y las formas epistolares.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Cuando terminé de leerlo, no sabía ya lo que tenía entre mis manos. Salí a la calle pensando, rumiando: “Cantalao, Cantalao”. Me parecía un poema inverosímil en el sentido de que resolvía muchas de las intuiciones poéticas que han aquejado a cierta parte de mi generación. Como apunta el poeta colombiano Ramón Cote, en la presentación del libro, el discurso de Solís responde a esta necesidad una poesía alejada de un vacío conceptualismo, de un baldío coloquialismo, y de ese esquelético minimalismo que algunos han hondeado como su bandera. Lector dudoso por los fantasmas del entusiasmo decidí –en un claro gesto de autosabotaje editorial– entregar el texto a dos o tres compañeros de lectura para tener un indicio de que Cantalao era efectivamente esta isla poética y no un espejismo interior. La respuesta fue unánime, en el sentido último de la palabra. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;En los últimos meses he vuelto muchas veces a las páginas de Cantalao y el poemario continúa conservando su misterio. No he encontrado nada que le sobre, ni la palabra fácil, ni la retórica vacía, ni nada, en resumidas cuentas, que resulte ajeno a la poesía. Los versos son limpios en su sonido y carecen de adjetivos, el goce, la belleza descansa en un más allá de la construcción retórica. Quizás porque en Cantalao se cumple esta obsesión poética d que el hombre se desdibuje en el poema y hable el otro, el poeta, la poesía: “Alguien dicta lo que escribo, pausadamente repite con precisión la nitidez de los nombres que delatan su sórdida vocación de dictado. Alguien dicta de otra parte los pedazos del trigo, el pan, los frutos.” le dictan a Solís.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;font-size:85%;" &gt;Cantalao es –como su nombre lo anuncia– el espacio de la palabra y el canto. El mar, la noche, el viento, las casas deshabitadas, los ríos sin fondo, paradójicamente, pueblan de ausencia la isla poética del tabasqueño. En ella todas las presencias son inciertas, inacabadas: “Sin calles, sin casas / escribo en la noche de diciembre, / en los gemidos de estas ni siquiera paredes, / en esta metralla de incendios bajo estrellas que nada dicen ya”. Todo parece insinuarse “Si anuncias la palabra, dímela en secreto” escribe Solís. Y es que el poeta sabe que su empresa de nombrar el mundo permanecerá siempre incompleta y que en su afán de tender puentes entre el lenguaje y los hombres, y entre los hombres y ellos mismos, sólo conseguirá cobrar conciencia de su propia escisión, su propia separación, su soledad absoluta. Tal vez, por ello Cantalao, poema de terrible soledad conserva su secreto y hace eco tan fuerte en nuestras sensibilidades desoladas. Como otras tantas veces abro al azar Cantalao… y nuevamente me sorprendo. &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-1745054234383753950?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/1745054234383753950/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=1745054234383753950' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/1745054234383753950'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/1745054234383753950'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2008/04/novedades-atrasadas-cantalao.html' title='Cantalao'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_wZqRPGsoBzI/R_vkBNUgm6I/AAAAAAAAAAg/Y3tS7jgPWAQ/s72-c/Port.Cantalao-6.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-3402136329113821859</id><published>2008-04-06T16:07:00.003-05:00</published><updated>2008-04-06T16:09:39.099-05:00</updated><title type='text'>ensayos sobre los inconformes III: los taxistas</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Entre las atrocidades que ha engendrado el siglo XX, pocas se comparan a los taxistas y los camioneros. Ignoro cómo sería la realidad de otros siglos, pero hasta en la película de época más patibularia no falta un conductor de carruaje bien aderezado que dice dos o tres frases elegantes que lo hacen sentir a uno como un bárbaro. Cosa muy distinta ocurre en nuestro diario traslado. A bordo de un camión o un taxi no está en juego tanto la llegada a un destino como el destino mismo. La diferencia es que en el primero es la integridad física la que se pone sobre la línea, en el segundo es la moral. Y se puede perder menos en una volcadura que platicando con uno de estos personajes. La razón de esto, aunque cueste creerlo, es una razón poética. El camionero obra por metonimia: el golpe del asiento, el sudor de los barrotes, el olor quemado de la balata, no son sino extensiones, partes de sí, de su resentimiento, de su inconformidad: su golpe, su sudor, su olor. No tiene otro modo de operar: se encuentra tan alejado de sus pasajeros, en la soledad de su asiento individual, que hace de la máquina una extensión de su cuerpo. Por el contrario, el taxista actúa por metáfora. La cercanía de su víctima es tanta que no le queda sino sublimar sus sentimientos de camionero -porque todo taxista no es sino la expresión burguesa de un camionero-. Así, el taxi puede constituir un espacio cómodo, agradable incluso. Sin embargo, la trampa es más sutil y más poderosa: el lenguaje. La plática del taxista es una delicada red de metáforas. Cuando dice, por ejemplo, “mucho calor ¿no?” en realidad dice “yo asándome todo el día y usted esperando en la sombra”. Cada una de sus frases no es sino la expresión velada de su malestar. El taxista nunca está conforme con nada: el clima, el tránsito, las distancias, el precio de la gasolina; es decir, malestares que todos padecemos pero que a él le parecen exclusivos de su oficio.
Una ocasión, creí hallar la excepción. Por los motivos arriba expuestos no acostumbro hablar con los taxistas. Cuando era un adolescente tenía una novia que vivía a las afueras de la ciudad. Creía en el amor y sus lugares comunes, así que cargaba ramos de flores y muñecos ridículos. El camino a su casa estaba lleno de moteles y casas de citas. Los taxistas adivinaban mis amores púberes y me contaban historias de las prostitutas y las parejas de “jovencitos” que llevaban a aquellos lugares. Llegaba yo tan perturbado a su casa que ella terminó pensando que era un degenerado y me dejó: era el amor de mi vida, o al menos de mi vida hasta los 15 años. En fin, no acostumbro hablar con los taxistas pero en tiempos electorales no hay mejor termómetro político que ellos. Explicaciones como “yo no voy a votar por tal fulano, tiene no sé qué en la mirada” o “ya ve lo que dijo Javier Alatorre, ese nos va hundir” me parece el mejor espejo de la conciencia pública del mexicano. Así que un julio cualquiera le hice plática a un taxista:
-¿A dónde joven?
-A tal colonia de ricos de la ciudad.
-¿Ya de regreso? –era un sábado a las 8 de la mañana.
-No, voy a dar clases. Doy clases particulares.
-Ah, muy bien, es que con fulano partido la educación esta mejorando mucho. –Hasta la fecha ignoro que habrá imaginado por “particulares”.
-¿Usted cree?
-Sí, cómo no. Con fulano partido nos ha ido muy bien. Mire cómo tienen la ciudad. –Puse atención en la ciudad: pasamos una glorieta marchita, nos atoramos en una calle llena de vendedores ambulantes-.
-Pues…
-Mire como han mejorado las calles –me interrumpió y brincamos en un bache. Pensé que era un tipo sarcástico, un estudiante de humanidades que terminó de taxista pero no, hablaba en serio. Continuó: -mire cuánta universidad han abierto en los últimos años. –Pasábamos frente a una universidad privada de esas que ofrecen licenciaturas en dos años y medio, dos horas diarias, con un super ambiente, muchas chicas y sin examen de admisión.
Yo no creía lo que escuchaba: un taxista conforme. Pensé que era un juego kafkiano de la vida: un taxista conforme con su realidad que no conforme con eso la refutaba. Estaba yo en esas cavilaciones cuando llegamos a la casa donde daba clases.
-¿Cuánto le debo?
-80 pesitos, joven.
-¿80 pesitos? –Pensé que el tipo sobrestimaba el poder de las palabras, como si el diminutivo disfrazara el robo. 80 pesotes por menos de media hora de camino es un ultraje. -¡Cómo cree! Si lo más que cobran son 65. –Le dije, y entonces se destapó.
-De eso ya tiene rato. Con este pinche gobierno todo está más caro. No me sale joven, no me sale. Pero nosotros, los mexicanos –porque todo taxista es un ontólogo del mexicano-, tenemos la culpa por no saber ahorrar.
-¿Ahorrar? –Me apeé del taxi para sacar el dinero y le dije que le iba a dar 70 mientras le entregaba un billete de 100.
Todavía hoy es tiempo en que paso mis noches tratando de recordar las placas del citado taxi, mientras me viene a la mente como el recuerdo de un accidente: el cerrón de la puerta, el motor forzado y, en fin, la huída estrepitosa de un inconforme disfrazado.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-3402136329113821859?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/3402136329113821859/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=3402136329113821859' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/3402136329113821859'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/3402136329113821859'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2008/04/ensayos-sobre-los-inconformes-iii-los.html' title='ensayos sobre los inconformes III: los taxistas'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-7856013748174889507</id><published>2008-03-05T18:22:00.002-06:00</published><updated>2008-03-05T18:35:38.277-06:00</updated><title type='text'>ensayo sobre los inconformes II: los impotentes</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Octavio Paz pensaba que cuando el lenguaje se estanca las sociedades terminan por corromperse. Sin embargo, existen inmovilidades menos abstractas que corrompen de peor manera a una sociedad. La nuestra, por ejemplo, es una muestra diáfana. Médicos, farmacéuticas, hombres maduros y mujeres de todas las edades pasan sus días devanándose los sesos en la búsqueda de una solución a esa peste negra de nuestros tiempos mejor conocida como “disfunción eréctil”. Y no es para menos. Imagino a un hombre que despierta acosado por la humedad de un sueño que tuvo la noche anterior. Mira con concupiscencia el rostro de su esposa y piensa en el inminente embate pero descubre la misma inmovilidad, la misma indisplicencia corporal que lo ha aquejado desde hace meses. Ese hombre es un suicida o un sociópata potencial: nada queda que lo ate a este mundo. Pero antes de tirarse a las vías del metro o desmontar la estatua de un presidente, aquel hombre pensará encontrar una solución a su problema. Vivirá meses terribles deambulando por clínicas médicas, consultorios de psicoanalistas y salones de yoga. Al final, descubrirá que tiene cáncer, que odia a su madre y que puede tocarse la nuca con la planta del pie. Pero nada que alivie su verdadero mal. Un día al fin y sin saber cómo –en un cine del centro, platicando con la vecina u ojeando una revista en el baño- se encontrará curado. Irá entonces donde su mujer y le dirá “Penélope deja ese hilar, tu espera ha terminado” –como la mayoría de los disfuncionales, ese hombre es literato-. Y arremeterá contra el cuerpo, casi virgen después de tanto, de su mujer. Ella le sonreirá y le dirá que lo ama. Pero no alcanzará a decir otra cosa porque su hombre, rápido pero al fin conforme, se habrá vaciado. Ese hombre es, ahora, un eyaculador precoz y feliz. Al día siguiente ella despertará acosada por la humedad de un sueño… Esa mujer terminará desmontando la estatua de un presidente.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-7856013748174889507?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/7856013748174889507/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=7856013748174889507' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/7856013748174889507'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/7856013748174889507'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2008/03/ensayo-sobre-los-inconformes-ii-los.html' title='ensayo sobre los inconformes II: los impotentes'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-4686433112362211143</id><published>2008-03-03T16:50:00.006-06:00</published><updated>2009-02-06T10:29:41.990-06:00</updated><title type='text'>ensayos para resolver una adolescencia inacabada: sin título 1</title><content type='html'>&lt;div  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;font-size:85%;" &gt;El hombre nace, crece y –en un cruel giro de la evolución– antes de poder reproducirse cursa la secundaria, como un sanguinario pero justo resarcimiento que la naturaleza cobra a estos, sus extraños hijos, que fuman, hablan y tocan el piano. En el siglo de las telecomunicaciones y la cerveza sin alcohol, de los viajes espaciales y el sexo seguro, la secundaria significa la memoria y el lazo con nuestro pasado animal –y algunos sabios afirman que con el protozoario–. Cuando pienso en la secundaria no puedo evitar el recuerdo de esas escenas de &lt;em&gt;Los años maravillosos&lt;/em&gt; en las que Kevin Arnold se explicaba su triste realidad viendo documentales del mundo salvaje: una viuda negra devorando a su pareja o una cría de elefante atorada en el lodo: eso es la secundaria; eso, y los enormes dientes infantiles de Winnie Cooper.

&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;* * *&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Mucho se habla de los cambios fisiológicos que sufren los “varones y las señoritas” durante la adolescencia –es a propósito que las profesoras utilizan esas palabras para convencerse a sí mismas de que tratan con humanos y no con bestias–. Jóvenes psicólogas, que toman la triste decisión de dar su servicio profesional en una secundaria, llegan a dar pláticas sobre los cambios hormonales y el despertar sexual de los adolescentes mientras uno se codea con sus amigos –todo secundariano es un violador en potencia– cómplices de la alegría lasciva que despierta la abultada blusa de la conferencista. Le hablan a uno de vellos púbicos, conductos seminales, embarazos prematuros, sífilis, chancros y otras tantas cosas que años después derivan en mujeres frígidas y eyaculadores precoces. Sin embargo, nadie le habla a uno de los cambios, las deformaciones, que produce la propia civilización y no la naturaleza. Yo, por ejemplo, no pude conservar la rectitud de mi columna después de 3 años cargar con el Baldor y otra docena de libros que, en todo el ciclo, sólo abríamos ante la inminencia de los exámenes extraordinarios.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: center; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;* * *&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Por cierto, otra omisión común; o mejor dicho otra imprecisión común, es esto del “despertar sexual” del adolescente. Al menos yo, cuando despierto, lo hago de forma pausada, lenta, con algo de desgano, frustración y pesimismo por el día que comienza, y que claro, comienza mal: interrumpiendo el sueño –y no se diga el sueño húmedo–. Por el contrario, el llamado “despertar sexual” del púbero es voraz y vertiginoso: más que “despertar a la sexualidad” parece que uno se despide de ella. En materia sexual no hay nada más parecido a un joven de secundaria que una ninfómana con cáncer terminal a la que le han anticipado tres semanas de vida. Hay más hormonas en los cuerpos reunidos en un salón de secundaria que en 50 cabezas de ganado inglés, y esto altera, no sólo a los púberes cuerpos sino las mentes: un solo hecho desean en el mundo y no lo pueden –salvo en atropelladas pero honrosas excepciones– consumar. Los mayores no lo comprenden, a propósito lo han olvidado, pero un secundariano es una víctima perene de la frustración: cuando enciende el televisor, cuando ve algún espectacular, cuando pasa junto a sus compañeras, sus maestras, sus vecinas –sobre todo cuando enciende el televisor–&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; sufre su atiborramiento. Un buen amigo, poeta al fin y al cabo, lo explicaba con un fino endecasílabo: “se trae toda la leche adentro”. Y es que eso de “sentirse vacío” es malestar común sólo en adultos. Por el contrario, el adolescente está lleno, quizás demasiado, y por ello se desahoga –nunca esta palabra es más justa– gritando, empujando, poniendo apodos y dedicándose a toda clase de actos carentes de sentido. Por cierto, la mayoría de los escritores comienzan a serlo en la adolescencia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: center; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;* * *&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Algo digno de mención y estudio es que en todo este cuento de la sexualidad la mujer –como tal– extrañas veces figura. Para un “varón” de secundaria la distinción entre hombres y mujeres se define todavía por metonimia: una falda, un moño, un objeto rosa, es el signo irrefutable de la feminidad. Por eso, en los días en que hay clase de deportes se ve a los chicos más desorientados que de costumbre, atropellándose y chocando cabezas como ñus en migración invernal. Con los meses, el desconcierto poco a poco va desapareciendo, no tanto por las pláticas de las jóvenes psicólogas, como por notable desarrollo mamario de las compañeras: un par de senos prominentes se convierte en el sino de los sinos… Pero es entonces –edad de la eterna incertidumbre– cuando las miradas de la duda se posan sobre los notables pechos de el compañero más obeso de la clase: un pobre muchacho que generalmente responde al nombre de Porky.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Una “señorita”, en cambio, parece tener sus nociones de alteridad y género más claras: sólo ella, mujer, existe, y otras que, extrañamente se le parecen. Aunque además reconoce otros seres, que también extrañamente se le parecen, que visten con los mismos colores que ella, comen los mismos yogures y, seguramente, usan los mismos maquillajes: los &lt;em&gt;otros&lt;/em&gt;, los hombres: esos que aparecen en las páginas de sus revistas. Y es que si los jóvenes de secundaria ven en las mujeres, a un ente sospechosamente similar al de sus fantasías solitarias; las mujeres a ellos, simplemente, no les ven.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Imagino que las mujeres cursan con terror e incredulidad la secundaria. Imagino que no se explican porque hay asientos vacíos entre ellas y sus compañeras, que temen la locura de sus profesores que hablan con sillas desocupadas y pasan lista a alumnas inexistentes de extraños nombres como Ramiro o José. Imagino que viven aterrorizadas por las voces graves que se escuchan en los pasillos vacíos, por las presencias invisibles con las que chocan en los patios y que les levantan la falda en la fila de la cooperativa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Recuerdo que en mi salón había una niña endemoniadamente hermosa de la que estaba enamorado como un bardo medieval. Se llamaba Daniela. Una mañana del tercer grado, semanas antes de terminar el año, me abrazó agradecida por haberle pasado unas preguntas del examen final de historia de México –las medidas de la Pirámide del Sol y de la Luna, la primera de basamento cuadricular y la segunda rectangular, o la estatura del hombre de Tepecpan que no era hombre sino mujer, eran las cosas que sabía en la secundaria–. Me abrazó y yo sentía que el corazón y el agua de la vida escapaban de mi cuerpo. Luego sobrevino la tragedia:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;–Muchas gracias, no sabía nada. Me salvaste todo el año. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;(Todo el tercer grado me tocó sentarme atrás de ella, en el que quizás ha sido el año más triste de mi vida). &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;font-size:85%;" &gt;–¡Ya ves! Me hubieras ayudado desde primero ¿pues en qué salón estabas?–. Oh género cruel… habíamos cursado los tres años de secundaria en el mismo grupo…&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-4686433112362211143?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/4686433112362211143/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=4686433112362211143' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/4686433112362211143'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/4686433112362211143'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2008/03/ensayos-para-resolver-la-adolescencia.html' title='ensayos para resolver una adolescencia inacabada: sin título 1'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-5555938787686862270</id><published>2008-02-26T15:34:00.010-06:00</published><updated>2008-03-03T16:50:18.891-06:00</updated><title type='text'>ensayos sobre los inconformes I: los patrones</title><content type='html'>&lt;p class="Sinespaciado"  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Patrón viene del latín &lt;span style="font-style: italic;"&gt;pater&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;patronus&lt;/span&gt;, que siginifica 'padre'. Y en efecto los patrones –Freud tendría algo que decir sobre esto- representan una figura paternal en la medida en que ésta es insaciable, eternamente inconforme. Un aura de insatisfacción envuelve a los patrones. No importa el tamaño o la importancia del trabajo, estos son siempre seres inquebrantables a los que la máscara de la jerarquía ha devorado. Detrás de un patrón no hay hombre, hay un patrón. Sus actitudes y sus acciones no están orientadas, como muchos creen, por la ambición o el ansia de éxito, sino por el envestimiento que se les ha dado. No importa si se es dueño de una trasnacional o el encargado nocturno de un minimercado, el patrón sufrirá de las mismas frustraciones y los mismos desencantos. Tomemos el ejemplo del encargado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Sinespaciado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:13;"  &gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Uno consigue un trabajo por las noches en un minimercado lidereado salomónicamente por un encargado recién ascendido. Uno piensa que habrá poco trabajo y que por las tardes se tendrán las suficientes fuerzas para continuar con los estudios, la mujer o el otro trabajo. Porque uno tiene vida allende ese letrero de &lt;/span&gt;&lt;i style="font-family: arial;"&gt;abierto las 24hrs&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;. Sin embargo, el encargado no comparte esta idea, ni siquiera la concibe. El encargado revisará instalaciones, cuentas, inventarios y llegará a la conclusión de que en su turno se vende menos que en el matutino. Uno pensará que la gente duerme, hace el amor o se emborracha por las noches, todo menos ir al minimercado, a no ser por pastillas para el sueño, condones o cigarros. Sin embargo, otra vez, el encargado no comparte esta idea. Y lo pondrá a uno a reacomodar estantes, seducir señoras, lustrar el calzado, repartir volantes, despertar vecinos y hacer, en fin, todo lo que sea posible para vender más. Al final uno terminará dado de baja en la universidad, dejado por la novia, despedido del otro trabajo, o las tres anteriores pero las ventas se habrán incrementado hasta cifras record. Entonces llegará el verdadero patrón, revisará los libros del encargado, vaciara los millones de la caja registradora y antes de irse con ese dinero un mes a Las Vegas dirá: “muy bien encargado, has establecido una nueva meta. Hay que superarla el próximo mes”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-5555938787686862270?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/5555938787686862270/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=5555938787686862270' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/5555938787686862270'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/5555938787686862270'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2008/02/ensayos-sobre-los-inconformes-los.html' title='ensayos sobre los inconformes I: los patrones'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-7820611560483054500</id><published>2008-01-24T16:06:00.000-06:00</published><updated>2008-02-05T16:20:20.104-06:00</updated><title type='text'>Juguetería musical</title><content type='html'>&lt;span style="color:#ff9900;"&gt;&lt;/span&gt;
&lt;em&gt;novedades editoriales&lt;/em&gt;

&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_wZqRPGsoBzI/R5kNIoOw0OI/AAAAAAAAAAU/TPt7ZNP10Tw/s1600-h/Port.-Jugueteria+musical.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5159169290019066082" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_wZqRPGsoBzI/R5kNIoOw0OI/AAAAAAAAAAU/TPt7ZNP10Tw/s320/Port.-Jugueteria+musical.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;span style="color:#ff9900;"&gt;&lt;strong&gt;Eusebio Ruvalcaba&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;
&lt;strong&gt;Juguetería musical&lt;/strong&gt;
Universidad de Guanajuato / 2007&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;em&gt;Juguetería musical, &lt;/em&gt;como su nombre lo anticipa, es una obra terriblemente lúdica que oscila entre el ensayo, la poesía y el cuento. Ruvalcaba nos enterga una visión personal de la música y sus protagonistas, observados hasta los más íntimo. Por las páginas de este libro transitan las presencias desacralizads de Schuman, Beethoven, Schubert, Mozart, Brahms, pero también las figuras del músico callejero, los tartamudos, el afinador de pianos, los pedales, las teclas y los programas de mano: un inventario literario del mundo musical concebido con la ironía y el humor "eusebianos". &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;La cambiada de hoja&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Es lo que más hace sufrir a los músicos. Se concentran, avanzan, retroceden, hasta que llega la inminente vuelta de la página, de aquella hoja colmada de notas. Muchos lo consideran el trago más difícil en la vida de un músico. Un solo de clarinete es más fácil en comparación. Para evitar el chasco, los músicos se las ingenian. hay quienes añaden un trocito de papel del cual asirse al moemnto de la verdad, también hay los que gustan de memorizar los peentes entre una página y otra -hubo alguna vez cierto músico que mandaba reducir el tamaño de las páginas de tal modo que cupieran ocho en una sola, pero aun así sobrevenía la tragedia."
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Eusebio Ruvalcaba&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-7820611560483054500?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/7820611560483054500/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=7820611560483054500' title='7 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/7820611560483054500'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/7820611560483054500'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2008/01/juguetera-musical.html' title='Juguetería musical'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_wZqRPGsoBzI/R5kNIoOw0OI/AAAAAAAAAAU/TPt7ZNP10Tw/s72-c/Port.-Jugueteria+musical.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-3405523355430482958</id><published>2008-01-22T16:16:00.001-06:00</published><updated>2009-02-06T10:36:46.089-06:00</updated><title type='text'>Diván de Mouraria</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_wZqRPGsoBzI/R5ZsEcuQsLI/AAAAAAAAAAM/60Od9y1zfMY/s1600-h/Port.-divan-3.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5158429246884982962" style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center;" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_wZqRPGsoBzI/R5ZsEcuQsLI/AAAAAAAAAAM/60Od9y1zfMY/s320/Port.-divan-3.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 153, 51);"&gt;Mario Bojórquez&lt;/span&gt;
Diván de Mouraria&lt;/strong&gt;
Universidad de Guanajuato / 2007&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;
&lt;div align="justify"&gt;Poesía sin época... así es la obra de Mario Bojórquez. Sus Gacelas y Casidas constituyen un todo creativo, sostenido en la eficaz alianza entre el rigor y la precisión de lo apolíneo y la desbordante sensualidad de lo dionisiaco. &lt;em&gt;Diván de Mouraria &lt;/em&gt;es una apuesta inteligente, un libro que nos hace vibrar con su verso vigoroso, revelador y siempre actual, que además tiene el poder de seducirnos con el verbo transparente que enmarca el todo de su geografía espiritual.
&lt;em&gt;María Edma Gómez&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;
En Mario Bojórquez, la poesía es un acto de imposibilidad, de eterna e insistente imposiblidad de todo aquello que se desea. Es un poeta que canta siempre en y al tono gris de lo imposible, el extenso territorio que se desarrolla entre el deseo, la consumación o la angustia, entre el placer y el dolor, en la insatisfacción que carcome el corazón del más optimista de los hombres. &lt;em&gt;Diván de Mouraria &lt;/em&gt;se irá situando, con el tiempo, como uno de los libros clásicos de la nueva poesía mexicana.
&lt;em&gt;Álvaro Solís&lt;/em&gt;

&lt;strong&gt;Casida de la indolencia&lt;/strong&gt;

&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;Te invoco, lámpara de los insomnios
tañe tu flauta de espigados cristales
y en tu seno disuelto acoge al que te llama
será la hora de corceles uncidos bajo el rayo
elocuente de tu presencia amada.
Qué indolencia, perfumes
qué indolencia, secretos transitará
caminos para ensalzar sin nombre todo sueño
todo ansiedad un cuerpo
recostado a lo largo de su larga miseria&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-3405523355430482958?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/3405523355430482958/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=3405523355430482958' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/3405523355430482958'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/3405523355430482958'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2008/01/divn-de-mouraria.html' title='Diván de Mouraria'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_wZqRPGsoBzI/R5ZsEcuQsLI/AAAAAAAAAAM/60Od9y1zfMY/s72-c/Port.-divan-3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-9039565841520622721</id><published>2007-12-11T10:13:00.005-06:00</published><updated>2008-02-26T15:53:06.659-06:00</updated><title type='text'>siete cosas sobre la edición y el ensayo</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;;"&gt;(ponencia presentada en el III Encuentro de Ensayistas Tierra Adentro)&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;;" lang="EN-US"&gt;1. “I´m so ugly / that´s ok cause so are you”&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;;" lang="EN-US"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;;"&gt;Lo primero que me llama la atención esta mañana, es precisamente que el Encuentro contemple una mesa dedicada al ensayo y sus espacios editoriales. Y es que parece que, en efecto, ensayistas y editores guardan vínculos más estrechos, y en ocasiones más oscuros, que los que hay entre otros géneros y oficios. Lo primero que los une es, quizás, una misma pregunta; una misma cuestión que la gente se plantea casi religiosamente –como quien se persigna frente a una iglesia– cuando se encuentran frente alguno de estos dos tipos de personajes: “Soy ensayista, soy editor” se presenta uno y, fatalmente, después de una pausa incómoda o una risita de lástima, se deja escuchar “Aaah… pero ¿a qué se dedica?”. Y no se crea que estas dudas quitan el sueño solamente a microbuseros, contadores y directores de cultura. También a gente relacionada con las letras y sus medios de difusión le sorprenden sendas afirmaciones vocacionales: “¿Ensayista, no escribes otra cosa?” o “¿Editor, o sea, corrector de estilo?” o bien cuando se sienten más iluminados: “¡Ah ensayo, para titularte!” o “Pregúntale a él, trabaja en una imprenta, es editor”. Como diría Sabines en Bellas Artes: “frases como estas lo conmueven a uno”; sobre todo, cuando las escucha de sus compañeros, colegas y hasta de quién le firma a uno los cheques.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a name="OLE_LINK1"&gt;&lt;/a&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;;"&gt;2. lazos de amor&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;;"&gt;Recuerdo que una ocasión, hablando con la gente de &lt;i&gt;Luvina&lt;/i&gt;, se llegó a la conclusión de que el ensayista era a las letras, lo que el bajista a una banda de rock: un verdadero anónimo. En este mismo mundo posible, el editor sería un tramoyista que gusta de seguir arrítmicamente con la cabeza los sonidos graves del bajo. Y es que además del anonimato y las dudas ontológicas que despiertan, editores y ensayistas parecen poseer una dependencia mutua más profunda, quizás debida a causas de la genealogía literaria. Porque el cuentista inventa cuentos cuando llega tarde al trabajo o no trae para pagar la cuenta; el novelista, como todos, vive la novela de su propia vida, y el poeta, como la rosa, es un poeta es un poeta es un poeta… aún sin escribir verso alguno. Pero el ensayista no puede llegar a una fiesta a contar un ensayo, ni vender los derechos de su ensayo para una adaptación al cine, mucho menos decirle al oído un ensayo a su novia –sé de alguien que alguna vez intento esto y terminó de editor– esto quiere decir que el ensayo se ejerce fundamentalmente sobre la escritura y debido a ello, desgraciadamente, deberá pasar por las manos de algún editor.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;;"&gt;3. un mundo raro&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;;"&gt;Por otro lado, es precisamente esta pluralidad de medios que cada día aumenta la que hace sombra al ensayo. Las listas de revistas inverosímiles, por ejemplo, siguen creciendo y en los aparadores de los centros comerciales ya no nos sorprende encontrar títulos tan perversos como: &lt;i&gt;Baños y cocinas, Amante de los perros &lt;/i&gt;o &lt;i&gt;Socio águila: Revista del club América. &lt;/i&gt;Las páginas de estas publicaciones se llenan con algo muy similar al ensayo, que no lo es, y que, sin embargo, roba lectores al verdadero ensayo, si es que este existe. ¿Cuáles son los espacios de edición del ensayo en un país donde la publicación más vendida, por mucho, es &lt;i&gt;Tv notas &lt;/i&gt;con un tiraje de 450 mil ejemplares por semana? Existen editoriales que no suman la mitad de ese tiro con lo editado en 10 años, y es que, claro, ilustran sus portadas con grabados, pinturas y fotografías que nadie entiende, en vez de los saludables y bien redondos pechos de una Ninel Conde, por decir alguna.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;;"&gt;4. algunas cosas en serio&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;;"&gt;Pero el problema del ensayo y sus medios de publicación está más allá de la voluptuosidad trailera del mexicano. Creo que el ensayo como género autónomo -y el que esté libre de ecos dajandrianos que aviente la primera piedra- carece de público porque se ha alejado de éste. Editores y ensayistas comparten sus orígenes revolucionarios en el siglo XVIII como vehículos del pensamiento y la crítica que trastornaron profundamente, no sólo la realidad política e intelectual de la Europa ilustrada, sino la &lt;i&gt;vida privada&lt;/i&gt; de esta nueva clase de hombres: los ciudadanos. ‘Editar’ –siempre he creído que los apartados etimológicos dan la impresión de buen gusto–, ‘editar’ viene de &lt;i&gt;edere &lt;/i&gt;que significa gestar, parir, publicar, dar a &lt;i&gt;luz&lt;/i&gt;; y en ese sentido, el trabajo de editar comparte con el ensayo ese soporte de &lt;i&gt;lucidez &lt;/i&gt;sobre el que ambos descansan. El ensayo arroja luz, tendría que hacerlo, sobre sus objetos sean cuales fueren: ya sean el vuelo de la mosca &lt;i&gt;taimodilae&lt;/i&gt; o los sustratos pitagóricos en los poetas de Chupícuaro –el segundo más inútil que el primero–, al ensayo lo único que le preocupa es descorrer el velo que el lenguaje tiende sobre las cosas. ¿No sería momento de que el ensayo volviera a iluminar esos lugares oscuros de nuestra vida privada? ¿Qué hacen las infinitas pilas de libros de autoayuda y manuales para pendejos sino entregarnos la promesa de una cotidianidad menos miserable, y todavía más, una intimidad menos ridícula? Un gran mérito tienen todos estos libros y es que han consumado el ideal romántico en sus lectores de que con palabras puede socavarse nuestra propia miseria. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;;"&gt;5. apología del blog&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;;"&gt;En este sentido –en el de la &lt;i&gt;cercanía&lt;/i&gt; del ensayo– la aparición del blog es, quizá, la mejor alternativa que nuestros días han dado. Es curioso observar como alrededor de un blog se va creando una comunidad lectora, escritora, feedbackera y mentamadres para la que cada &lt;i&gt;post&lt;/i&gt; parece una cuestión de autodefinición moral y estética: una declaración vital más que literaria, o por eso mismo literaria. Cibernautas que entran como Jesucristo al templo y enamoradas que no entienden una palabra de lo que su amado postea, constituyen una comunidad, cada vez más grande, de lectores apasionados que encuentran en los blogs una escritura viva que, además de distraerlos en las horas de trabajo o escuela, les permite reconocerse y participar de la construcción constante de ese gran discurso inacabado que es el blog. Discurso que deja que narcisos sin talento, mujercitas poetas y prodigios inoperantes en sociedad encuentren un espacio para escribir sus “cositas” –por cierto, seguramente esto amanecerá mañana en mi blog y no faltará (porque contrario a lo que se piense, internet está lleno de puristas decimonónicos) un desocupado lector que me haga el listado de mis faltas gramaticales y firmé, cálidamente, con una mentada de madre.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;;"&gt;6. ensayistas que dejan serlo&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;;"&gt;Mucho he hablado aquí de la comunión y la buena onda que se tiran editores y ensayistas, mucho también, bueno tanto como lo permiten tres cuartillas, de los riesgos que ambos enfrentan en su condición de animales en peligro de extinción –alguna vez, en un congreso de editores, escuché a un sujeto que se pronunciaba acaloradamente por la defensa de la &lt;i&gt;bibliodiversidad&lt;/i&gt;: una declaración muy triste que desvaneció el fino velo que en la mente de varios separaba a editores y ensayistas de muchas bestias–; pero en realidad la relación entre ambos no es tan feliz y son precisamente sus problemas de pareja la causa de todos sus futuros males. Y es que la última razón por la que estos dos tipos de personas no juntan sus extrañezas y colaboran en busca de un fin común –y no quiero que se piense que soy parcial: lo siguiente no es sino la verdad– yace en una extraña metamorfosis que el ensayista suele sufrir al principio del proceso editorial: en esos días el ensayista anda con los ojos dilatados y sufre terribles compulsiones por mandar e-mails y hacer llamadas telefónicas, un extraño influjo lo hace dar vueltas por la casa editorial y aun por la casa del editor, y en casos graves llega a tornarse agresivo y temerle al agua; algunos –desde tiempos de Guttenberg– le han llamado a este terrible mal: “síndrome de la espera de dictamen”. Y es que no hay momento más angustiante en la vida de un ensayista que el tiempo del dictamen. Diez días con su mujer en labores de parto le parecerían razonables. “Mujer, sé paciente y puja” le diría. Pero más de 48 horas para decidir si algo se publica o no, le parecen impensables. “Menos tardaron los judíos en cruzar el desierto” se dirá, y comenzará sus rondas de acoso editorial. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;;"&gt;7. apuntes para una solución&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;;"&gt;Ahora que todo se manda por correo electrónico ya no sucede con tanta frecuencia pero hace algunos años la gente podía ver cómo una hermosa relación entre un editor y un ensayista se resquebrajaba al momento de la entrega del original impreso. Apenas el escritor soltaba el pesado sobre con 400 páginas mecanografiadas, su mirada se tornaba incrédula y la del editor adquiría un brillo irónico, casi burlón –quién ha llegado a saludar a su novia apestando al perfume de su mejor amiga entenderá mejor. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;;" lang="ES"&gt;Así, como con las mujeres, la confianza perdida nunca se recupera después de ese momento. Y entonces, el ensayista, que ha sufrido como virgen el largo periodo del dictamen, pregona con sus amigos erratas inexistentes y se queja de una edición barata, así se halla impreso sobre pieles de camello. El editor, por su parte, agobiado por incesantes visitas, llamadas y correos, olvida casualmente llevar ese ensayo a ferias y, más aún, el pago de regalías, que por cierto en el caso del ensayo son más bien nulas. A menos claro que el ensayo en cuestión termine siendo el bestseller que sane las finanzas del autor y la editorial. Pero eso en la corta historia de nuestro mundo jamás ha ocurrido y, editores y ensayistas dudan seriamente que llegue a ocurrir. Menos desencantos habría en esta tierra si los ensayistas a los seis meses sin respuesta tomarán su texto integro y lo subieran a un blog…&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-9039565841520622721?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/9039565841520622721/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=9039565841520622721' title='9 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/9039565841520622721'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/9039565841520622721'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2007/12/siete-cosas-sobre-la-edicin-y-el-ensayo.html' title='siete cosas sobre la edición y el ensayo'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-8695526738719115599</id><published>2007-12-07T16:02:00.000-06:00</published><updated>2007-12-07T16:03:53.422-06:00</updated><title type='text'>Elizondo, de verdad lo siento</title><content type='html'>"nada nos obliga a convertir nuestra vida interior en mala prosa"
Salvador Elizondo&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-8695526738719115599?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/8695526738719115599/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=8695526738719115599' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/8695526738719115599'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/8695526738719115599'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2007/12/elizondo-de-verdad-lo-siento.html' title='Elizondo, de verdad lo siento'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-7600688494840461258</id><published>2007-11-12T10:17:00.001-06:00</published><updated>2007-11-13T14:59:54.360-06:00</updated><title type='text'>hafiziana</title><content type='html'>&lt;span style=";font-family:times new roman;font-size:180%;"  &gt;Traedme vino
para que manche mi vestido,
pues me tambaleo de amor
y aún así me llaman sabio&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-7600688494840461258?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/7600688494840461258/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=7600688494840461258' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/7600688494840461258'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/7600688494840461258'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2007/11/traedme-vino-para-que-manche-mi-vestido.html' title='hafiziana'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-4641427533932448094</id><published>2007-10-18T16:51:00.000-05:00</published><updated>2007-11-13T15:01:44.959-06:00</updated><title type='text'>ruvalcabiana</title><content type='html'>&lt;div  style="text-align: right;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;                                                                                                                                           a Juliana Barcelos&lt;/span&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:180%;"  &gt;"¿saben las mujeres lo que pueden hacer a un hombre o son tan crueles como para ignorarlo?&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:180%;"  &gt;"&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-4641427533932448094?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/4641427533932448094/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=4641427533932448094' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/4641427533932448094'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/4641427533932448094'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2007/10/juliana-barcelos-saben-las-mujeres-lo.html' title='ruvalcabiana'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-3049110407241664501</id><published>2007-08-17T09:53:00.003-05:00</published><updated>2009-02-06T10:35:47.985-06:00</updated><title type='text'>Libros y manos</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 130%;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Garamond;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 10"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 10"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CADMINI%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Font Definitions */  @font-face 	{font-family:Times; 	panose-1:2 2 6 3 5 4 5 2 3 4; 	mso-font-charset:0; 	mso-generic-font-family:roman; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:536902279 -2147483648 8 0 511 0;}  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:Times; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; 	mso-bidi-font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:ES;} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;font-size:85%;" &gt;
&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 10"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 10"&gt;&lt;link style="font-family: trebuchet ms;" rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CADMINI%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Font Definitions */  @font-face 	{font-family:Times; 	panose-1:2 2 6 3 5 4 5 2 3 4; 	mso-font-charset:0; 	mso-generic-font-family:roman; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:536902279 -2147483648 8 0 511 0;}  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:Times; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; 	mso-bidi-font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:ES;} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman";} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: trebuchet ms; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Graham Greene pensaba que “los únicos libros que verdaderamente nos marcan son los que leemos durante la infancia”. Frase terrible para los que entregamos –no sin cierto heroísmo– nuestras primeras neuronas a la disciplina televisiva o futbolística, me hizo pensar en mi primer libro. Dicen que éste, como ocurre con las mujeres, no se puede olvidar. Pero de los libros, como de las mujeres, se exagera a veces y yo francamente no lo recuerdo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: trebuchet ms; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Algo que sí tengo muy presente al pensar en mis lecturas de esos años es una frase de mi madre –más lapidaria que la de Greene– que decía que todos los grandes escritores habían comenzado por leer todos los libros de su biblioteca familiar. Si en esa época hubiera tenido noticia de Reyes, Paz o Caso hubiera sentido lástima por sus hijos y alivio por mí. Sin embargo ¿a qué niño, tres libreros de novopan del triple de su tamaño no le parecen infinitos? Así que, en un asomo de sensatez, hice caso parcial del aviso materno y en lugar de leerlo todo me dediqué a la vasta tarea de repasar los títulos y autores en los lomos de los libros. Así fue por un par de años hasta que llegue a la adolescencia y, como un signo de mi tiempo personal, me interesé por las repisas más altas. Ahí, protegidos por la ergonomía, descubrí dos de los libros más perturbadores que cualquiera pueda encontrar. El primero se titulaba The joy of sex. No hacía falta mucho inglés para adivinar su contenido, ni mucho pudor como para tomarlo y devolverlo de inmediato –recuérdese que era la biblioteca familiar. Cualquiera, más prudente, hubiera detenido la búsqueda en ese momento. Sin embargo, poco tiene que ver la prudencia con la lectura y los lectores. Además, yo me sentía un liberal y –hay que decirlo– una gruesa capa de polvo –acumulada de años, seguramente– tranquilizaba mi espíritu, a fin de cuentas, pequeñoburgués.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: trebuchet ms; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;La verdad es que sí le hojee el libro y para mi tranquilidad encontré unos dibujos al carbón ilustrando posiciones imposibles en paisajes inverosímiles: una playa rocosa, un campo de flores, una alcoba de espejos, etc. Más aún, los fogosos personajes que ilustraban el libro presumían un inconfundible look setentero que a mis ojos quitaba todo rastro pornográfico y dotaba a The joy of sex de un carácter más bien histórico por no decir que aburrido. Apelando a una casualidad catalográfica –de esas que nos entregan a Nerval cuando buscábamos a Nervo- tomé el libro contiguo en busca de imágenes más contemporáneas y encontré algo para lo que no estaba listo y nadie lo está: Delta de Venus: ninguna foto, ningún dibujo, ninguna imagen –oh decepción– salvo el retrato ovalado de una mujer hermosa en la solapa que tenía escrito al pie: “Anaïs Nin” –oh casualidad catalográfica.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: trebuchet ms; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Recuerdo que era una imagen retocada con pintura sobre la fotografía. Recuerdo su cabello conmovedor cubriéndole medio rostro y unos labios pintados de rosa y unos ojos pintados de azul. Pero sobretodo recuerdo la diéresis de su nombre. No se piense que estaba confundido o desorientado como un compañero que viendo una fotografía de una Dulcinea escotada representada por Mónica Bellucci comentó: “qué bellos hombros”. No vaya a pensarse eso. Piénsese en eso dos puntos –grafía extraña en el castellano– como signo de la propia extrañeza de Nin. Piénsese en una escritora francesa de madre danesa y que mantiene relaciones incestuosas con su padre. Ahora piénsese a esa mujer en la solapa de un libro y a esos dos puntos coronando su nombre. Finalmente piénsese a esos dos puntos, a ese libro y a esa mujer en unas manos de 13 años y entonces se comprenderá lo maravilloso de esa diéresis.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: trebuchet ms; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Recuerdo que tomé el libro y, sin plena conciencia, lo lleve escondido a mi cuarto pensando que cualquier mujer con el cabello tan negro no podía escribir nada pudoroso. Lector acostumbrado a las ficciones de Doyle y Verne, la introducción del libro atento contra todos mis hábitos de lectura: Delta de Venus tenía una historia detrás de sus historias: en los días en que Miller –cuánto lo odié– y Nin no tenían “ni para pagar la cuenta del teléfono” un extraño hombre se presentó pidiéndole a la pareja relatos eróticos por encargo. Millar se negó y Anaïs Nin –mujer, al fin– acepto con tal de aliviar la economía familiar. Así entre relato y relato, entre incestos, prostitutas y adolescentes precoces se tejía otra historia: la de los cuentos y sus entregas. Nin, mujer generosa, me introducía así en la vida privada del libro y su autora. Cuántas noches perdí el sueño imaginándola en los muelles, preguntándose la identidad de su mecenas, escribiendo cada vez más a prisa, cada vez peor, pagando el teléfono, escribiendo para pagar el teléfono. –Anaïs ¿de cuántos hombres has poblado sus sueños?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: trebuchet ms; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;No sé cuánto tiempo tardé en leer el libro pero en mi memoria imaginaria no fueron días ni meses sino una temporada, una época, un tiempo espiritual. Buena manera de medir el tiempo, tenía un amigo que contaba sus años por las mujeres con que había estado. Yo pensaba que para ser más longevo, mucho más, eran mejor medida las mujeres que no. Con los libros igual. Debí tardar poco más de una semana en acabarlo porque recuerdo que me hice la disciplina de leer uno solo por noche. Porque a veces necesita un respiro la literatura, una pausa para que las palabras maduren o se pudran, y que si leímos beso en los dormidos besemos la noche, y si leemos rosa dormidos se abra la flor, y si leemos sexo no podamos dormir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: trebuchet ms; text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Al final Nin no quizo escribir más porque aquel hombre le pedía “más sexo y menos literatura”. Así, Delta de Venus termina con un cuento asquerosamente sexual y asquerosamente hermoso donde Nin y su mecenas tienen un encuentro erótico. Delta de Venus pudo ser una lección valiosa sobre la verosimilitud, el amor libre o los meta, para y demás textos. Pero no fue así. Su marca fue más profunda. Cuando terminé el último cuento concluí dos cosas, que la Nin era una mujer mala y hermosa, y que la literatura tenía algo de vida y, más aún, algo de vida que sólo era accesible a través de la literatura misma. Todavía me gusta repasar los libreros de la casa pero nunca me detengo el libro de Anaïs por no abusar como aquel hombre que le pedía los relatos y por temor de que ella y yo no seamos los mismos. Y también –por qué no- por miedo a encontrarme The joy of sex… desempolvado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; 
&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"  &gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-3049110407241664501?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/3049110407241664501/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=3049110407241664501' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/3049110407241664501'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/3049110407241664501'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2007/08/libros-y-manos.html' title='Libros y manos'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25383258.post-6692820591495932244</id><published>2007-08-03T12:58:00.005-05:00</published><updated>2009-02-06T10:32:43.786-06:00</updated><title type='text'>del viaje</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 10"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 10"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CADMINI%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Font Definitions */  @font-face 	{font-family:Times; 	panose-1:2 2 6 3 5 4 5 2 3 4; 	mso-font-charset:0; 	mso-generic-font-family:roman; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:536902279 -2147483648 8 0 511 0;}  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:Times; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; 	mso-bidi-font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:ES;} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:35.4pt; 	mso-footer-margin:35.4pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman";} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Pocos hechos humanos guardan tanto sentido y han despertado tantas metáforas como el viaje. Y es que, siendo histórica y biológicamente estrictos, todos llegamos aquí, producto de un tumultuoso, rapaz y microscópico, pero hermoso viaje. Quizás por ello el viaje ha fascinado a filósofos, conquistadores y poetas por igual. Odiseo de isla en isla, como los melancólicos y los exiliados, hizo de él su verdadera y única patria y Alfonso Reyes lo prescribía –porque no lo recomendaba, lo prescribía– para remediar los males del amor, curar el provincianismo espiritual y repeler las negativas de las musas: “pase usted un tiempo fuera de México y se reencontrará con la pluma” –y con usted mismo, seguramente pensaba cuando le escribía esas líneas a un joven Villaurrutia poco inspirado. Su servidor no sólo se ha visto seducido por el viaje sino por los viajes de otros. Y cuando digo otros me refiero, claro está, a Gilberto Owen; poeta de un lenguaje misterioso casi secreto que sólo puede tener su correlato en eso oculto e inefable&lt;/span&gt;&lt;a style="font-family: trebuchet ms;" name="OLE_LINK1"&gt; –&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;y por eso mismo estimulante– que hay todo viaje. Pues bien, en la lectura de Owen y sus maestros: Gide y Eliot me encontrado con la figura del viaje como alegoría del autodescubrimiento, y del viajero como héroe que se adentra en las profundidades y peligros del Yo: ese famoso “perderse para encontrarse” del que tanto se jactaran los Contemporáneos. Sin embargo, la realidad siempre presente y siempre necia insiste en objetar todo lo que uno cree bueno y bello en la vida -dichoso el hombre a quién la realidad no lo ha cruzado y cree en la bondad de su mujer, su cigarro y su vino como creen en sus maestras los niños de párvulos. Porque a la hora de viajar nada es como en los libros. No hay aderezadas naves, ni misteriosos caminos sino autobuses atestados y carreteras congestionadas; y las ansiadas costas del Yo se parecen más bien a una larga fila que le anticipa a uno la posibilidad de irse parado. Viajar en autobús –que es el más común de los viajes para el mexicano– lejos de ser una experiencia autoindagatoria, como lo querría Valery, es un acto comunal con tintes casi eróticos. Hoy es día en que se desconoce cuál es la imagen –anatómica y moral– que tienen de nosotros los ingleses y los alemanes de la Volvo y Mercedes Benz que diseñan esos diminutos asientos en los que, mañas aparte, se entrecruzan piernas y miradas no siempre seductoras. Si a esto añadimos el desfile gastronómico que acontece en los pasillos de cualquier autobús que se precie de serlo la experiencia sensual está completa. De inmediato fluye el enervante aroma de pepinos, jícamas, sandías, gorditas de chicharrón, desebrada, mole y churritos calientitos. A esto hay que sumar lo que la inagotable imaginación culinaria de la gente añada: tortas de huevo, de chorizo, de chorizo con huevo o cualquier otra combinación de comprobada efectividad para aromatizar espacios cerrados, templados por el calor humano y en movimiento. Otra cosa relacionada con el espacio de los autobuses es el tiempo. Ejemplos inmejorables para la física cuántica, comprobación terrestre de los agujeros negros, el tiempo en los autobuses sufre una curvatura muy cercana a la redondez. Como el uroboros buscado devorarse la cola, la línea del tiempo suele curvarse, sobre todo, en esos altos furtivos que los choferes se permiten para recoger a un amigo en apuros o para apurar una coca-cola, y luego para desecharla; o bien, entre pueblo y pueblo mientras se espera a que el autobús renueve sus huestes y con ello, en claro homenaje a nuestro pasado prehispánico, se renueve el camino por el que ha de continuar su folklorica marcha. Son muchas más, en cantidad y peligro, las situaciones que se viven en un autobús que las que cualquier poeta haya imaginado. Me pregunto si Dante imaginó el infierno en un Roma-Florencia directo…&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25383258-6692820591495932244?l=anuarjalife.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://anuarjalife.blogspot.com/feeds/6692820591495932244/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25383258&amp;postID=6692820591495932244' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/6692820591495932244'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25383258/posts/default/6692820591495932244'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://anuarjalife.blogspot.com/2007/08/del-viaje.html' title='del viaje'/><author><name>Anuar Jalife</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08564248313795433610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_wZqRPGsoBzI/SbaD888ktAI/AAAAAAAAAKw/Je5x9HEdbcg/S220/DSC00524.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry></feed>
